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Zurdo Ramírez: de ayudante de albañil a la puerta de un título

Gilberto Ramírez comenzó como ayudante de albañil hace 10 años Zapari Boxing

MÉXICO -- Hace 10 años ni se imaginaba Gilberto 'Zurdo' Ramírez lo que la vida le tenía preparado, pues de ser ayudante de albañil y pasar largas jornadas bajo el sol por un sueldo de mil pesos a la semana, está a solamente un mes de consagrarse como el primer peleador mexicano en conquistar la corona mundial de las 168 libras.

Ramírez retará el próximo 9 de abril en la MGM Grand Garden Arena a Arthur 'King' Abraham por el campeonato de la Organización Mundial de Boxeo, en la misma velada en la que Manny Pacquiao y Timothy Bradley se enfrentarán por tercera ocasión. También estarán dos sólidos prospectos mexicanos como lo son Óscar Valdez y José Ramírez.

En charla con ESPN Digital, Ramírez recordó aquellas jornadas que lo orillaron a olvidarse del sueño olímpico y le brindaron la posibilidad de ayudar primero a su familia, de manera económica, y a él de sobresalir gracias al apoyo de su manager Jesús Zápari y su dedicación hacia este deporte.

"Ahora, para mí, el boxeo es más fácil, antes trabajaba de ocho a nueve horas diarias haciendo calles, construyendo casas, en el boxeo entrenas cuatro o cinco horas, bajo la sombra, es algo que me gusta y además me pagan", comentó 'Zurdo' sobre su pasado en la construcción.

"Había logrado tres campeonatos nacionales y quizá el sueño olímpico ahí estaba, pero pensé en debutar porque yo sabía que a las medallas no les iba a poder dar mordidas y yo tenía hambre, así que opte por debutar en 2009 cuando tenía 18 años", añadió Ramírez, cuyo sueldo rondaba los mil pesos a la semana.

"Este muchacho era muy trabajador, iba a la escuela y trabajaba en la construcción, acarreaba cemento, como estaba fuerte siempre lo ponían a cargar cemento, llegaba al gimnasio ya bien cansado, a veces no iba, a veces no iba a la escuela y cuando pensaba debutar ya no quiso seguir en amateur porque su familia era de escasos recursos y quería ayudarlos.

"Le dije que tenía que concentrarse y dedicarse al boxeo de lleno, porque se le veía talento, me lo llevé a vivir a la casa como dos años y medio hasta que después le pusimos un departamento. Ya era uno más de mis hijos, lo tratábamos igual como si fuera de la casa, no lo dejaba andar con sus amigos, lo tenía bajo mis reglas, donde él vivía era un barrio peligroso, era el de más alto índice de delincuencia en Mazatlán y él estaba en esa edad en la que iba a caer en eso", explicó Jesús Zápari, manager del 'Zurdo'.

"Me fui con ellos (la familia Zápari), después de cuatro o cinco peleas que vieron que podía hacer algo, y eso que no podía dar el ciento por ciento, me quedaba dormido en los camiones, pero él me brindó su casa y me comencé a sentir mejor, y dejé a amigos, familia, todo, gracias a Dios se van dando las cosas", recordó el sinaloense.

"Siempre tratamos de concientizarlo de que esto apenas empieza, el otro día recordábamos cuando viajó 36 horas a Mexicali para una pelea y después de día y medio en el camión se subió de peso y llegó a trabajar para dar el peso con 40 grados centígrados de calor, hasta el equipo médico le dijo que no peleara pero él subió y noqueó en 40 segundos fue su segunda pelea profesional", explicó Jesús, cuyo hijo Héctor, hoy entrenador del 'Zurdo', se encargó de conseguirle peleas por todo México, pues por su peso no era fácil encontrarle rivales.