El argentino protagonizó una gran carrera en el GP de Gran Bretaña desde el 19º lugar de partida, escaló hasta el noveno y se llevó dos unidades. Pierre Gasly quedó décimo después de una mala parada en boxes de Alpine.
“Ojalá haya una buena estrategia, a ver si una vez en el año elegimos bien y vamos un poco para adelante”, dijo Franco Colapinto antes de largar el GP de Gran Bretaña, novena fecha del ejercicio 2026 de Fórmula 1. El argentino había cerrado el sábado de Silverstone muy amargado después de sufrir un extraño y aparatoso despiste durante la clasificación que lo dejó afuera en Q1 por primera vez en el año. Una parte del piso se rompió, probablemente al pasar por un piano, y el pedazo se atascó en el túnel del difusor, situación que generó una pérdida de 25 puntos de carga en el tren trasero.
Franco quedó sentenciado a largar 19º, una posición desde la que soñar con sumar puntos parecía una utopía como las del Profesor Alfaro. Especialmente porque el Alpine no había funcionado bien en los dos primeros días del fin de semana británico y, para agregar, venía de la peor actuación del team en 2026, en el GP de Austria. Sin embargo, en carrera, el A526 mostró un rendimiento mucho mejor y, sumado a las vicisitudes que siempre ocurren en las carreras, Colapinto logró escalar diez puestos para terminar noveno y llevarse dos puntos.
Colapinto comenzó la remontada con uno de los puntos más altos de su manejo: la largada. Franco picó genial y saltó al 15º puesto, tras superar a Valtteri Bottas y aprovechar los enredos que sufrieron Oscar Piastri, Oliver Bearman y Alex Albon (el tailandés embistió al piloto de Haas). Y quedó a milímetros de tocarse con su compañero Pierre Gasly. “¿Qué carajo está haciendo Pierre?”, bramó Franco por radio cuando el A526 del francés se le vino encima y lo encerró fuerte. “Lo están apretando contra vos”, le respondió su ingeniero con tono tranquilo. “Se movió en la zona de frenaje, casi chocamos”, siguió Franco.
En esa primera vuelta, Colapinto superó también a Nico Hülkenberg y se metió 14º. Los puntos seguían lejos, pero ese arranque ya había sido lo mejor de todo el fin de semana. El ritmo del argentino era muy bueno para los rivales cercanos. En la décima vuelta superó a Esteban Ocon y tres después, a Carlos Sainz para ser 12º, detrás de Gasly, quien había partido 15º después de la penalización de tres puestos sufrida tras la qualy por tapar a Lance Stroll.
Un momento clave fue el de las paradas en boxes. Colapinto se detuvo en la vuelta 23 y el equipo Alpine tardó 3s2 en cambiar los neumáticos medios por los duros. Un giro después se detuvo el francés y una cubierta trasera se trabó, estuvo 7s5 detenido y al volver a pista quedó claramente detrás del argentino. A partir de ese momento, con las posiciones invertidas, Colapinto quedó 11º y Gasly, 12º, tras superar a Bearman.
Pierre quedó casi a siete segundos de su compañero. Pero a partir de ese momento, Gasly giró más rápido que Colapinto en 15 de las 21 vueltas siguientes tras las detenciones. El francés se había puesto a tiro del argentino cuando la carrera sufrió un cambio repentino, esas vicisitudes que ocurren en las carreras y para las cuales siempre hay que estar preparado y en el lugar indicado. Primero, el drama de Kimi Antonelli. La rotura de un deflector en el conducto de freno delantero en su Mercedes lo tiró para atrás. Pasó del segundo lugar y chances de triunfo a ser décimo (paró dos veces en boxes) y a una penalización de cinco segundos por exceder los límites de la pista (el manejo del W17 se hizo difícil con la rotura y se fue de pista). Con su Flecha de Plata dañada, el ritmo del italiano era mejor que el del argentino, tenía para recuperar esos cinco segundos y quedarse con el décimo lugar. Pero…
La suerte esta vez no estuvo del lado de Antonelli y sí de Colapinto. En la vuelta 48, Max Verstappen se despistó con un Red Bull que le trajo varios dolores de cabeza en el fin de semana. El ingreso del auto de seguridad fue inevitable y todos se juntaron. Franco se metió décimo y se aseguraba un punto. Pero hubo más, porque, lamentablemente, la carrera se terminó con auto de seguridad y esos cinco segundos de sanción mandaron al líder del Mundial al puesto 16 y Colapinto finalizó noveno, justo por delante de su compañero de Alpine.
Colapinto terminó con una sonrisa un fin de semana que venía de mueca en mueca. Su gran domingo, con una carrera excelente desde la largada, la gestión y el ritmo, le cambió el humor y volvió a anotar. Sumó en cinco de los nueve Grandes Premios disputados, ya acumula 18 y está 13º en la tabla, igualando la línea de Bearman. La escudería francesa minimizó el daño en una etapa del Mundial en la que Racing Bulls es claramente superior. Lo fue en Austria y lo repitió en Gran Bretaña, con el sexto puesto de Liam Lawson y el séptimo de Arvid Lindblad. Los de Faneza descontaron 12 puntos en Silverstone en esa pelea por el quinto lugar de Constructores y quedaron a uno de Alpine (60 a 59).
Para Colapinto, esta actuación llegó en un momento clave. Según avisó Flavio Briatore, la idea del equipo es decidir su dupla de pilotos en el parón de vacaciones del verano, etapa que comenzará el próximo 26 de julio, tras el GP de Hungría. Tanto el italiano como Steve Nielesen, director del equipo, indicaron que si el argentino continúa con la senda de resultados y rendimientos que mostró en 2026 no habría motivos para que no continuara. Su paso por Gran Bretaña, sin dudas, fue un fuerte empujón más.
