Duelo especial, con condimento extra. Casper Ruud, N°4 del mundo, enfrenta a Holger Rune (7°), al que ya superó en los cuatro cruces oficiales, y se ven las caras en la primera semifinal del Masters 1000 de Roma tras un último enfrentamiento polémico, en cuartos de final de Roland Garros 2022.
Hasta aquí, en la arcilla del Foro Itálico, el noruego de 24 años apenas cedió un set, mientras que el danés de apenas 20 perdió dos parciales. La diferencia fue que Rune viene de derrotar a Novak Djokovic, N°1 del ranking ATP, que el próximo lunes, al cumplir 36 años, quedará 2° al ser desplazado por el español Carlos Alcaraz.
El danés ya le había ganado al serbio en la final del Masters 1000 de París 2022. Y esta vez llegó a seis victorias consecutivas sobre jugadores que están dentro del Top 5 del ranking mundial. En este siglo, solo habían logrado esta racha el español Rafael Nadal, el citado Djokovic, el suizo Roger Federer, el brasileño Gustavo Kuerten y el estadounidense Andre Agassi.
Este cruce entre ambos será el quinto. Ruud derrotó a Rune en los cuatro, todos en canchas lentas, como las del Abierto de Italia. En 2021 lo superó en Monte-Carlo y Bastad muy fácil, luego en 2022 otra vez en el Principado de Monaco hasta que lo venció en cuatro sets en cuartos de Roland Garros, con polémica incluida en el estadio principal.
En el camino a su primera final de Grand Slam, haciendo historia para el tenis de Noruega, Ruud se cruzó con Rune. Tras mostrar al danés, las cámaras se dirigieron a las tribunas y enfocaron a una mujer que se levantaba rápidamente de su asiento. Posteriormente se supo que la persona en cuestión no era otra que su madre. En la rueda de prensa posterior a su derrota, dijo: “Quiero mucho a mi madre, yo no la eché del estadio. Cuando estoy frustrado necesito que me dejen, no puedo estar escuchando a mi madre y mi entrenador. No buscaba específicamente que se fuera, en el partido con Stefanos Tsitsipas también se marchó. Ella sabe cómo darme paz”.
Y fue protagonista de otro momento polémico en los vestuarios: “Su equipo de trabajo vino a saludarme y me felicitó por el partido, son muy amables. Pero de repente, me encuentro con que Casper se acerca a mí y me pega un grito en la cara, como celebrando. Le dije 'qué diablos' estaba haciendo. Tú puedes celebrar y gritar en la cancha, pero ese grito en mi cara es una falta de respeto. Fue muy antideportivo durante todo el partido, por eso no quise abrazarlo ni hablar con él al final”, explicó.
Por eso, en París el saludo fue muy breve y frío. A Ruud le consultaron ahora en Roma y contó: “Hablamos después del incidente en Roland Garros y creo que nos respetamos. No le envié una tarjeta de Navidad y él tampoco a mí. No estoy seguro de que podamos decir que estamos cerca, pero es genial ver el éxito escandinavo, es realmente bueno para los países nórdicos. Nos centraremos en el tenis y espero que lo hagamos de manera amistosa tanto durante como después del partido".
Viví la acción del cuadro principal de Roma a través de las pantallas de ESPN y Star+.
