McLaren superará el límite unidades electrónicas de potencia en Spa-Francorchamps y el campeón penalizará en la grilla de partida.
Nunca habrá imaginado Lando Norris que tras las primeras nueve fechas de su temporada como defensor del título la tabla lo encontraría quinto y a 82 puntos del líder. McLaren no ganó en el año y apenas los podios de Miami y Barcelona maquillaron un año complejo para el campeón y la escudería de Woking en el inicio de la nueva era reglamentaria. Si la empresa viene complicada para el británico, este fin de semana, en el GP de Bélgica, se torcerá un poco más porque a su resultado de la clasificación deberá recargarle diez puestos en la grilla de partida.
El motivo: McLaren estrenara una cuarta unidad electrónica de potencia en el MCL40 de Norris, superando por una el límite permitido por reglamento. El team papaya estrenará en Spa-Francorchamps la última especificación de la unidad de potencia Mercedes que las Flechas de Plata pusieron en pista en el GP de Austria. En ese mismo momento, los de Woking tuvieron a disposición el flamante motor como lo marca la normativa para los proveedores: todos los clientes deben contar con los mismos elementos que el fabricante. Sin embargo, en McLaren optaron por retrasar la utilización de la nueva unidad de potencia para cumplir el ciclo de uso de elementos y optaron por penalizar en Spa, una pista muy larga y que ofrece muchas alternativas de superación y, así, poder recuperar esos diez lugares de retroceso.
McLaren llegó temprano al límite de unidades eléctricas por la falta de fiabilidad que sufrió en el arranque del año. La primera quedó inutilizable tras el fallo de China, segunda fecha, donde Norris ni siquiera pudo largar. En Japón, tercera cita, estrenó una segunda batería, que falló en los ensayos. Se reparó y se volvió a usar, pero se rompió definitivamente en Mónaco. A partir de la competencia en el glamoroso urbano, Norris utilizó la tercera unidad eléctrica, que será la que reemplace en Bélgica.
