El mito detrás del estadio de Mendoza que albergará el partido entre Los Pumas vs Australia

Los Pumas jugarán en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, ante Australia. Scrum

Los Pumas recibirán a Australia en Mendoza el próximo sábado 5 de septiembre en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, una instalación que alberga rumores con respecto a su construcción en 1976 bajo la dictadura militar para el Mundial de 1978 y un mito arquitectónico de cambio de planos con el José María Minella, de Mar del Plata.

El Estadio Malvinas Argentinas, ubicado en el corazón del Parque General San Martín, comenzó a construirse para la Copa Mundial de Fútbol que se disputó en Argentina en 1978 como parte de la infraestructura que Mendoza requería por ser una de las sedes del certamen. El proyecto fue encabezado por un estudio de arquitectura de Buenos Aires y comenzó a materializarse en 1976. Las gradas no se construyeron hacia arriba, sino aprovechando una cuenca del mismo lugar donde la instalación se encuentra hundida, y así evitar que el edificio rompa de manera brusca con el paisaje visual del lugar. Al principio se llamó Estadio Ciudad de Mendoza, pero cambió su nombre en honor a los caídos en la Guerra de Malvinas de 1982.

Detrás de esa maravilla arquitectónica, recae el mito del cambio de planos entre el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza y el José María Minella de Mar del Plata, por parte del Ente Autárquico Mundial ’78, la entidad encargada de remodelar y construir los estadios futbolísticos para la Copa del Mundo de 1978 que tuvo sede en Argentina. Según los rumores, los arquitectos se habrían confundido los planos, casi idénticos, de los estadios de La Feliz y los de la ciudad del vino.

El mito tomó fuerza a los pocos años. El Minella se vio corroído por el salitre del mar y el deterioro de su infraestructura, sumado a la falta de mantenimiento, y los ciudadanos difundieron que contaba con características antisísmicas. Sin embargo, el Malvinas Argentinas también resistió a los terremotos.

El 23 de noviembre de 1977, mientras el estadio se construía para el Mundial de 1978, un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en Caucete, San Juan, sacudió fuertemente a la ciudad del vino. Si los planos se hubieran confundido y el Malvinas Argentinas no fuera antisísmico, el movimiento telúrico de 1977 o el posterior temblor de Mendoza de 1985 lo habrían destruido. El hecho de que soportara ambos eventos demuestra que fue calculado específicamente para la alta sismicidad de la región cuyana.