Russell Wilson es el quarterback más importante en la NFL

Interesante estrategia la de Russell Wilson, dando a los Seattle Seahawks una fecha límite del 15 de abril para acordar una extensión de contrato, con un año restante en su convenio actual. Si funciona, probablemente será el jugador mejor pagado en la liga para cuando lleguen las Pascuas: Si no, podría convertirse en el agente libre más emocionante en la historia de la NFL.

Por el punto en que se halla su carrera, cuánto lo necesitan desesperadamente los Seahawks, y el panorama económico actual de la liga, la situación contractual de Wilson lo convierte en el quarterback más importante de la NFL ahora. Tiene la posibilidad de imponer el nuevo estándar para contratos garantizados en un momento en el que se trata de un tema candente con jugadores. Si los Seahawks deciden no firmarlo y retenerlo con etiquetas de jugador franquicia, año con año, podría terminar siendo un Kirk Cousins con mejor currículo.

Echemos un vistazo a la situación contractual de Wilson, lo que sucede detrás de cámaras, y cuál sería la posible conclusión.

La motivación detrás de la fecha límite

La fecha límite del 15 de abril parece arbitraria y hace lucir a Wilson innecesariamente ansioso. La razón ostensible de que desea cerrado el trato antes de que los Seahawks inicien su programa de temporada baja es para evitar "distracción", es palabra omnipresente, trillada y sobreexplotada en la NFL que siempre tiene efecto con los aficionados a pesar de que se trata de una tontería. Seguramente Wilson, un transferido universitario y recluta de tercera ronda que ganó el Super Bowl a la edad de 25 y se acercó a 1 yarda de ganar un segundo a los 26, ha lidiado con mayores distracciones que estar pensando en cuándo podría finalizarse su contrato por, digamos, 35 millones de dólares.

La razón más probable es obligar a los Seahawks a revelar sus intenciones a largo plazo para Wilson y para el equipo. Ha dejado en claro a los Seahawks que estaría de acuerdo en jugar esta temporada sin una extensión, lo que obligaría al equipo a emplear la designación de jugador franquicia el siguiente año, a un costo de alrededor de 30.3 millones de dólares, o permitirle marcharse como agente libre. Si no están dispuestos a firmarlo a largo plazo, podría ser benéfico para Wilson saberlo ahora. Incluso, podría potencialmente permitir al equipo enviarlo a un club dispuesto a firmarlo a largo plazo. Y si eso suena loco, por favor recuerden que Antonio Brown ahora jugará para los Oakland Raiders y que Odell Beckham Jr. es miembro de los Cleveland Browns.

Por supuesto, esos tipos son receptores y Wilson es un quarterback, más vital a su equipo que cualquier jugador en la liga. Ha iniciado todos los partidos de todas las temporadas de Seattle a lo largo de su carrera de siete años y ha mostrado la habilidad de cargar a los Seahawks a campañas ganadoras con poco en el elenco de reparto. Hace dos temporadas, los lideró en yardas terrestres con 346 porque el equipo no podía hallar a un corredor que superara las 250. Seattle ha promediado 10.7 triunfos por temporada con Wilson como quarterback, ha alcanzado la postemporada en seis de sus siete años y nunca ha tenido temporada perdedora en ese periodo.

Así que, obviamente, te da lo que quieres, ¿no es así? Bueno, es complicado.

Los obstáculos potenciales

Wilson tiene todo el derecho a esperar ser el jugador mejor pagado de la liga. Ese título pertenece al quarterback de los Green Bay Packers, Aaron Rodgers, quien es cinco años mayor que Wilson, ha ganado el mismo número de Super Bowl, y tiene marca de 9-7 en postemporada, mientras que Wilson (nuevamente, cinco años menor) presume un registro de 8-5. Rodgers firmó su acuerdo en el pasado receso de temporada, los precios suben, y Wilson debe salir de esto al tope de la lista.

Hay diferentes modos de hacer historia con el contrato de un quarterback. Wilson podría insistir en promediar más dinero que los 33.5 millones de dólares anuales de Rodgers. Podría insistir en superar la marca de los 94.5 millones completamente garantizados al tiempo de la firma, de Matt Ryan. Podría intentar la ruta de Cousins, y asegurar un acuerdo de corto plazo, completamente garantizado, con Wilson apuntando a algo como tres años y 99 millones de dólares, mucho más de lo obtenido por Cousin, un poco por debajo del promedio anual de Rodgers, pero con más dinero garantizado al tiempo de la firma que cualquiera otro en la historia de la liga.

El problema llega cuando examinas el modo en que los Seahawks hacen contratos. Sus acuerdos a largo plazo con veteranos no garantizan dinero (excepto por lesiones) más allá del primer año del contrato. Extensiones para Duane Brown y Tyler Lockett del verano pasado no garantizaron dinero para el 2019 al momento de la firma. La extensión firmada por Wilson en el 2017 no garantizó dinero más allá del primer año. Los Seahawks emplean lo que denominan "rolar garantías", significando que cada año del acuerdo queda garantizado en marzo de ese calendario en particular. Es mejor que nada, pero todavía permite al equipo cortar a un jugador sano antes de tener que pagarle.

Los jugadores, como pueden imaginar, no aman ese tipo de estructura. Equipos, como se podrán imaginar, no gustan de desviar sus prácticas. No subestimen la necedad de los clubes de NFL cuando se trata de sus estructuras contractuales. La negación de los Pittsburgh Steelers de garantizar salarios más allá del primer año es parte importante del motivo por el cual Brown y Le'Veon Bell ya no están allí. A los equipos no les gusta hacer excepciones, gracias a que otros jugadores demandarán lo mismo cuando llegue su momento.

Aun así, uno tendría que suponer que un jugador tan importante para los Seahawks como Wilson podría convencerlos a negociar afuera de su zona de confort. En caso contrario, corren el riesgo de no tenerlo para el 2021, o incluso el 2020.

¿Cuánto debe recibir Wilson?

Si el acuerdo ha de ser de largo plazo, al estilo de los contratos de Rodgers y Ryan, Wilson debe ser capaz de buscar algo cercano a los cinco años y 180 millones de dólares, con 101 millones completamente garantizados al momento de la firma. Eso superaría el promedio de Rodgers y la garantía de Ryan.

Si Wilson no desea superar a Rodgers y Ryan --o si los Seahawks no lo aceptan-- podría apuntar al convenio de Cousins, firmar por tres años, y llegar nuevamente a la agencia libre a los 33 o 34 años de edad, dependiendo de si se consigue una extensión a su contrato actual o se cancelan esos términos de la campaña del 2019. Esto podría ayudar a Wilson a convertirse en una figura histórica que, junto a Cousins, usen su palanca para ayudar a establecer contratos garantizados como algo que jugadores de la NFL pueden pedir y esperar. Así es como jugadores de la MLB y NBA recibieron contratos garantizados, no vía negociaciones para el contrato colectivo de trabajo, sino con jugadores y agentes insistiendo en establecer garantías como norma.

Un compromiso potencial sería una estructure que se parezca a lo que ha hecho Drew Brees con los New Orleans Saints en años recientes, sumando "años falsos" al término del acuerdo para ayudar a deferir cargos contra el tope salarial con bonos por firmar y bonos opcionales. Digamos que los Seahawks dieran a Wilson 180 millones de dólares por ocho años en un acuerdo en el que los tres años finales se cancelaran automáticamente. Eso lo convierte en realidad en un acuerdo por cinco años y 180 millones de dólares, pero permite al equipo decir que no impuso récord y repartir los cargos contra el tope salarial en años futuros.

El problema allí es que, nuevamente, los Seahawks tendrían que alejarse completamente de su estructura contractual normal para lograrlo. Pero los quarterbacks franquicia son casos especiales, y el equipo podría tener que hacer una excepción si desea retener a este jugador tan especial.

Las probabilidades son que los Seahawks encuentren el modo de mantener contento a Wilson, incluso si los obliga a acordar un contrato que normalmente no harían. Es demasiado importante para que el equipo se arriesgue a perderlo. Una salida de Wilson --ahora, la siguiente temporada baja, o la que le sigue a esa-- forzaría a los Seahawks a rehacer todo plan que tienen en su organización de cara al futuro. El head coach Pete Carroll cumple 68 años de edad en septiembre, y Seattle está en medio de una apresurada reconstrucción suficientemente prometedora como para que el equipo se metiera a los playoffs en el 2018 cuando la mayoría los descartaba. Wilson probablemente no encontrará otro equipo con la misma cultura de éxito que ha establecido en Seattle.

Equipo y jugador han sido muy buenos mutuamente aquí, y algo debe conseguirse, incluso para antes del 15 de abril. La pregunta será qué clase de historia hará este contrato, y si representa el más reciente ejemplo de un jugador percatándose de, y utilizando, su máxima palanca de negociación posible.