Mientras aún luchaba por clasificar por segunda ocasión a las ATP Finals, el danés Holger Rune (15°) sufrió una inesperada y escalofriante lesión en octubre pasado, cuando, en el marco de semifinales del ATP 250 de Estocolmo, se rompió el tendón de Aquiles de su pie izquierdo y concluyó de la peor manera posible su irregular temporada.
Luego de someterse rápidamente a la indispensable cirugía y poner en marcha el operativo regreso, el ex número 4 del mundo, de apenas 22 años, brindó una interesante entrevista al medio Hard Court en las últimas horas, confesando detalles acerca de cuánto le afectó la noticia, cómo encara la recuperación y qué le puede aportar la tamaña decepción de cara al futuro.
"Honestamente creo que mi lesión fue un shock para muchos tenistas y atletas porque nunca había tenido un problema con mi tobillo y mi cuerpo estaba súper sano. No tenía problemas de inflamación y estoy seguro, porque después de una torcedura me hice tantos test de sangre, célular, scans, resonancias magnéticas, y los resultados mostraron que era súper fuerte", expresó el nacido en Gentofte, que totalizó 36 triunfos, 22 derrotas y un título, en el ATP 500 de Barcelona, durante 2025.
En la misma línea, el dueño de cinco trofeos en el circuito masculino, quien alcanzó octavos de final en el Abierto de Australia y en Roland Garros, destacó: "Esto no debía suceder, no debería ser posible. Tengo 22 años, estoy sano y fuerte, y aún así pasó. Pero no creo en la falta de fortuna o en la mala suerte en el deporte. Todo sucede por una razón y ahí está la explicación detrás de todo".
"Nunca dudé sobre mi amor por el tenis pero di mi talento por sentado. A veces era muy relajado en algunas cosas. Ahora siento el anhelo, miro hacia atrás y veo las cosas que podría y probablemente debería haber hecho diferente. No solo en los entrenamientos, porque mi pasión estaba, pero todo alrededor como qué comes, etc", prolongó el nórdico, el cual necesitará entre cinco y siete meses para volver a competir en el Tour.
Posteriormente, aquel que se dio el gusto de arrebatarle una corona al serbio Novak Djokovic (4°), en el Masters 1000 de París 2022, se sinceró como nunca: "Seguro que me costará algo en término de ranking y trofeos, pero quizás era necesario para mí. No podemos cambiar lo que está hecho. Quizás era la cachetada en la cara que necesitaba para que tomara en serio mi talento y demostrarme a mí mismo de lo que soy capaz. Honestamente no puedo esperar a llevarme a otro nivel".
"Para ser top 5 y más, ganar Grand Slams, uno necesita ser muy consistente. Pero no todo en la vida es una línea recta hacia el objetivo. Y en los últimos años... siento que necesitaba esa etapa en mi vida para madurar a mi propio ritmo", concluyó Rune, que aún sueña con pelearle palmo a palmo el trono al español Carlos Alcaraz (1°) y al italiano Jannik Sinner (2°).
