Elena Rybakina está en el mejor momento de su carrera. Con otro título WTA 1000 bajo el brazo, tras derrotar a Anhelina Kalinina por 6-4 y 1-0 (ret), la kazaja consiguió su primer torneo importante en polvo de ladrillo.
Si bien ya se había consagrado en Bucarest en el 2019 luego de superar a la local Patricia Maria Țig por 6-2 y 6-0, lo cierto es que la vigente campeona de Wimbledon aún no había podido llegar a rondas importantes en esta superficie.
"Creo que en general puedo jugar bien en todas las superficies. Quizás en polvo de ladrillo necesito estar más preparada físicamente, pero, en general, creo que juego bien en todas las superficies", destacó.
Por otra parte, la kazaja enfatizó en que fueron unas semanas extrañas las del WTA 1000 de Roma por las constantes lluvias, pero también por los abandonos de sus rivales. De sus seis triunfos, en tres terminó ganando por los retiros de Anna Kalinskaya, Iga Swiatek y en la final ante Anhelina Kalinina.
"Fueron dos semanas muy raras para mí. Me acostaba a dormir muy tarde y me despertaba en la tarde. Fue extraño", sostuvo Rybakina al respecto luego de que en varias ocasiones le tocó cerrar la jornada pasando la medianoche tras los retrasos por las precipitaciones.
A su vez, la kazaja fue consultada sobre sus posibilidades para quedarse con Roland Garros, segundo Grand Slam de la temporada que se disputará del 28 de mayo al 11 de junio. "Tengo buenos recuerdos jugando ahí. Ahora que tengo más torneos jugados en polvo de ladrillo va a ser mucho más fácil definitivamente. Como siempre digo, es importante estar sana y preparada físicamente. Espero poder llegar lejos".
También dialogó sobre cómo las inclemencias climáticas terminaron beneficiándola en su forma de jugar. "Esta lluvia fue buena para mí, yo sufría mucho Roma. Usualmente, hace mucho calor acá. Cuando viajaba para empezar el torneo no tenía muchas expectativas porque para mí es muy duro, incluso para practicar no sólo para jugar los partidos", reflexionó.
La temporada que está teniendo la kazaja es muy buena. Segunda en la race, sólo superada por Aryna Sabalenka, cosechó dos títulos de WTA 1000 (Indian Wells y Roma) y la final de dos eventos importantes como el Abierto de Australia y Miami.
"No es fácil mantener este nivel, creo que estamos haciendo un buen trabajo con mi equipo. Puedo ver mejoras en el circuito y también físicamente. Creo que estamos en el camino correcto. Espero poder seguir jugando así hasta el final de la temporada", subrayó.
Otro de los desafíos, más allá de seguir peleando los torneos importantes, está en la lucha por el número 1. Si bien por ahora está lejos de Swiatek (a casi 4000 puntos) lo cierto es que la polaca tiene que defender el título conseguido en el 2022. La kazaja, en cambio, no tiene que defender los puntos de Wimbledon ya que durante la temporada 2022 no repartió puntos.
Por último, Rybakina confesó que no sabe bien dónde tiene los trofeos que fue ganando. "Como siempre estoy de viaje y nunca en mi casa, tengo algunos trofeos en la casa de mis padres. No sé exactamente dónde están. Espero que algún día cuando decida dónde voy a vivir, dónde va a ser mi casa, pueda llevármelos y ponerlos todos juntos", reveló la flamante campeona.
