Un café con Mauricio Sulaimán en Buenos Aires

El presidente del Consejo Mundial de Boxeo inauguró la oficina de la entidad en la Casa del Boxeador. Distinguió a campeones y habló de todos los temas.

-Que el Consejo Mundial tenga su primera oficina en Buenos Aires y en la Casa del Boxeador, no deja de ser también una luz de esperanza, porque no es solamente para Argentina, sino para todos.

-Estamos en una época de transición. Tenemos un equipo de trabajo maravilloso con Marcos Arienti -presidente de la Casa- a la cabeza. La relación que ha iniciado con la Federación Argentina es excelente. Tuve un encuentro maravilloso con su presidente, el doctor Luis Doffi. Más personas como Silvana Carsetti, o Analía Maradona, que fue muy bien recibida en Texas. Para que una réferi extranjera pueda actuar en Estados Unidos ya son palabras mayores. Argentina ha sido un pilar muy importante para el WBC desde su fundación en 1963. Y ahora siento que estamos pasando por un gran momento.

El clásico Martes de Café se realizó por primera vez fuera de México y fue Buenos Aires la elegida. Se dieron cita una gran cantidad de representantes del boxeo argentino y Mauricio Sulaimán aportó también el recuerdo para históricos del WBC, como el campeón Carlos Monzón, en su hija Silvia. O un gran dirigente como Carlos Rodríguez a través de su hija Nancy. Recibió especialmente a la excampeona mundial, Chris Namús, de Uruguay e integrante de ESPN KNOCK OUT.

En un acto que duró más de dos horas, se dio de todo incluyendo el anuncio de un compromiso de trabajar para el futuro con el boxeo infantil y un recuerdo para el programa Boxeo sin Cadenas. Una iniciativa con 13 años de trayectoria que utiliza el boxeo como herramienta de reinserción social y de la cual Marcos Arienti ha sido uno de los más importantes motores.

Sulaimán se reunió individualmente con los principales promotores del país, agradeció el aporte que realiza el Club Atlético River Plate, destacó labor de dirigentes de Chile y Brasil, distinguió a dos históricos comunicadores -Osvaldo Príncipi y al autor de esta nota- y a dos niños boxeadores, Búho y Aquiles.

También ofreció una generosa mano al Hospital de Agudos Doctor Pedro Fiorito de Avellaneda, Buenos Aires.

Y también se dio tiempo para charlar a solas con ESPN.com.

-Hoy aparecen nuevos modelos en este mundo del boxeo.

-Somos un organismo de unión, de conciliación. Estamos ante un modelo diferente que se quiere implementar en Estados Unidos y lo estamos tratando de llevar de la mejor manera. El esquema de una tradición tan importante, en la que el boxeador nace con el sueño de ser campeón olímpico para su país y después ser campeón mundial, es un proceso que no se puede borrar de la historia. El prestigio, el honor, el sudor de todos los días de los gimnasios… todo eso no se puede borrar. No hay ninguna institución, persona o campeón que esté por encima del boxeo. Es por eso que yo siento que las cosas se van a estabilizar en el mundo y va a haber un crecimiento importante para el beneficio de todos.

-Y frente a este panorama, me gustaría conocer su opinión de Zuffa Boxing, por ejemplo.

-Comenzó como una entidad única que iba a revolucionar al boxeo, y está poco a poco tomando el cauce normal. Soy muy optimista. El momento del boxeo que se vive hoy es increíble. Naoya Inue convoca 55.000 personas en Tokio. Canelo Álvarez mete 50, 70 mil. Tyson Fury y Anthony Joshua van a meter 90.000 en Wembley y Katie Taylor en Irlanda va a llenar un estadio de fútbol. No tengo duda de que todo esto se va a ir arreglando de una u otra manera.

-Se viene Ryan García-Conor Benn, el 12 de septiembre en Las Vegas.

-A Ryan García lo conocemos desde hace muchos años, cuando era un jovencito, antes de debutar. Viene de una familia con problemas de salud mental. Siempre hemos estado muy cerca de él. Ganó el título mundial interino en la pandemia y por problemas de salud mental lo dejó, se retiró un año del boxeo y después vinieron años turbulentos muy complicados para él. Le pusimos un camino para regresar, curarse, atenderse, lo hizo exitosamente y se le dio la oportunidad para pelear por el título y lo conquistó.

Por el otro lado, Connor Benn tuvo una prueba antidoping positiva, en la cual hicimos todo un estudio largo que probó que era inocente después de dos años. Los británicos lo tuvieron fuera, tachado de ser un tramposo, pero se demostró su inocencia. Tuvimos razón y él ha sido enfático en lo que esto es lo único que él quiere: el verde y oro nuestro cinturón.

Esta pelea es muy importante para el WBC, y cuando suene la campana el 12 de septiembre, veremos qué pasa. Y tener en cuenta que Golden Boy y Zuffa, una clara señal que las cosas se ponen en sintonía.

Va a ser una gran pelea porque más allá de dos campeones son personas con problemas que, gracias al boxeo, porque de otra forma, ambos estarían en problemas graves. Quizá ya no estarían con nosotros.

-Otro tema este regreso claro a las fuentes, el amateurismo.

-Tuvimos dos décadas muy lamentables de una administración que arruinó el boxeo amateur a nivel mundial. Muchos países sufrieron este movimiento que AIBA intentó de meter el boxeo profesional a las olimpiadas, de firmar boxeadores comercialmente como promotores y -como managers- de buscar un grupo selecto de lo mejor, olvidándose del boxeo masivo en muchos países. Ese ha sido un daño que estamos todavía acarreando. Por eso se creó el Comité Amateur del Consejo Mundial. Tenemos gran actividad en muchos países precisamente, la próxima semana Luis Doffi hará entrega de nuestro cinturón, de un torneo a nombre del Consejo Mundial. El año pasado tuvimos un torneo amateur femenil que terminó en noviembre y fue maravilloso. Tenemos actividad en España, en Portugal, obviamente México, Estados Unidos, Panamá, Argentina, Brasil… Y cuando el joven ve esa medalla verde y oro cuando ve este cinturón, su vida cambia, obtiene un motivo, una motivación y me siento muy orgulloso, porque todo lo que viene al Consejo Mundial va de regreso al boxeo.

-Cuando hablamos de boxeo olímpico, surge inevitablemente el nombre de Ben Whittaker, medalla de plata en Tokio, un fenómeno muy actual, porque está rompiendo moldes.

-Ben Whittaker es un fenómeno, efectivamente. También tiene limitaciones boxísticas, pero posee un complemento que no puedes inventar… el carisma. Nadie tiene la fórmula para decir ahora va a ser un Macho Camacho o voy a ser un Maromero Páez. Ben está altamente clasificado, tiene posibilidades, boxísticamente le falta un par de peleas importantes para llegar a esa maduración deseada, pero es un fenómeno que llega mucho más a las generaciones jóvenes que a nosotros.

-Seguimos buscando a la cara del boxeo.

-Siento que Canelo sigue siendo la cara del boxeo. Donde se presente es la bolsa más grande, es la atracción más grande, pero hay muchos candidatos. Naoya Inoue, Terence Crawford, que se retiró y ahora dice que quiere regresar. Están Joshua, Fury, Jesse Rodríguez, David Benavídez, Usyk -cuya forma de renunciar a su título me dolió muchísimo-. Hay por todos lados y pesos. Eso es lo mejor que le puede pasar al boxeo.

-Gracias por todo, Mauricio.

-Gracias a la gente que sigue el boxeo y quiero felicitar a Fernando Barbosa y a ESPN KNOCK OUT, por estar desde cualquier parte del mundo, a la hora que sea y donde sea para que el aficionado pueda tener la oportunidad de ver las peleas en vivo. Los admiro, los respeto y les agradezco enormemente lo que hacen por el boxeo. Esa pasión legítima por el boxeo nos une como nunca.