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Alan Chaves, nocaut venenoso en Las Vegas

Con un nocaut impresionante, producto de una izquierda cruzada a la cabeza, Alan “El Veneno” Cháves hizo su gran debut en los Estados Unidos, en lo que fue también, su primera pelea fuera del país como profesional.

Y fue en Las Vegas, la ciudad soñada, cuando noqueó al mexicano Madueño al minuto y 44 segundos del tercer round, luego de haberlo acosado permanentemente según su clásico estilo. El árbitro fue Harvey Dock. Para muchos esta definición es candidata al KO Del Año por lo espectacular. Madueño se desplomó, inerte. Un cross venenoso terminó con su suerte.

Pelea importante. Y no solamente para Cháves, sino también para el boxeo argentino que está precisando alguna cuota de oxígeno en forma de victoria.

Cháves, que ahora suma 22 peleas ganadas de las cuales definió 19 por la vía categórica, retuvo su título Latino WBO de los ligeros. Posee todos los condimentos para ir afianzándose como figura.

Y eso también incluye su historia de vida y familiar ligada al boxeo de toda la vida.

La dinastía de los Chaves es un clásico ya del boxeo argentino, que comenzó con Rudecindo, un boxeador que llegó a combatir en el histórico Luna Park en los años setenta. Rudecindo tuvo tres hijos boxeadores.

Ariel que fue campeón argentino welter. Carlos, que fue un pugilista que sin títulos llegó a ser una toda una figura e Ismael, que fue también campeón argentino en los años noventa.

La historia no termina ahí porque Diego Chaves -sobrino de los anteriores, a quienes considera como hermanos-, fue campeón mundial interino welter de la Asociación Mundial

Hay más para nombrar, porque se trata de un árbol genealógico que ya está en Guinness, y que podría ser digno de García Márquez, si este hubiera sido cronista de boxeo.

Pero ahora es el turno de Alan -hijo de Carlos Abel- que sigue con la dinastía y pasa a ser una de las figuras con mayor futuro de la familia y del boxeo argentino.

Alan “El Veneno” Cháves, está invicto en 22 peleas de las cuales 19 las ganó antes del límite. Antes de su triunfo en el Fontainebleu, este sábado 25 de abril, enfrentó a Pablo Vicente, cubano radicado en Panamá, a quién derrotó por nocaut técnico en la primera vuelta. Fue el 10 de noviembre del año pasado.

A los 25 años este joven boxeador, nacido en San Miguel, provincia de Buenos Aires es la flamante adquisición del promotor británico Eddie Hearn, y es también -por si hace falta decirlo- el primer argentino en ser elegido por este hombre con quien firmó contrato.

“Me habían hablado de otra empresa como Zuffa, y después de que ellos dieran varias vueltas, finalmente decidí quedarme con Hearn, y aquí, estoy “, dijo antes de viajar a Las Vegas.

Alan debutó en Estados Unidos ante el mexicano Miguel Madueño, que sumaba 31 peleas ganadas, con 28 KO y 4 derrotas.

“Por supuesto que es algo muy importante para mí, y sé también de todo lo que puede esperarme, pero lo fundamental fue arrancar así, con un buen debut en los Estados Unidos y no volverme loco. Todo a su tiempo, soy muy joven y siento que todavía tengo mucho que aprender”, nos dijo.

“Detrás de mí tengo un gran equipo: Ismael es el entrenador principal, Axel mi manoplero, Kevin está el ayudante y después abajo está Diego “La Joya” Chaves (que fue campeón mundial Interino WBA), mi viejo Carlos Abel y mi promotora, Georgina Rivero. O sea, gran parte de la familia. Pero además me prepara físicamente Darío Gebel, que es un preparador físico de mucha experiencia y Santiago Arriba, nutricionista. Hice un buen entrenamiento y ahí está el resultado, que no me debe volverme loco”, aseguró.

El propio Eddie Hearn lo felicitó sobre el ring. Alan es el primer boxeador argentino que está ligado al promotor inglés.

Alan es zurdo como la mayoría de sus familiares. Pega muy duro -sus ganchos de izquierda le han dado varios nocauts-, y esto es un elemento que tener en cuenta para su futuro.

Además de sus títulos. Es campeón latino ligero de la Organización Mundial de Boxeo, que obtuvo en Julio del 2024 y que ha defendido cuatro veces hasta octubre del año pasado.

Fue campeón mundial juvenil ligero de la OMB, su primera corona internacional, en el profesionalismo.

Ha ganado y gustado en Las Vegas y ahora tiene todo el mundo por delante.