Andreeva remontó la final de Linz, venció a la revelación del torneo y con solo 18 años obtuvo su quinto título WTA

El WTA 500 de Linz tiene el nombre y apellido de su nueva campeona: Mirra Andreeva. La rusa, actual Top 10 del ranking mundial femenino, derrotó a la revelación del torneo Anastasia Potapova tras una gran remontada y se quedó con la final del torneo por 1-6, 6-4 y 6-3 después de casi dos horas de partido. ¿El resultado? El quinto título WTA para la joven de tan solo 18 años.

La oriunda de Krasnoyarsk, nacida en 2007, cumplió con su rol de máxima favorita en este certamen que se jugó sobre polvo de ladrillo. Ante las tempraneras eliminaciones de Ekaterina Alexandrova, Liudmila Samsonova y Jelena Ostapenko, la adolescente tuvo prácticamente el camino allanado hacia la final. En ese trayecto, que inició con un bye por per preclasificada, eliminó a Sloane Stephens, Sorana Cirstea y Elena-Gabriela Ruse.

Hablando específicamente de la final que disputaron Andreeva y Potapova, la clave para la rusa estuvo en el quinto game del segundo set. Tras haber sido quebrada por la local y estar empatadas en el score por 2 a 2, le quebró por segundo juego consecutivo y se despegó en el marcador. Para el tercer set, el cierre fue de locura: cuatro breaks en los últimos cinco juegos. La joven de 18 años concretó tres de ellos ante la poca respuesta de la austriaca con su servicio, que favorecieron a su victoria.

Este título en Linz significó el quinto en la carrera de Mirra y el segundo en la temporada 2026. En su haber, ya cuenta con logros en Dubai, Indian Wells, Iasi y Adelaida. Además, ganó 500 puntos que le servirán para mantenerse en el Top 10 del ranking WTA. Gracias a esta victoria, escalará un lugar y será la nueva N°9 del mundo, desplazando a Victoria Mboko que no vio acción en la semana.