A casi tres meses de la rotura de su tendón de Aquiles izquierdo, el danés Holger Rune (15°) continúa trabajando a fondo en pos de regresar renovado al circuito masculino, completado eclipsado por el español Carlos Alcaraz (1°) y el italiano Jannik Sinner (2°) en las últimas dos temporadas.
En una entrevista exclusiva ofrecida al diario Marca, el nacido en Gentofte, de 22 años, recordó el traumático episodio sufrido en el ATP 250 de Estocolmo, en octubre pasado, el arduo proceso de recuperación llevado a cabo en una afamado hospital deportivo en Doha, Qatar, y su deseo de competir a la par de los absolutos dominadores del Tour.
"Tuve la sensación de que el suelo se hundía, como si estuviera en medio de un terremoto. Mi primer pensamiento fue que había un problema con la superficie de juego. No sentí dolor, mi pie simplemente se desprendió de mi cuerpo", reveló el ex número 4 del mundo, que abandonaría preocupado y en un mar de llanto el pleito frente al francés Ugo Humbert (36°) en semifinales del evento sueco mientras se imponía 6-4 y 2-2.
En sintonía, el pupilo de sus compatriotas Lars Christensen y Kenneth Carlsen, que meses antes había confiado en la experiencia del preparador físico italiano Marco Panichi, manifestó: “Le dije al fisioterapeuta que no me retiraría. Iba ganando por un set y estaba seguro de que un vendaje sería suficiente. Fue él quien me dijo que el tendón estaba roto. Sentía el pie entumecido. Tenía miedo".
No obstante, el dueño de cinco títulos en el máximo nivel se pondría rápidamente manos a la obra, en búsqueda de dejar atrás el mal momento, cambiar el chip y comenzar una nueva etapa: "Nunca antes había tenido una lesión grave ni me habían aplicado anestesia. Estaba más preocupado por el hecho de que tuvieran que anestesiarme que por la operación en si".
"Confiaba mucho en mi cirujano porque es el mismo médico de la selección danesa de fútbol. Si pudo resucitar a Christian Eriksen, estaba seguro que podía arreglar mi tendón de Aquiles. Y lo hizo. Todos en el hospital fueron muy amables y me sentí en buenas manos", extendió el talentoso nórdico, haciendo alusión al traumático caso del volante creativo, quien se desplomaría en el marco de la Eurocopa 2021 y preocuparía a todos los presentes.
Posteriormente, el tres veces cuartofinalsita de Grand Slam comentó cómo encaró las primeras semanas fuera de las canchas: "Sabía que no podría jugar durante mucho tiempo. Al llegar a Mónaco me hice una resonancia magnética que así lo confirmó. Le dije a mi equipo que necesitaba un programa porque no podía pasar de estar activo mental y físicamente todos los días a no hacer nada. No he notado una sensación de aburrimiento en ningún momento gracias a ellos y a mi familia".
"Necesitaba sentirme seguro en mi rehabilitación, trabajar con especialistas en esta área. Mi cuerpo es mi bien y mi activo más preciado. En Aspetar trabajan con muchos atletas de alto nivel con todo tipo de lesiones ortopédicas, tienen una amplia experiencia en ayudar a en recuperaciones. No se trata de acelerar el proceso, sino de trabajar con personas que lo hacen a diario para sentirse seguro. Porque es una lesión realmente peligrosa si se gestiona mal", detalló.
En la misma línea, la irrupción ATP de 2022 confesó sus avances: "Ahora estoy intentando volver a caminar después de casi dos meses sin hacerlo. No puedo aventurarme a decir dónde y cuándo volveré. Dicen que tener paciencia al principio hará que las cosas sean más rápidas al final. Espero recuperar la movilidad que requiere un tenista a mediados de febrero y a partir de entonces recuperar poco a poco mi nivel".
"Mi objetivo es caminar con normalidad, sin renguear. Requiere un poco más de fuerza en la pantorrilla de la que tengo ahora, pero va rápido. Cada día me siento mejor. El otro objetivo es ganar fuerza en general y prepararme gradualmente para el 12 de febrero, que será cuatro meses después de la cirugía", admitió aquel que le dedica unas seis horas al día a su rehabilitación y actualiza constantemente sus mejoras a través de redes sociales.
Por último, Rune se lamentó por la distancia que tomaron Alcaraz y Sinner aunque también destacó la importancia del trabajo duro al evocar a tres de los mejores de la historia: "Antes de la lesión, la principal diferencia era la constancia. Novak (Djokovic), Rafa (Nadal) y Roger (Federer) eran capaces de hacer lo que ellos hacen con constancia durante toda la temporada. Esto no es una habilidad con la que se nace. No es talento, es disciplina".
"Hace años estuve por delante de Carlos y Jannik durante un tiempo, pero no fui constante y perdí esa ventaja. Estaba en todas partes, era joven, quizás mi desarrollo natural para pasar por esto, y ellos se volvieron cada vez más disciplinados. Ahora me toca ajustar la disciplina y la lesión es un buen comienzo. No se supera la rehabilitación sin disciplina, día tras día", concluyó ilusionado.
