Tras estar ligado por más de 18 años al boxeo, Eddie Valenzuela decidió colgar los guantes el pasado mes de abril. Una decisión que tomó en consecuencia de no sentir el respaldo de los directivos, ni de los entrenadores, para ser tomado en cuenta para los eventos deportivos.
“Me quitaron la beca de deportista en la federación porque no fui a un evento donde prefirieron llevar a otro boxeador más joven y sin experiencia internacional. Incluso él no me ganaba. En su momento, se lo comenté al entrenador que lo más justo era realizar una pelea y que el ganador fuera. Él me respondió que el otro boxeador necesitaba fogueo”, expresó para ESPN.
Consecuencia de esa decisión, el Comité Olímpico Guatemalteco (COG) le dio de baja en el programa de retención de talento y se quedó sin respaldo.
“Yo les pedí que me apoyaran hasta marzo por la situación de la pandemia, pero no me escucharon”, agregó Valenzuela, tomando la decisión de separse del deporte.
El retiro y los planes atrasados por la pandemia del COVID-19
“Ni mis hijos, ni mis papás, ni mi esposa, van a entender lo que sentí en ese momento cuando colgué los guantes. El deporte ha estado presente en más de la mitad de mi vida. El boxeo me ha da mucho, ha sido muy bonito”, señaló.
El exatleta ha estado leyendo experiencias de otros deportistas retirados y lo duro que ha sido para ellos. Él aconseja a los jóvenes de dar todo en los entrenamientos porque la mejor etapa de un deportista es entre los 20 y 30 años.
La pandemia del COVID-19 ha provocado que Valenzuela haya atrasado sus planes de estudios y de trabajo. Empezó su carrera profesional de Ciencias Jurídicas y Sociales, Abogacía y Notariado en 2010, pero al ser un deportista élite y estudiante al mismo tiempo, le ha sido difícil por el tiempo. Su objetivo era entregar la tesis en abril para posteriormente graduarse y buscar trabajo en la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG) u otra institución deportiva, de lo contrario, creará un bufete de Abogados junto a su hermano.
En cuanto al tema económico, el expugilista no ha podido abrir su cafetería desde hace siete semanas por la crisis del coronavirus, sin embargo, un puesto en el mercado de la zona 5 capitalina, se ha convertido en la fuente de ingresos en esta temporada de confinamiento.
Al exboxeador de 37 años no le interesa ser entrenador, a pesar de que muchas personas le han dicho.
“He analizado la situación en el transcurso de mi carrera, pero me he dado cuenta de que el entrenador nacional de boxeo es mal pagado, la mayoría ganan el mínimo. Son contados los que ganan bien. Lamentablemente, muchas veces, prefieren pagarle mejor a un entrenador extranjero y yo tengo que pensar en mi familia”.
“Fui parte de una comisión en la federación de tiro deportivo, que solo duro un año y dos meses. Pero fue una buena experiencia. La comisión la conformamos cuatro personas: dos atletas y dos profesionales. Esa mezcla ayudo mucho para entender ambas partes tanta del deportista como la legal y administrativa”, comentó Valenzuela, que tuvo la oportunidad de ser reelegido, pero no quiso porque iban hacer cuatro años y además, tenía que esperar otros cuatro años para postularse en la federación de boxeo. “Es uno de mis sueños ser parte de la comisión de la federación y poder apoyar a los deportistas”.
Experiencia en Juegos Olímpicos
En su carrera deportiva consiguió varios logros, pero hay uno que no se borrará de su mente: la clasificación a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. En aquella ocasión, Guatemala llevaba 16 años sin tener un representante en dicha disciplina deportiva en el máximo evento deportivo.
“Ni yo me creía haber clasificado a los Juegos Olímpicos porque eso es lo máximo para una atleta. Es un legado que he dejado para mis hijos, prácticamente estoy en la historia”, concluyó Eddie Valenzuela, que aún recuerda su ingreso al estadio Nido de Pájaro para la inauguración.
Para Valenzuela, su actual boxeador favorito es Lester Martínez, con quién tuvo oportunidad de compartir en varias ocasiones durante su carrera como boxeador activo.
