Tal como se auguraba en la previa, el australiano Nick Kyrgios y el francés Corentin Moutet (36°) no defraudaron ni un poco este martes en primera ronda del ATP 250 de Stuttgart, regalando momentos imperdibles como un divertido ida y vuelta que generó las risas de todos los presentes.
Pese a no competir desde inicios de enero, en Brisbane, el nacido en Canberra, de 31 años e invitado por la organización del evento, se mostró sólido desde su servicio al no enfrentar break points en contra y agresivo desde el fondo de cancha al concretar 24 winners, aunque evidenciaría un agotamiento lógico fruto de su inactividad en el Tour, protagonizando un diálogo fiel a su estilo en el comienzo del segundo set.
Luego de adelantarse por 6-3 en la manga inicial, el subcampeón de Wimbledon 2022, que en el último tiempo había enfrentado a la bielorrusa Aryna Sabalenka (1ª) en la "Batalla de los Sexos" y participado en la exhibición de Kooyong, dejaría de manifiesto su falta de ritmo sobre el césped alemán, donde perdería un peloteo con giro incluido del parisino, de 27 y octavo sembrado, para detenerse incrédulo con los brazos en la cintura y arrancar el show: "Te quiero mucho pero estoy cansado. Si fuera Rafa (Nadal) sabes que saldría con algo".
Sin embargo, el ex número 13 del ranking mundial, el cual en diferentes oportunidades había revelado su poco feeling con el legendario español, lograría reponerse, cambiar el aire y anotarse su primer éxito en individuales desde marzo de 2025, en el Masters 1000 de Miami, al imponerse por 6-3 y 6-4 en 74 minutos para citarse en la próxima instancia contra el qualy japonés Sho Shimabakuro (104°), verdugo del galo Quentin Halys (92°).
