Ruiz, 'Canelo' y la pregunta: ¿qué significa el "campeón franquicia"?

Andy Ruiz Jr. debe ahora encarar una revacha directa con Anthony Joshua TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images

En este momento hay dos campeones mundiales de origen mexicano en posesión legítima de tres cinturones de diferentes organismos: Andy Ruiz Jr. y Saúl “Canelo” Alvarez. También entre los dos hay tres diferencias sustanciales: son de categorías diferentes, uno no nació en México y el otro adquirió recientemente un extraño privilegio, fue nombrado “campeón franquicia”.

Esas diferencias guardan entre sí una rara simetría que, entre otras cosas, hasta harían viable el absurdo de una pelea entre ellos. La única duda para darle vuelo a esa posible irrealidad, radica en comprender el alcance y la metodología que permite existir a ese extraño concepto de franquicia.

Esta columna tiene por cometido abordar ese asunto, que parece incongruente, pero que explicado permite comprender hasta qué punto el manejo artificial y carente de una estructura lógica, está transformando la elite del boxeo profesional en un alocado laberinto de equivocaciones.

La columna está dividida en cuatro partes, puede leerla siguiendo el orden natural de las diferencias o si lo prefiere, puede ir directamente al punto que le interese. Todo vale.

Elige tu tópico: Canelo: el campeón franquicia del CMB | La nacionalidad de Andy Ruiz Jr. ¿mexicano o estadounidense? | ¿Es posible una pelea Ruiz vs. Canelo? | Punto de Vista |

Canelo: el campeón franquicia del CMB

La semana anterior, en sus tradicionales “Martes de Café”, el presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, ratificó a Canelo Alvarez como su designado primer “campeón franquicia” del organismo. La victoria inesperada de Ruiz sobre Joshua, quizás, ayudó a que esa confirmación pasara desapercibida. Sin embargo, todo lo que se sabe y no se sabe sobre ese extraño concepto obliga a tenerla en cuenta.

Según el dirigente, la designación es un privilegio que se le concede a un determinado campeón, en este caso monarca del peso mediano. “Consiste en otorgar mayor flexibilidad para elegir las peleas que convienen al peleador, que supone sean las que el público merece y beneficien el desarrollo del peleador, la división y el boxeo en general”, dijo Sulaimán, de acuerdo con una nota del Diario La Jornada de México.

Aclaró que ese nombramiento no será común y en el caso de Canelo, "representa al CMB en todas sus peleas, sin importar la división que elija. O sea, siempre subirá a combatir como boxeador franquicia. Reconoció asimismo que, si bien se puede interpretar como una carta libre para que el boxeador haga lo que quiera, "por lo contrario, esto permitirá una relación más estrecha con el boxeador para planear el futuro de sus peleas, como una manera de cerrar más el vínculo”.

La explicación de Sulaimán dice mucho, pero en realidad dice poco y genera confusión. En primer lugar, ¿por qué franquicia? De acuerdo con el significado básico del vocablo y todas sus acepciones, “se trata, por ejemplo, del permiso que le otorga a alguien los derechos para explotar un producto, una marca o una actividad. El franquiciante es quien concede la franquicia al franquiciado”.

En ese caso la primera interpretación contradice la aclaración de Sulaimán, ya que efectivamente el CMB le concede a Canelo la libertad de usufructuar el nombre del CMB como más le convenga, bajo la única regla de que “siempre” lo haga representando al organismo. No importa la división, no importa el rival y no se aclaran los límites ni tampoco los costos para uno o para otro. Simplemente se decidió que será la cara del CMB.

Canelo es campeón mediano de tres organismos (CMB-AMB-FIB) y seguramente en septiembre peleará por el cinturón que le falta, el de la OMB ante Demetrius Andrade. Recientemente, la FIB lo había conminado a defender primero su título del organismo ante el rival mandatorio Sergiy Derevyanchenko, aunque luego se retractó. Esto último provoca una reflexión inevitable, ante el complicado crucigrama de las unificaciones, peleas mandatorias o rivales elegidos a dedo en el que se mueven los múltiples campeones como Canelo, ¿en dónde encaja esa condición de ‘campeón franquicia’? ¿Obligarán a los otros organismos a negociar cada pelea de Canelo con el CMB? ¿El hecho de ser representante oficial del Consejo, le otorgará algún privilegio de imagen o promocional o de diferencias en la tajada de los beneficios al CMB? ¿Cómo campeón franquicia del CMB, Canelo ahora le dará participación al organismo en las decisiones que tome a la hora de pactar condiciones para sus peleas o se someterá al arbitraje del mismo a la hora de el elegir rivales de otras categorías?

La primera presunción es que está faltando información aclaratoria, está faltando un detalle sobre el sustento legal de ese término “franquicia” y, sobre todo, está faltando la opinión de los demás organismos ¿Por acaso sienten que el CMB les está invadiendo su territorio o se les están reduciendo privilegios con esa designación unilateral de un múltiple campeón?

La nacionalidad de Andy Ruiz Jr. ¿mexicano o estadounidense?

Ha sido el tema adicional a la increíble victoria de Ruiz sobre Joshua: su nacionalidad. México lo disfruta como propio, Andy Ruiz es el primer campeón mundial peso pesado mexicano y, por si fuera poco: con tres cinturones logrados en un épico acontecimiento.

Andy Ruiz es un hijo de mexicanos que se siente mexicano. Se ha criado, nacido al mundo del boxeo, debutó como profesional, ha evolucionado como pugilista y construido su carrera como mexicano, de eso no hay ninguna duda. Más aún, él pelea con esa bandera e incluso intentó defenderla en Juegos Olímpicos.

Pero también es cierto que no nació en México, nació en Valle Imperial, California, muy cerca de la frontera mexicana. O sea, técnicamente es estadounidense y por cierto su primer idioma es el inglés. Basta escuchar cuando presentó sus tres cinturones en el programa de Jimmy Kimmel en ABC para constatar en que lenguaje se siente más cómodo. Y por más que el video de ese programa está titulado como, “Andy Ruiz Jr. se convierte en el primer campeón de peso pesado mexicano”, sus documentos seguirán diciendo que es un estadounidense nacido en California.

Para el mundo del boxeo esto es irrelevante, boxísticamente, espiritualmente él es efectivamente un orgulloso campeón mexicano. No obstante, esa “nacionalidad técnica”, quizás, sirva para entender la posibilidad de una pelea con Canelo, a partir de esa poco entendida condición de “campeón franquicia”.

¿Es posible una pelea Ruiz vs. Canelo?

En la teoría de lo posible, no es posible imaginar esa pelea. Pero, tampoco era posible imaginar una victoria de Ruiz sobre Joshua. O sea, este mundo actual del boxeo profesional es capaz de cualquier cosa, entre ellas, esa irreal posibilidad de un combate entre los dos tricampeones mexicanos del momento.

Y veamos las razones para fundamentar esa posibilidad:

1.- Las ambiciones de gloria en Canelo son infinitas y el único requisito parece ser buscar oportunidades para sumar cinturones sin mucho esfuerzo. Ya una vez renunció al título mediano para bajar a agenciarse un título en 154 (Liam Smith), subió a 168 para arrebatarle el cinturón a un campeón accidental como Rocky Fielding, ha externado su interés en buscar el cinturón semipesado en poder de Sergey Kovalev o hasta enfrentar (en peso pactado seguramente) - bajando tres divisiones - al monarca de las 147, Errol Spence Jr. Andy Ruiz, puede ser esa posibilidad de alcanzar un límite impensado, hacerse campeón pesado con una sola pelea.

2.- Canelo ha dicho que no unificará contra mexicanos, pero en este caso perfectamente se puede apelar a la nacionalidad técnica de Andy Ruiz, ‘es mexicano, pero no es’. ¿Por qué no?

3.- El peso y el tamaño de Ruiz podría ser una barrera técnica, pero también aquí la matemática juega a favor de los dos. Andy mide 6 pies y 2 pulgadas. O sea, una pulgada más que Rocky Fielding, al que Canelo noqueó al primer trallazo y una pulgada menos que Callum Smith, el que sería el primer rival mandatorio del tapatío ya que se dividen el monarcado AMB en las 168 libras. Sobre el peso, tampoco sería problema. Así como Amir Khan se llenó de peso extra para subir a enfrentarlo, bien podría Canelo llenarse de peso extra también para subir a buscar la gloria ante un Ruiz que – como dijo David Haye – si reduce el exceso de libras es un peso crucero.

4.- La condición de campeón franquicia le da libertad de hacer lo que quiera en nombre del CMB al tricampeón mediano y la utopía de desafiar al monarca pesado depende de su exclusiva decisión. Aunque al llegar a este punto, asoma otra duda: Ruiz es campeón de todos los organismos, menos del CMB.

Punto de Vista

Los organismos (AMB, CMB, OMB, FIB) cumplen un papel esencial en la organización y promoción del boxeo. Es imposible imaginar este deporte sin su tutela. No importa que funcionen como organizaciones privadas, no importan sus desaciertos organizativos, no importa ese tozudo divorcio directríz que no les permite los consensos, su papel es y será siempre crucial.

Los organismos han logrado empujar el crecimiento de este deporte, sus campeonatos lo han privilegiado y han hecho obras positivas en bien de los obreros del ring. Pero también se han equivocado y esto del campeón franquicia parece ser uno de esos desaciertos que se suman el cúmulo general de errores.

La derrota de Anthony Joshua es uno de esos episodios que, más allá del valor que tuvo para la hazañosa gesta de Ruiz, nunca debió haber ocurrido de esa manera. Fue un error organizativo y un accidente. Joshua debía enfrentar a Deontay Wilder, era lo que reclamaban los fanáticos y lo que se imponía hasta por sentido común ¿Si el CMB no tuvo poder para empujar esa pelea, como pretenderá tener algún poder para controlar la voluntad de Canelo, que ya en el pasado tuvo más de un desaire con ese organismo?

Andy Ruiz Jr. logró una hazaña épica, sin embargo, debió llegar a esa pelea contra Joshua como rival obligatorio, como oponente legítimo avalado por una gran trayectoria y nunca haber sido elegido en una suerte de casting y con un contrato elaborado por una sola parte. Algo que hoy le obliga a una revancha inmediata y obligatoria. Por más que esa revancha sea justa, no debería haber nacido de una cláusula previa impuesta por el Lado A. Debería existir un recurso que les impida a los boxeadores regular su futuro al libre albedrío. Para eso están los organismos. Son las 'Cuatro FIFA'S' del boxeo, pero no ejercen su obligación como tales. Esa es la paradoja.

La posible pelea entre Ruiz y Canelo, es jugar a la irrealidad, pura utopía. Esa es la conclusión natural y racional sobre tal posibilidad. No se asuste. Sin embargo, la sola existencia de fundamentos que permitan considerar que la misma técnicamente es posible, son la prueba de que en lo más alto del boxeo se necesita otra coherencia a la hora de administrar este deporte y la primera de ellas será establecer reglas claras, alcanzadas mediante consensos de los organismos y donde aventuras como esta del “campeón franquicia” no tengan lugar ni justificación que las permitan.