Rotación de N°1: la abismal diferencia entre ATP y WTA

Con la llegada de Daniil Medvedev a la cima del tenis mundial se terminó una hegemonía de 18 años. Pero lo curioso es la diferencia abismal que existe en la rotación del N°1 entre el circuito ATP y WTA en casi las últimas dos décadas. Un repaso imperdible.

Entre el 2 de febrero de 2004 (la última vez que un tenista por fuera del Big Four había estado como N°1) y la actualidad, en ATP solo ha habido un recambio de 5 tenistas masculinos como líderes. En WTA, más del triple: fueron 17 las jugadoras que se sucedieron unas a otras y caracterizaron a estas últimas décadas por la gran volatilidad del circuito femenino.

Roger Federer fue quien arrancó con la hegemonía: destronó a Andy Roddick apenas empezado el año 2004 y junto a Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray permanecieron durante 18 años. Nadie pudo batirlos hasta que llegó Medvedev.

Para esa fecha del 2 de febrero de 2004, en WTA reinaba Justine Henin: la belga permaneció hasta septiembre de ese año y Amélie Mauresmo la reemplazó. Pero solo duró un mes y ahí empezó el frecuente recambio.

Desde la primera llegada de Federer al N°1 hasta la gran hegemonía de Serena Williams (2013-2016), en WTA fueron 29 las veces que cambiaron las tenistas líderes, con 11 jugadoras como protagonistas.

Entre medio, pasaron: Henin, Mauresmo, Lindsay Davenport, María Sharápova, Kim Clijsters, Ana Ivanović, Jelena Janković, Serena Williams, Dinara Sáfina, Caroline Wozniacki y Victoria Azarenka.

Serena logró, entre 2013 y 2016, alcanzar el récord de Steffi Graf (1987-1991): con 186 semanas consecutivas quedaron empatadas, hasta el momento la máxima cifra lograda.

Desde 2016 hasta la actualidad, se sucedieron entre sí: Angelique Kerber, Karolina Pliskova, Garbiñe Muguruza, Simona Halep, Naomi Osaka y Ashleigh Barty.

La australiana, por el momento, sigue intacta: desde el 9 de septiembre de 2019 acumula 102 semanas consecutivas, con un total de 109 en la cima del tenis.