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Los 100 mejores futbolistas y DT's: Directores Técnicos

Todo lo anterior significa poco sin una mente maestra igualmente hábil que inquiete la línea de banda. Los mejores managers del fútbol calculan con sus tácticas y simpatizan lo suficiente con la conducción de sus hombres para manejar los rigores emocionales de una temporada completa del club y suficientemente conscientes para enfrentar el estrés psicológico de lidiar con un medio exigente y con las presiones externas de los aficionados. Los managers más importantes transformarán cualquier equipo compuesto por un grupo de individuos en un grupo colectivo armonioso y bien entrenado, donde cada jugador conoce su función y su importancia. Y también se verán bien haciéndolo.

Pep Guardiola, Manchester City

"Persistente" tal vez no sea la primera palabra que vendrá a la mente cuando se describe a Pep Guardiola, pero esa puede ser su característica más importante, al menos la única que le permitió continuar con sus métodos y sus ideas.

Dejar a Sergio Agüero fuera del City en el reciente partido de la Champions League contra Barcelona es un ejemplo perfecto: este es un jugador que a la larga será, probablemente, el mejor de todos los tiempos del City, pero Guardiola lo sacrificó en nombre del equipo y del sistema. En otras palabras, confió en sus propias ideas e instintos por sobre los talentos individuales. Y con buenos motivos también: el actual registro de copas más importantes del español es de 12, que incluye seis títulos de Liga y dos Champions Leagues.

Solo alguien muy necio, o quizá tan persistente como él, apostaría en contra de sí mismo para sumar mucho más.

Diego Simeone, Atlético Madrid

"Como manager es igual a como lo fue como entrenador", dijo un sonriente Zinedine Zidane acerca de Diego Simeone antes de la final de la Champions de la última temporada.

En algunos aspectos, Simeone es incluso más intenso y más escalofriante como manager que como lo fue como jugador, al inquietar la línea de banda vestido totalmente de negro como un asesino frenético. Y esa intensidad está muy reflejada en su equipo, quizá más que cualquier otro en el mundo construido a la imagen del manager.

Esa intensidad ha estado con él durante la mayor parte de su vida también: cuando tenía 14 años, un entrenador, conocido por ser un jugador igualmente enérgico que tenía el mismo sobrenombre, le puso el apodo de "cholo". Es difícil ver que la intensidad se pierda pronto en cualquier momento.

Jurgen Klopp, Liverpool

"Sus sesiones de organización son diferentes a cualquier otra cosa que alguna vez haya experimentado", dijo James Milner del actual manager del Liverpool a principios de este año.

"Su pasión solo puede ser algo bueno. A veces, cuando está yendo y viniendo sobre la línea de banda, lo único que se podría decir es que es demasiado emocional".

En algunos aspectos, la persona que Jurgen Klopp muestra al mundo es engañosa, porque esa pasión y emoción, combinadas con las bromas en las entrevistas y una sonrisa más ancha que el río Mersey, podrían dar la impresión de un hombre que no piensa acerca del partido. Pero observen al Liverpool o a su gran Borussia Dortmund, y esa noción se desvanece rápidamente.

Carlo Ancelotti, Bayern Munich

Se parece ver un cierto esnobismo acerca de la carrera de Carlo Ancelotti, a pesar de que el italiano tiene tres títulos de liga en tres países de liga y tres Champions Leagues con dos clubes diferentes en su armario de trofeos.

Quizá esto se deba a que no se lo ve como a un innovador, sino como a un hombre que adapta sus propios principios para amoldarse a su entorno, pero esto es, seguramente, solo pragmatismo por cualquier otro nombre. Y esa es probablemente la razón por la que consiga tantos grandes trabajos: se lo ve como a un par de manos seguras en altos niveles, capaz de negociar las diferentes políticas y complicaciones del superclub moderno.

"Es un comediante inigualable", dijo una vez Paolo Maldini de su anterior manager. Quizá así es como se relaciona con todos.

Luis Enrique, Barcelona

Según los hechos esenciales de su anterior carrera, Luis Enrique tuvo bastante suerte para conseguir el puesto en el Barcelona después de dos periodos no muy buenos como manager en la Roma y el Celta de Vigo.

Pero desde que llegó en el verano del 2014, ganó cinco de los seis trofeos más importantes que disputó (hasta ahora solo se le escapó la Champions League de la última temporada), con dos títulos de Liga, dos Copas del Rey y, por supuesto, el triplete en 2015 a su nombre.

Obviamente, tener un frente con Neymar, Lionel Messi y Luis Suárez ayuda, pero como mostró Gerardo Martino, ser manager del Barcelona es más que tan solo seleccionar un grupo de jugadores brillantes.

Mauricio Pochettino, Tottenham

La historia está bien contada ahora acerca de cómo Marcelo Bielsa, cuando trabajaba en divisiones inferiores, golpeó a las 2 a. m. en la puerta de un Mauricio Pochettino de 13 años, pidió ver al joven que dormía y afirmó que tenía "piernas de futbolista".

Se podría decir que Pochettino es la versión más pragmática de su mentor, un hombre con los principios futbolísticos de Bielsa pero sin las aristas sin pulir. Existen muchas características de Bielsa en el juego de Pochettino, e incluso indicios de la soberbia de aquel viejo hombre, como su insistencia en que los jugadores jóvenes que sean una gran promesa no se vayan a préstamo, sino que él mismo los entrene, pero es un manager más refinado y selectivo.

Quizá esto hará que Pochettino sea más exitoso y obtenga los trofeos que su gurú aún no ha conseguido.

José Mourinho, Manchester United

¿Cómo se habría visto el fútbol moderno si José Mourinho no hubiera renunciado a su escuela de negocios en la que su madre lo inscribió? El joven Mourinho prefirió concentrarse en el fútbol, y desde que se hizo cargo de Porto en 2002, ganó la liga en todos los clubes que trabajó. Entre otras cosas, Mourinho ha sido definido por sus competencias con otros managers, desde el amigable, casi reverencial antagonismo con Alex Ferguson y las más apasionadas con Guardiola y Arsene Wenger.

Más que eso, sin embargo, pocos pueden negar su esplendor, ya sea que les guste o no la forma en la que hace las cosas.

Claudio Ranieri, Leicester City

El éxito verdadero llegó tarde para Claudio Ranieri. A los 65 años y en su 16.° trabajo como manager, la extraordinaria última temporada del título de liga con Leicester fue la primera... antes había ganado solamente las Copas del Rey y de Italia con el Valencia y la Fiorentina, respectivamente.

En verdad, es complicado calcular exactamente lo que hizo Ranieri con Leicester, solo hay que aceptarlo como uno de esos momentos cósmicos extraordinarios en el fútbol que sucederán ocasionalmente.

Pero lo que fue particularmente fabuloso acerca de la temporada, fue la satisfacción obvia que obtuvo Ranieri, simplemente trabajando con estos jugadores y sonsacando lo mejor de ellos.

"No recuerdo cuánto gané cada año", le dijo al Times recientemente. "No voy todos los días a entrenar a mis jugadores porque gano dinero. Voy al césped porque soy una persona afortunada... y hago lo que siempre quise hacer".

Antonio Conte, Chelsea

Uno se cansa tan solo con verlo. Uno sospecha que algunos managers están contentos de terminar sus días de juego, mientras que otros no tuvieron muchos días de juego reales para extrañar.

Pero con Conte, uno sospecha que él, desesperadamente, quiere volver allí afuera, y perseguir cada pelota como un perro apasionado. Y mientras que uno teme por su salud, su método funciona. Hizo que Juventus gane tres títulos de liga, obtuvo el máximo de un equipo limitado de Italia y ahora a ponerse a trabajar con Chelsea.

"Cuando habla, sus palabras resultan acosadoras", escribió Andrea Pirlo en su autobiografía acerca de su anterior manager. "Chocan contra tu mente, a menudo bastante violentamente y se asientan allí adentro".

Es una forma poética de describir el tratamiento del "secador de pelo", pero también resume a Conte perfectamente.

Arsene Wenger, Arsenal

A veces uno se pregunta por qué Arsene Wenger aún está vigente. Después de todo, ha logrado mucho en Arsenal, y si se retira ahora, lo hará con el consentimiento de la mayoría y con la adoración de todos los que pertenecen al club que construyó.

Pero luego, uno recuerda que este es un hombre para el cual es fútbol, y por extensión, Arsenal, es parte de su esencia, un hombre proveniente de una familia religiosa que cuando era niño tenía que pedir permiso para faltar a la iglesia para ir a jugar.

"Él ha sido grandioso", dijo a principios de año su antiguo rival,Sir Alex Ferguson. "Ahora es muy criticado, pero admiro que no se haya dejado dominar por la voluntad de los críticos".

Cuando un rival tan feroz como este es capaz de decir esto acerca de alguien, sabes que estás haciendo las cosas bien.

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Porteros
Defensas centrales
Laterales izquierdos
Laterales derechos
Mediocampistas centrales
Medicampistas ofensivos
Extremos
Centros delanteros
Delanteros