Tomás Lavanini, tras ser citado nuevamente a Los Pumas para el Camp de Londres, habló en exclusiva con ESPN Fans y se expresó sobre su experiencia en Nueva Zelanda con Highlanders.
El segunda línea, quien disputó la última temporada del Super Rugby Pacific y renovó contrato por un año más con la franquicia de Dunedin, contó cómo se dio su arribo al equipo: "Era algo que no estaba en mis planes. Sabía y entendía que yo quería un torneo más corto. Mi cabeza estaba más en Japón, porque era lo que más escuchamos en cuanto a torneo corto. Pero nunca pensé o se me ocurrió de Nueva Zelanda. Cunado me llegó el llamado de Jamie (Joseph) dije sin dudas, obvio. No lo dudé", señaló.
Y agregó: "Dije, qué puede pasar? No me ponen de última. Uno siempre va a dar el 100%. Hoy lo tomo como un aprendizaje, yo sabía que eran seis meses nomás. Hablando con Jamie dije que me gustaría pasar navidad y año nuevo en Argentina y me dijo: 'despreocúpate, veni en enero'. Pero asegurate de estar entrenado. Me dediqué doble turno todo diciembre. Llegué muy bien físicamente. Día 1 me bajo del avión, al otro día Bronco y fue mi mejor marca en el test. Dije bueno, 'estoy bien físicamente', indicó.
En tanto, el forward detalló la necesidad de estar bien físicamente y la manera del juego en Nueva Zelanda: "Estuvo durísima la pretemporada, fue una de las más duras de mi carrera. Fue un aprendizaje, de la velocidad, del juego, de cómo mantienen la pelota viva. Me tomó cuatro o cinco partidos, que ellos durante cinco fechas los que no juegan van a jugar a un segundo equipo para mantenerse en ritmo. Al principio yo no tenía información y no me decían de por qué no jugaba. Así fue una semana, dos, tres. Hasta que me tocó debutar con Crusaders y me dijo: 'Estás fit ahora'. Tenía un punto, me di cuenta que obviamente jugando el Super Rugby con Jaguares nosotros imponíamos el ritmo de juego que queríamos. En cambio acá, ellos juegan al ritmo que ellos quieren, con una intensidad superior y en frente tenés otro equipo que hace lo mismo. Eso fue terrible y ahí entendí, que tenés que estar bien físicamente y no podes regalar nada. En cambio, en Europa, esa intensidad no la ves todo el tiempo", puntualizó.
Acerca de este mismo tema, sobre la manera de desempeñarse en el rugby en la tierra de los All Blacks, Lavanini contó: "Es rugby simple. Agarrás, corres derecho, ganar el metro, pelota afuera. Limpia el ruck fuerte, tacklea fuerte, no que buscarle la vuelta tanto al rugby. Después obviamente se dedican mucho a la destreza, sobre todo la individual. Tienen esa confianza interna que también se las dan. Muy descontracturados. Cuando no hay rugby, todos riéndose. Pero cuando arranca el rugby, serios. Eso está buenísimo. Es un aprendizaje. No hacen nada de otro mundo", aseguró.
Por último, el surgido en Hindú comentó el lado positivo del calendario del Super Rugby Pacific: "Si Jaguares terminaba y me ofrecían en Nueva Zelanda, te decía que no. Pero con el diario del lunes te hubiera dicho que si. Te da otro aire. Son menos partidos, muy intensos, pero menos partidos. Yo decía, que lo hice durante 10 años, qué locura volverte a Europa. Jugás cuatro partidos, que es octubre, volvés a noviembre. Terrible. Por eso me parece que está bueno ahora cómo le dan descanso a los europeos, porque es un desgaste. A los argentinos lo usan afuera y no les importa cuántos partidos jugás con Los Pumas. En cambio al francés, inglés, los cuidan más. Que está bien porque es la Unión de ellos y tienen una bajada de línea", finalizó.
