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A los 30 años, una ex Top 15 y finalista de Grand Slam regresó al circuito después de tres años

Luego de atravesar un duro proceso de rehabilitación, Jennifer Brady está de vuelta. La finalista del Australian Open 2021 y ex Top 15 del ranking mundial femenino regresó al circuito después de tres años y lo hizo con una gran victoria.

En el W100 de San Diego, correspondiente al tour de la ITF, la estadounidense debutó gracias a un wildcard otorgado por la organización. Allí se presentó contra la serbia Katarina Jokic (27 años, N°316) y derrotó a la europea por 6-3, 0-6 y 6-3 después de poco más de dos horas de juego.

El último partido oficial de Brady, que supo ser N°13 del mundo, había sido en el WTA de Beijing en 2023, donde superó la primera ronda (vs. Peyton Stearns) pero no pudo revalidar las buenas sensaciones contra Magda Linette al encuentro siguiente, con quien perdía por 3-1 y tuvo que retirarse.

El inconveniente físico que complicó la carrera de la estadounidense, de 30 años, fue una lesión en su rodilla derecha, que la tuvo a maltraer durante todo 2021. Sin embargo, el partido bisagra fue ante Jelena Ostapenko en Cincinnati, donde el inconveniente le dijo basta. Dos años después, intentó regresar para Roland Garros pero una lesión en uno de sus pies se lo impidió, reapareciendo algunas semanas más tarde en el W100 de Granby.

Para 2024, Brady anunció una intervención quirúrgica en su rodilla derecha, además de comunicar que el parate sería largo. Y vaya si lo fue. Dos años después, y pese a que intentó regresar para el Australian Open 2026 donde iba a tener ranking protegido para la qualy, retornó a las canchas en el circuito ITF.

Por lo pronto, la estadounidense seguirá compitiendo en este tour menor para recuperar buenas sensaciones y, por qué no, tener otra nueva oportunidad en el circuito WTA. Su próximo paso será en la segunda ronda del W100 de San Diego, donde enfrentará a Kayla Day o Katie Swan.