El anuncio del regreso de Serena Williams a la competición volvió a sacudir el mundo del tenis. A sus 44 años y después de varios años alejada del circuito, la estadounidense confirmó que volverá a jugar la próxima semana en el WTA 500 de Queen’s, donde participará en el dobles junto a la canadiense Victoria Mboko (número 9 del ranking) . La noticia generó una ola de reacciones y una de las más resonantes fue la de Patrick Mouratoglou, entrenador que acompañó a la leyenda norteamericana durante una de las etapas más exitosas de su carrera, desde 2012 hasta su último partido, en 2022.
En una entrevista con L’Équipe, el coach francés reconoció que la decisión puede parecer difícil de comprender desde una mirada estrictamente deportiva. “¿Tiene sentido volver al circuito con 44 años, después de cuatro años sin jugar y con dos hijos? No”, afirmó. Sin embargo, aclaró que la ex número 1 del mundo nunca fue una deportista convencional y que justamente esa condición la llevó a desafiar los límites en numerosas ocasiones.
“Serena Williams no vuelve al circuito para ser una jugadora mediocre. Eso no va con ella”, aseguró el ex entrenador. Para el dueño de la Mouratoglou Academy, el hecho de que la ex número uno del mundo reaparezca inicialmente en dobles podría interpretarse como una forma de evaluar sus sensaciones dentro de la cancha antes de tomar decisiones sobre una eventual participación en singles.
Aun así, el francés evitó caer en pronósticos optimistas. “No digo que vaya a volver a ser número uno ni que vaya a ganar todos los Grand Slams”, señaló. Pero inmediatamente dejó abierta la puerta a cualquier escenario: “Con Serena nada es imposible”.
Las palabras de Mouratoglou reflejan el enorme respeto que genera una de las figuras más influyentes de la historia del deporte. Dueña de 23 títulos de Grand Slam en singles y 14 en dobles, y protagonista de una carrera marcada por récords y regresos memorables, la hermana menor de Venus construyó una trayectoria en la que desafiar los pronósticos se convirtió en una costumbre. Además, trabajando juntos, obtuvieron 10 títulos de Grand Slam y una medalla de oro olímpica en Londres 2012.
Por eso, aunque su vuelta genere dudas lógicas debido a la edad, el tiempo de inactividad y las exigencias del tenis actual, muchos prefieren no descartar a una competidora que durante décadas demostró una capacidad única para reinventarse. Su regreso en el evento sobre césped, en Londres, será apenas el primer paso para conocer cuál es su verdadero objetivo, pero una cosa parece clara: si Serena decidió volver, no será simplemente para participar.
