El monegasco y el español no ocultaron su fastidio y frustración por la normativa que los hace cambiar la forma de manejo tradicional. “Desaparecerán todas las curvas del campeonato”, dijo el de Aston Martin.
Fase de energía, recarga de batería, super clipping son algunas de las palabras que cobraron vida en la nueva era de Fórmula 1, con unidades de potencia que dividen su potencia entre el motor de combustión y el eléctrico en partes iguales. Los pilotos debieron modificar su maneja y hacer a un lado todo lo aprendido desde los tiempos del karting, como entrar lo más justo posible a las curvas para ir al límite y ganar una décima. Todo eso quedó en el olvido. La F1 de hoy en día se trata de aminorar la velocidad en la parte final de las rectas y hacer las curvas con mayor prudencia para recargar la bendita batería. Eso, claro, también ataca de lleno a curvas míticas de esas que se hacen a fondo y que ponen sobre el tapete la valentía extrema de los corredores. En Suzuka, donde se disputa la tercera fecha de la 77ª temporada del Mundial, la 130R ya no es igual. Y Fernando Alonso, el único piloto de la parrilla que manejó los V10, V8, primera y segunda etapa híbrida, fue claro.
Después de penar con su débil Aston Martin en la clasificación fue consultado sobre si se había perdido la magia de Suzuka, con esos sectores que hasta el año pasado hacían contener la respiración: “Desapareció un poco, como también desapareció la curva rápida de Australia en la 10 y 11. También desaparecerán Yeda, Eau Rouge y todas las curvas del campeonato. Es una nueva Fórmula 1 y las curvas rápidas son puntos de recarga. Ahí se recarga la batería y en las rectas tienes un poco más de potencia, así que no empujas en las curvas y es algo frustrante", fue el claro análisis del español.
Charles Leclerc fue otro que se sumó a la corriente de diatribas que inició Max Verstappen mucho antes de que los nuevos autos salieran a pista. El neerlandés, ya en las pruebas de simulador del año pasado, había avisado que esto se venía. “Sinceramente, no soporto estas nuevas reglas de clasificación… ¡es una auténtica broma! Voy más rápido en las curvas, acelero antes… Joder, lo estoy perdiendo todo en la recta”, se enfureció el monegasco.
Históricamente, en Q3 los pilotos exprimían todo, era el momento para arriesgar más allá de lo pensado para ganar esa milésima que podía ser clave para ordenar la parrilla. Eso ya no ocurre según el piloto de Ferrari: “En Q3 es cuando quieres salir a la pista y probar cosas que nunca antes has probado, asumiendo riesgos que nunca antes habías tomado. Eso ha sido gratificante para la mayoría de nosotros a lo largo de nuestras carreras, y ahora ya no es posible. Cada vez que se supera ligeramente el límite, cada vez que se produce un pequeño chasquido, esto supone un coste de energía para la unidad de potencia, y entonces se paga un precio mayor. Así que siento que, en este momento, la constancia está dando más frutos que ser valiente y atreverse a hacer algo que nunca antes has intentado, y es una pena. Todo eso genera que la clasificación sea un poco menos desafiante, y esto es algo en lo que tenemos que trabajar, pero es un problema conocido. No creo que la FIA o los equipos simplemente estén aceptando la situación tal como está. Hay mucho trabajo entre bastidores y espero que podamos encontrar una solución”, agregó.
El discurso encendido de Leclerc ante los medios tras la qualy japonesa continuó: “Creo que, para todos, afrontar la Q3 no es la sensación más agradable, porque queremos estar al límite de esos coches. Pero cuando juegas con esos límites, no solo pagas el precio de una pequeña pérdida, sino que también pagas el triple en las rectas. Esto es muy frustrante, porque la fase de clasificación se trata precisamente de encontrar el límite y jugar con él. En este momento, cuando juegas con el límite, te destrozan en las rectas, así que tienes que mantenerte justo por debajo del límite, lo cual es todo un arte”.
La Federación Internacional del Automóvil y Fórmula 1 avisaron que todo está en evaluación y que se podrían generar variantes en el reglamento a fin de encontrar la mejor receta para la nueva normativa. Por ahora, las voces de insatisfacción se multiplican.
