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Las 12 cosas que no sabías de Tiger Woods al ganar el Masters

Hay muchas cosas que ya conoces de Tiger Woods, pero te dejamos estos 12 datos del golfista tras ganar el Masters 2019

Tiger Woods ganó su Major 15 en el Masters del año pasado, pero eso ya lo sabías. También sabías que era su primer Major en 11 años. De igual forma sabías que era su quinta victoria en el Masters y sabías que pasaron 14 años para que ganara una nueva ‘Green Jacket’. Por supuesto, sabías que fue su victoria 81 en el PGA Tour.

Fue una semana increíble para Woods, quien dos años antes temió que su competitividad en el golf no fuera la misma debido a sus numerosos problemas de espalda, los cuales requirieron cirugía. Eso ya lo sabías.

Pero aquí está lo que tal vez no sabías de las circunstancias y eventos que rodearon esa semana 19 meses atrás en Augusta National.

El caddie de Tiger se preguntó si jugó lo suficiente

La victoria en 2018 del Tour Championship fue una gran inyección motivacional y de confianza para Woods, pero para el Masters de 2019 faltaba mucho tiempo. No empezó una preparación seria hasta enero y Woods tuvo una seguidilla de eventos comenzando con el Farmers Insurance Open (T-20), Genesis Open (T-15), WGC-Mexico Championship (T-10), Players Championship (T-31) and WGC-Dell Technologies Match Play (T-5).

Son cinco eventos, pero en los del modelo de stroke-play, Woods nunca estuvo a menos de ocho golpes del ganador. Su caddie, Joe LaCava, no estaba seguro si Tiger había jugado lo suficiente para competir en el Masters.

“Personalmente, no estaba seguro si tenía suficientes rondas”, dijo LaCava. “Tuvimos una agenda ligera. Con base en eso, sé cuándo no se siente bien. Pensé que él sabía que tenía que guardar energía y eso era lo más importante para él. Es fácil decirlo ahora porque ganó, pero creo que necesitábamos uno o dos torneos más para pulir las cosas”.

La sesión de chipping y putting el domingo previo

Rob McNamara, amigo y mano derecha de Woods, jugó una ronda de práctica en Augusta National el pasado 3 de abril de 2019, el miércoles antes de la semana del torneo y días después que Tiger perdiera en cuartos de final en el WGC-Dell Technologies Match Play. Woods tiró 65 aquel día con tres putts para bogey en el hoyo uno.

Pero una de las claves de la semana fue la sesión nocturna que tuvieron el 7 de abril, cuando la mayoría de las personas dejaron el campo. McNamara, Woods y LaCava fueron al tee del hoyo uno, donde Woods solo llevó un wedge y su putter.

“Pegó sabio, estaba muy adelante de donde estaba el año pasado antes de estos meses”, dijo McNamara. “Todo el año, él jugó bien con el drive. Era solo embocar, su juego corto y el putt. Empecé a ver un cambio una vez que comenzó a dejar el pitching muy cerca. Fue parte del trabajo del domingo por la noche. Solo con su wedge. Él sabía que todo era acerca de tener fino el juego al pitchear, chipear, controlar la distancia, velocidad y el giro de la bola. Empezó a tener buenas sensaciones”.

La (no) práctica del martes

En años recientes, Woods aplica el menos es más en cuanto a la práctica previo a los torneos, sobre todo a los importantes. Le gusta jugar nueve hoyos y buscar el balance correcto entre estar listo y la sobrepreparación. A veces, parece que no ve el campo lo suficiente. Por lo que hubo un poco de sorpresa cuando decidió no jugar una ronda de práctica el martes previo al Masters.

“El mejor movimiento que hice en toda la semana fue no salir a practicar el martes”, dijo Woods. “La lluvia apareció y los greenes se hicieron lentos. No los cortaron lo suficiente. Se estaba jugando más lento. Sabía que estarían rápidos el jueves. Fue la mejor decisión que tomé”.

El torneo de putting el miércoles

Tiger Woods jugó una ronda de práctica un día antes del torneo con Fred Couples y Justin Thomas. Lo que pasó en el hoyo nueve se replicó en la ronda final del domingo cuando enfrentó dos putts desde 50 pies, una caída hacia abajo que se desvió pulgadas y salvó el par. “Fue enorme”, dijo LaCava. “Regresó a lo más alto. La bandera estaba frente a él. Lo chistoso es que cuando acabó de practicar el miércoles con JT y Fred, Tiger dropeó una pelota y tuvo una especie de mini competencia del más cercano al hoyo. Dropeó la pelota desde donde golpeó el domingo. La bandera estaba a un pie de donde estaba el domingo”.

“Ahora, no creo que hay dos putts tan fáciles. Pero ciertamente fue sencillo el miércoles con la misma linea que el domingo. Creo que lo ayudó un poco. Tuvo una buena lectura el miércoles. De 10 bolas que pegas ahí, vas a dejar dos cerca, tal vez una te pasas y la otra en el green”.

El green del 7

Woods batalló para estar cerca de Francesco Molinari, quien buscaba mantener el liderato del torneo. Tiger, finalmente se acercó a un golpe cuando dejó su bola cerca del par-4 del hoyo siete.

Debido al mal clima, Woods no pudo ver a sus hijos, Sam y Charlie, antes de su salida. Ellos tenían pensado llegar el domingo por la mañana y casi no asisten: “Su hija, Sam, ganó las semifinales de un torneo un día antes en Florida, pudo no haber hecho el viaje a Augusta. Tampoco Charlie. Se hubieran quedado en casa a verlo por televisión. Sin embargo, fueron a ver a su papá vestirse de rojo para el domingo del Masters, estando solo en Augusta una ocasión anterior en el famoso Par-3 Contest de 2015”.

Pero cuando Woods salió a las 9:20 AM tiempo local, no sabía si irían. “No sabía hasta que llegué al 7 y tenía que darle un toque para birdie a la bola, entonces vi a Charlie saltando arriba y abajo”, dijo Tiger. “Pensé, Dios, lo lograron, llegaron. Entonces no los vi el resto del día hasta el hoyo 18”.

El punto de inflexión en el hoyo 12

Webb Simpson nunca sintió muchas oportunidades de ganar el Masters, y acabó dos tiros detrás. Pero tenía un gran lugar para la acción. Jugó en el grupo frente a Woods con Brooks Koepka e Ian Poulter.

Cuando Molinari y Tony Finau se encontraron en Rae’s Creek, sabía que era la hora de Tiger para empatar el liderato.

“Estaba calmado”, dijo Simpson. “Podías sentir cómo todos querían que Tiger ganara. Mi público, que eran como ocho, cuando hice birdie en el 13 se escucharon como ocho aplausos. Todos alentaron a Tiger, y honestamente, fue la primera vez que escuché en Augusta que festejaran una pelota en el agua. Festejaron las bolas en el agua de Molinari y Finau porque eso significaba que Tiger tenía una oportunidad. Todos estaban emocionados”.

“Cuando estaba en el 13, esperando a pegar, volteé para ver a Tiger en el green del 12. Pensé, como jugador, quítate por un segundo y admira el momento. Y lo hice. Crecí viéndolo. En el 97, estaba ahí para mi ronda de práctica. De repente estaba vestido de rojo en domingo en el green del 12 en Augusta, tal vez una de las imágenes más icónicas del golf. Fue muy bueno, me dije. Vas a competir contra Tiger en el Masters. Fue un sueño de la infancia”.

Más problemas de Molinari

A pesar de su doble bogey en el 12, Molinari tenía mucho por delante en el torneo. De hecho, estaba empatado con Woods al momento que salieron en el par-5 del hoyo 15, con cuatro hoyos completos por jugar, ambos hicieron birdie en el 13 y par en el 14.

Pero Molinari hizo un doble en el 15 cuando su tercer tiro se fue a los árboles, causando que su bola cayera en la maleza frente al green. Con muchas cosas pasando alrededor, CBS se perdió el segundo tiro desde el rough, un tiro que fue muy lejos y cayó a la izquierda en el rough, Tiger hizo birdie y tomó la delantera por primera vez.

“Lo increíble para mí comenzó en el tee del 15”, dijo Molinari. “Golpeé a la derecha hacia los árboles. Me paré sobre mi driver y pensé ‘maldición, lidero el Masters, lo que es bueno, pero al mismo tiempo, finge hasta que lo logres, como si hubieras estado ahí mil veces, y no lo hice’. Pude fácil regresar y reagruparme, pero tiré del gatillo y me fui a los árboles y tragaba por par en el 15”.

“Debí tirar un mejor segundo tiro. El hoyo 12 ese día estuvo complicado, especialmente con el viento y varios chicos delante de nosotros ya se habían ido al agua. Así que todo podía pasar. Después del birdie en el 13 y tenía la oportunidad en el 14. Estaba ahí, empatado con Tiger, así que el 15 estropeó mi ronda”.

“Estaba con los árboles a la derecha y tenía que pegar bajo porque tenía árboles frente a mí. Traté de hacer un chip con el hierro-4 abajo de la colina y traté de entrar por el lado izquierdo porque pensé que la bandera estaba colina arriba con el chip. Pero tiré mi segundo tiro 5 yardas lejos y luego tuve los problemas de árboles frente a mí”.

Pandemonio en el 16

El tiro que ayudó a sellar el torneo para Woods fue su hierro-8 en el par-3 del 16, el que se pasó la bandera y cayó por el lado derecho y quedó a nada de la bandera. Se detuvo apenas a unos pies del hoyo para birdie y le dio una ventaja de dos golpes.

“Estábamos en el tee del 17, Tiger pega y aterriza en la colina”, dijo Simpson. “Teníamos una vista perfecta, el público estaba emocionado. Ellos querían que entrara, parecía que iba a hacerlo”. Paul (Tesori, su caddie) se volteó hacia mí y me dijo, ¿qué pasaba si eso entraba? Fue uno de esos momentos que no olvidas. El público era ruidoso y era obvio”.

El tiro crítico desde el tee del 17

La última vez que Woods estaba en dicha posición en el Masters (a dos tiros de ventaja con dos hoyos por jugar), fue en 2005, hizo un bogey en el 17 y el 18 para mandar todo a un playoff que le ganó a Chris DiMarco.

Tenía que trabajar después del birdie que hizo en el 16: “El tiro del tee del 17 creo que fue todo para mí”, dijo Justin Rose, quien vio la última ronda desde casa después de no pasar el corte. “Es un tiro del tee del que no te puedes esconder. Es que si tiras derecho te vas a los árboles. Con dos tiros de ventaja, el 17 es el único hoyo que se me hace muy difícil”. Tiger Woods puso su tiro en el fairway y su approach quedó a 10 pies, falló el birdie, pero se fue al 18 con -2 tiros de ventaja.

La escena en el 18

Después de que Woods hizo el putt ganador, alzó los brazos en señal de triunfo y eventualmente salió del green para ir a firmar la tarjeta, donde cánticos y felicitaciones sonaban en sus oídos. Cerca del clubhouse, un grupo de campeones pasados como Bernhard Langer, Trevor Immelman, Zach Johnson y Bubba Watson lo esperaban usando sus ‘Green Jackets’. Otros jugadores estaban ahí también, como Koepka, Poulter y Xander Schauffele.

“Quería felicitarlo”, dijo Schauffele. “No lo conocía bien en ese tiempo, pero sí mejor después que fue presidente en la Presidents Cup. Fue bueno verlo. Augusta es conocido por ser muy reservado, tradicional y era un circo cuando Tiger llegó al hoyo 18. Creo que cada ‘Green Jacket’ lo amó. Es algo que ocurre pocas veces”.

La ceremonia de la ‘Green Jacket’

Debido a la inclemencia del clima, originalmente no se esperaba la ceremonia de premiación en el putting green, como se acostumbra. Usualmente las sillas se ponen para los miembros de Augusta National mientras varios directivos del golf se unen al presidente, Fred Riley, ofreciendo felicitaciones antes que el campeón defensor le ponga el saco al nuevo monarca. Eso no pasó en 2019.

Después de la ceremonia establecida por la CBS, Woods fue al green del 18 con Patrick Reed y le puso el nuevo saco. Tiger recibió el trofeo y tuvo una sesión de fotos que estuvo engalanada por los gritos de la afición.

“Cuando acabé de jugar, me senté y esperé a que me llamaran, entonces vi a Tiger hacer el putt ganador y fue inspirador”, dijo Reed. “Ponerle el saco fue increíble. La única cosa en la que pensaba era no estropearlo. Me dije que debía ponerle bien el saco. Fue un momento especial”.

“Creciendo y viéndolo ganar todo y ser tan dominante, con la energía y el talento que tiene fue increíble. Definitivamente impulsa a tener ese nivel tan alto”.

En el crepúsculo

Después de las entrevistas con los medios, Woods fue al vestidor de campeones, donde compartió locker con Jackie Burke, el campeón viviente más viejo, pues ganó en 1956.

Ahí, de repente, tuvo su saco nuevo a la medida, proceso que tomó cerca de 90 minutos. En ese tiempo, Woods fue a la cabina de entrevistas con CBS para estar con Jim Nantz. Había una fiesta en el clubhouse y también una recepción en el Founders Room que incluía un discurso de Tiger a los miembros. Después posó con todos los que le pidieron fotos.

Debido a que la ronda empezó temprano, Woods cumplió sus obligaciones aun cuando había luz natural: “Nunca había visto el campo vacío de esa manera”, comentó. “Estuve ahí con Sam y Charlie y les dije: Así es Augusta National. Vean su belleza, las colinas, el pasto bien cortado. Todos los detalles’. Es diferente cuando no hay nadie. Ahí entendieron lo hermoso que es este lugar”.