Oscar Valdez quiere conquistar a todo el pueblo mexicano

Oscar Valdez domina a perfección el inglés y el español Mikey Williams / Top Rank

LOS ANGELES -- En el apogeo de su preparación para la primera defensa de su cetro universal de peso pluma de la OMB frente al primer clasificado, el japonés Hiroshige Osawa, el boxeador mexicano Oscar Valdez y todo su equipo de trabajo le concedieron a Las plataformas de ESPN un acceso sin restricciones a su campamento, una oportunidad que aprovechamos a cabalidad, para meternos hasta la cocina.

Porque no fue únicamente una invasión a sus espacios de trabajo, a las rutinas de entrenamiento. Pudimos, también, incursionar en esos territorios casi prohibidos, el de los planes futuros, el de los sueños, el de las ambiciones, que tan celosamente guardan casi todos los boxeadores bajo el pretexto de su concentración máxima en el siguiente oponente.

Oscar aspira a ser el ídolo de todos los mexicanos, los de acá y los de allá. Porque es mexicano, porque pelea como mexicano y porque, además de sus atributos boxísticos, está debidamente armado con un poderoso instrumento de largo alcance, de gran penetración y poder aniquilador, conocido como bilingüismo.

Sueña con unificar reconocimientos como campeón mundial de los demás organismos que rigen el boxeo antes que invadir otras divisiones, y para ello, está decidido a enfrentar a los mejores, a todos los campeones en las 126 libras.

Y a los de las 130, también, siempre que la oferta sea jugosa porque acepta que el boxeo es un negocio.

Pero, mientras tanto, este boxeador, que nació en Nogales, Sonora y quien pudo empaparse del idioma de Shakespeare, gracias a que fue a la escuela primaria en la vecina Tucson, Arizona, no descuida detalle alguno de su adiestramiento con miras a su cita del próximo sábado, en el Thomas & Mack Center, de Las Vegas, Nevada, en la misma velada que encabeza el pleito del Senador filipino, Manny Pacquiao, quien aspira a despojar de su cetro al campeón universal de peso welter de la OMB, Jessie Várgas

VECINO DE LOS ANGELES

Oscar desde hace cuatro años se pasa la mayor parte del tiempo en el sur de California y ya casi se considera angelino.

Su ascendente carrera boxística lo ha traído hasta la vecina ciudad de Lake Elsinore, donde ha establecido su centro de operaciones, a pesar de que su gimnasio preferido está ubicado en Carson, lo que lo obliga a realizar, diariamente, un recorrido superior a las 80 millas por las autopistas 15 y 91, que la mayoría de las veces están con el tránsito a vuelta de rueda.

"Hoy nuestro trayecto fue de dos horas", reveló Oscar, el día que ESPN Digital fuera invitado para seguir la intimidad del trabajo del pugilista sonorense.

Ese día, Oscar hizo 12 asaltos de guantes, con dos sparrings diferentes. Uno de ellos fue Emilio Sánchez, quien ostenta marca de 13-0, con 9 nocauts, dentro del boxeo de paga.

"Sí sentí la fuerza de sus golpes. Está bien afilado, es un peleador muy agresivo,'' reveló Sánchez, después de su entrenamiento, cruzando golpes con el monarca de peso pluma, durante 6 asaltos.

La otra media docena fueron por cuenta de Manny Robles Jr.

¿Qué te piden que hagas cuando boxeas con él?

"Me indican que le peleé en forma inteligente, que sea muy cauteloso y que no lo deje conectar sus mejores golpes", reveló Sánchez.

Luego de la intensa sesión de guantes, Valdez descansó un poco, para luego irse a castigar los aparatos.

Aporreó diferentes tipos de costales, la pera loca, la perilla, hizo también un poco de sombra, para terminar con algunas rutinas de yoga, estiramiento para relajarse, antes de someterse a una breve sesión de masaje.

Después de todo ese trabajo, viene el regreso a casa.

"Hay que tratar de ganarle al tráfico. Porque si te metes al 91 después de las dos de la tarde, te vas a quedar embotellado", señala Valdez, quien antes de enfilar hacia la zona conocida como Inland Empire, recibe en el mismo gimnasio a su dietóloga de cabecera, Victoria Villagómez, quien le prepara un saludable almuerzo para recuperar las energías perdidas, a base de un jugo de verduras, con betabel, ciento por ciento natural, todo orgánico y una ensalada, antes de llegar al plato principal: Pollo con nopales y brócoli.

"Me cuido mucho, en cuanto a la comida. Evito muchos de los antojitos. En el norte de México, se consume mucho la tortilla de harina y eso es de lo que yo me cuido, trato de no consumir mucha harina. Como pescado, pollo y muchas ensaladas. Casi no consumo la carne roja. Lo hago, por ahí, solamente una vez a la semana", refiere el joven boxeador, de 25 años de edad.

Al llegar a casa, descansa, porque luego sale a correr por la tarde. Después, degusta una cena ligera y se va a dormir muy temprano, para estar listo en la siguiente jornada.

EL TRABAJO

"Me queda una semana completa de entrenamiento duro. Ya en la semana anterior a la fecha de la pelea, es únicamente el trabajo para bajar de peso".

También te quedan varias conferencias de prensa...

"Sí, las conferencias de prensa, son lo más difícil de enfrentar, en la etapa importante de la preparación, cuando estás buscando bajar de peso. Porque te encuentras deshidratado y en medio de eso tienes que presentarte a las ruedas de prensa. A veces, te cuesta sacar las palabras", reconoce.

Pero, eso es parte de las obligaciones de un boxeador...

"El problema no es la prensa. Lo que sucede, es que cuando estás luchando por bajar de peso, tienes muy poca energía y lo que quieres, es estar descansando. Pero uno sabe que eso es parte del compromiso, algo que viene incluido en el paquete y uno debe atender esa clase de compromisos, como las conferencias de prensa. Si no, ¿quién nos va a ir a ver?"

Esta velada además, con la presencia de Manny Pacquiao, tiene más atención de los medios informativos.

"Si, porque son funciones más grandes. Hay demasiada prensa que sigue las actuaciones de Pacquiao. Y si a eso le agregamos las peleas coestelares, como la mía, la de Jessie Magaleno contra Nonito Donaire, combates que la gente va a ver como preámbulo del choque de Pacquiao contra Jessie Várgas".

'Canelo' Alvarez es la figura del boxeo mexicano en la actualidad. Pero tú vienes subiendo. ¿Hasta dónde quieres llegar?

"A mí me gustaría llegar a ostentar esa posición. Sé que 'Canelo' ya lleva mucho tiempo dentro del boxeo profesional, mucho más tiempo que yo. El logró su primer título mundial antes que yo y por eso, se ha ganado ese lugar, de ser actualmente la imagen del boxeo mexicano. Pero yo espero que llegue mi momento para brillar, para llevar la batuta y poder ondear la bandera de México".

¿Te gustaría llegar a ser ese boxeador que encabece las ya tradicionales veladas mexicanas del 5 de Mayo y del 16 de Septiembre?

"Eso sería algo que me encantaría poder hacer algún día. Porque en esas fechas siempre se ha visto a los grandes boxeadores encabezando la funciones de boxeo, como Julio César Chávez, Marco Antonio Barrera, Juan Manuel Márquez, Mayweather. Son fechas que siempre están reservadas para los grandes y me gustaría que un día yo pudiera hacer algo así".

Además, tienes frente a ti a dos mercados, el de México y el de Estados Unidos.

"Yo tuve la fortuna de haber vivido en Estados Unidos cuando estaba chico. Mi educación primaria, la realicé en Tuczon, Arizona y eso me ayudó para dominar el idioma inglés. Y eso, la verdad, que es una bendición. Porque vales más si puedes hablar dos idiomas. Es algo que te ayuda para dominar mejor este mercado".

¿Te ves algún día no muy lejano peleando en peso super pluma, o en peso ligero?

"Probablemente, en un futuro. Porque en este momento, yo trato de concentrarme en lo que tengo ahora enfrente de mí. Trato de tomar el día a día, pelea por pelea. Por ahora, me siento muy bien en peso pluma, no tengo problema alguno con la báscula y con lo que falta todavía para la pelea, estoy ya muy cerca del peso.

"Es por eso que no veo una razón para subir a súper pluma. Además, en esta categoría hay mucho talento, de donde pueden surgir buenos rivales, para hacer peleas que resulten atractivas para los aficionados. Definitivamente, siento que hay mucho por hacer en las 126 libras, antes de pensar en subir de categoría".

Pero, en las divisiones superiores, hay más dinero. ¿Eso te animaría?

Y la respuesta de Oscar viene con una sonrisa cargada de picardía:

"Claro, ja, ja, eso sí sería una tentación. Porque, al fin de cuentas esto es un negocio. Y si algún día me conviene ir a las 130 o las 135 libras, pues, ¿por qué no? Pero, en este momento, yo tengo frente a mí un obstáculo que se llama Hiroshige Osawa. Después de cumplir con ese compromiso, ya veremos, Tal vez, en el futuro, en unos dos años, ya el cuerpo me exige pelear en las 130 libras". Además, todo depende del rival que te pongan sobre la mesa.

"Claro, porque en las 130 libras, en la actualidad, hay muchos boxeadores buenos, está Rances Barthelemy, Orlando 'Siri' Salido, Takashi Miura, Francisco el 'Bandido' Várgas. Hay muchos, pero entre los plumas, también está Leo Santacruz, Lee Selby, Gary Russell, Carl Frampton.

También está JoJo Díaz, quien me ha dicho que quiere enfrentarte...

"Sí, también está Jojo Díaz. Pero, en este momento, lo que más me interesa, es enfrentar a otros campeones mundiales, poder sumar otros cinturones, unificar títulos. Eso es lo que quisiera para el futuro. Pero no podemos adelantarnos, sé que tengo una pelea muy dura en puerta, contra Osawa y si Dios quiere, si me permite salir con la mano en alto, me gustaría pelear ante boxeadores que ostentan algún cinturón". ¿Quieres ser reconocido por todos los organismos?

"Asi es. Quiero llegar a ser un boxeador reconocido por enfrentar a todo tipo de rivales, que no le da la vuelta a los mejores".