Gabriela Sabatini fue una de las jugadoras más icónicas de la década de los 90. Sin embargo la ex tenista argentina, que fue N°3 del mundo y ganó el US Open en 1990 además de otros 26 títulos a nivel WTA, se retiró muy joven. Con tan solo 26 años, decidió colgar la raqueta en 1996 y poner fin a una carrera más que exitosa. Y acerca de esta decisión, tan llamativa por la edad, contó cuál fue el motivo que la llevó a ello.
En diálogo con el ex Puma Agustín Creevy, quien tiene un vlog en su canal de Youtube donde entrevistó a la albiceleste, comentó: "No me dio más la cabeza. A los 26 años, físicamente estaba súper bien. Ya lo venía procesando. Creo que esto comenzó quizás en el 94, dos años antes digamos. Ahí yo empiezo a trabajar con un psicólogo deportivo, con quien ya había trabajado para ver que me pasaba. Porque, no sé si te pasó a vos, pero sentís que entras como en un bache y decís 'no quiero jugar, no quiero estar acá adentro' y como que todo te da lo mismo y no me motivaba estar ahí".
Sin embargo, esta situación que estaba experimentando no era nueva para ella: "Me pasó esto a los 17 años. Yo sentía que no quería jugar más al tenis. No quería más hacer esto. Eso pasó, me volví a enganchar, a entusiasmar y ahí me volvió a pasar lo mismo. Entonces dije 'será eso otra vez' y ahí empecé a trabajar con el psicólogo. Y ahí me di cuenta que era el final. No sé si es el tenis, el deporte en si no. Creo que es todo lo que hay alrededor, que te va llevando a una situación de saber manejar la fama, la prensa, las exigencias, las expectativas. No te vas dando cuenta, pero llega un momento que todo eso te empieza a quemar la cabeza".
Sabatini, con mucha sinceridad, concluyó su relato: "Jugué una exhibición cuando era más grande y volví a disfrutar otra vez el juego. Era como si fuera una nena jugando otra vez al tenis. Y esto era lo que yo sentía a los 13 o 14 años, que después se va convirtiendo en un trabajo y en todo lo que eso implica: presiones, exigencias. Y te vas metiendo, metiendo, metiendo hasta que en un momento yo dije basta, no puedo seguir. Estoy empezando a odiar al tenis y no quiero que me pase eso porque es algo que me dio tanto y tan lindo. Entonces yo respeté lo que sentía".
Su último partido como tenista profesional ocurrió el 14 de octubre de 1996, cuando disputó el WTA de Zúrich, torneo extinto desde 2008. Allí perdió en sets corridos frente a Jennifer Capriati (6-3 y 6-4) en la primera ronda y nunca más volvió a competir oficialmente. En aquel año, sus mejores resultados habían sido unos cuartos de final en San Diego y Key Biscayne, siendo su último título el de Sídney a comienzos de 1995 frente a Lindsay Davenport.
