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Muhammad Ali escribió su propia historia: Bill Clinton

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Lonnie recuerda el inicio de la carrera de Ali (2:19)

La esposa de Muhammad Ali cuenta la anécdota de la bicicleta con la que inicio la carrera de Ali. (2:19)

LOUISVILLE -- Muhammad Ali por fin descansa en paz.

Los homenajes, celebraciones y servicio fúnebres de "El Más Grande" terminaron en Louisville, Kentucky, después de cinco días desde que su cuerpo aterrizó en su ciudad natal.

Miles de personas despidieron este viernes al ex campeón mundial de boxeo, en un festejo que duró desde la mañana y que terminó por la noche con una colosal celebración "multireligiosa" como la familia Ali nombró.

Más de 22 mil personas asistieron al KFC Yum! Center para hablar, escuchar y adorar el legado del que ha sido considerado el atleta más prominente en la historia de Estados Unidos y uno de los principales activista pro derechos humanos, diversidad racional y social.

"Él observo que el mundo en realidad no era negro y blanco", dijo su esposa Lonnie durante su intervención en la magna ceremonia de despedida. "Se dio cuenta rápido de que todo estaba sombreado por ricos colores, idiomas y religiones. El rico y poderoso se le entregaba a él, pero el se entregaba a los pobres y olvidados.

"Siempre quiso que su vida terminara siendo ejemplar", añadió la viuda. "Muhammad dijo que cuando llegara el final, quería que su vida y su muerte fueran un momento de aprendizaje".

En la ceremonia hablaron también tres hijas de Ali, quienes detacaron las virtudes y fortaleza de su padre, a quienes dijeron nunca haber visto débil.

"Ni en los peores momentos de ese mal que le atacó pronto, hace más de 30 años", dijo su hija Rasheda en relación a su enfermedad de Parkinson.

John Ramsey, amigo de la familia, recordó que alguna vez Muhammad Ali le dijo que el servir a otros es la renta que uno tiene que pagar por habitar la Tierra. "Campeón, tu renta se ha pagado completamente", dijo Ramsey, quien no dejó de lado la inspiración que siempre produjo el boxeador de Kentucky.

Antes de llegar a la última celebración, Ali realizó su último paseo por la ciudad que tanto quiso.

El cuerpo de "El Más Grande" peregrinó durante 19 millas por las principales calles y lugares que recorrió en su infancia y juventud, incluida la casa de la Avenida Grand número 3302, donde vivió casi desde que nació.

Ahí, en las calles, cientos de miles de personas, que aparentaban provenir de muy diversas razas y posiciones económicas, esperaron durante muchas horas ver aunque sea de lejos pasar el ataúd.

El cortejo se detuvo por algunos minutos en algunos de los lugares y fue bajado a hombros por celebridades como Will Smith, Lennox Lewis y Mike Tyson, quien llegó de último momento a las celebraciones.

Entre los lugares en los que se detuvieron estuvo el costado del Río Ohio, muy cerca del centro de la ciudad, donde alguna vez Ali arrojó la medalla de oro que conquistó en Juegos Olímpicos, como señal de protesta por una guerra que dijo no entender.

De ahí siguió hacia el cementerio Cave Hills, donde fue cremado y fueron colocadas sus cenizas.

"Creo que Muhammad Ali decidió muy joven lo que quería hacer en su vida y escribió su propia historia, no quiso que le quitaran ese poder", mencionó en su momento en el podio el ex presidente Bill Clinton. "Ni la raza, ni su lugar, ni sus expectativas o las de los demás dejaría jamás que le quitaran. Escribió su propia historia de la manera que quiso".

"Decidió aprovechar sus dones y maximizarlos, ya sean de mente o corazón", dijo en su momento durante la ceremonia el ex presidente estadounidense Bill Clinton. "Simplemente encontró la manera de dejarlos florecer en diferentes manera para lo que fuera necesario".

El actor y comediante Billy Crystal rompió por algunos minutos la solemnidad de la ceremonia, al hablar en tono más jocoso y ligero, pero nunca menos profundo.

Recordó la manera en que conoció a Ali, para una amistad que duraría más de 42 años.

"Un muchacho blanco de Long Island que se atrevió a imitar al más grande de todos los tiempos", dijo. "Y a él le encantó. Vino me dio un gran abrazo y me dijo al oido 'tú eres mi hermano menor'".

"De esa manera me llamó hasta la última vez que lo ví", agregó al borde de las lágrimas".

Así, concluyeron las celebraciones y homenajes que planeó desde hace más de una década el mismo Muhammad Ali, quien murió a los 74 años, el pasado viernes en un hospital de Louisville, Kentucky, a consecuencia de complicaciones respiratorias provocadas por su Mal de Parkinson.
"Pero su espíritu libre jamás morirá", advirtió el legendario promotor de boxeo Don King, después de la ceremonia.

Salvador Rodríguez, de ESPN Digital, colaboró en este reporte.