Pese a anotarse un importante triunfo en el debut, el alemán Alexander Zverev (2°) preocupó a todos en el cierre de su partido contra el local Yibing Wu (113°) en el Masters 1000 de Shanghai, sufriendo una dura caída que incluyó torcedura de tobillo, grito de dolor y déjà vu.
Torcedura de tobillo, grito de dolor y déjà vu
Momento más que tenso protagonizó el nacido en Hamburgo, de 29 años y máximo favorito en el torneo chino, antes de vencer al local por 6-4 y 7-6 (4) en poco más de una hora y media de juego en la cancha central, a raíz de que evocaría los peores recuerdos al pisar inestablemente, doblarse el pie izquierdo y desmoronarse en el piso en el 5-5 (30-40) del segundo set, dejando pasar un break point que poco importaría en ese instante.
Afortunadamente para sus aspiraciones y los espectadores testigos, el reciente campeón de Roland Garros y US Open atravesaría tan solo un susto en su segunda presentación en la gira asiática, luego de caer contra el serbio Novak Djokovic (8°) en los cuartos de final del ATP 500 de Beijing, considerando que se tomaría la zona afectada, no necesitaría atención médica y continuaría con total normalidad el desenlance del encuentro.
Los fantasmas de Roland Garros
Cabe destacar que el dueño de 26 trofeos en el máximo nivel evoca la memoria de los fanáticos del tenis cada vez que queda tendido en el suelo, a raíz de que contra el español Rafael Nadal en las semifinales de Roland Garros 2022 padeció probablemente una de las lesiones más traumáticas que se recapitulen en el deporte blanco al romperse tres ligamentos laterales de su tobillo derecho, abandonar la Philippe Chatrier en muletas y comenzar una recuperación que le costaría seis meses y varios puestos en el ranking.
Las críticas de Wu
Sin embargo, el inminente líder del ordenamiento masculino no encontraría la calma unos minutos luego de asegurar su clasificación hacia la tercera fase del certamen, producto de que uno de los agasajados por la organización a través de un wild card, verdugo del lucky loser estadounidense Michael Zheng (94°) en el estreno, apuntaría directamente contra su accionar poco deportivo en ciertos instantes del trámite.
"Hubo algunos incidentes menores durante el partido: él cayéndose al piso, quejándose sobre las luces, manipulando la cinta de la red. Siento que algunas de esas cosas no eran realmente necesarias. En términos relativos no fue una competencia del todo 'pura'. No apruebo este tipo de comportamiento", manifestó Wu, encendiendo la polémica en Shanghai y ofreciéndole al próximo rival del francés Quentin Halys (48°) el derecho a réplica.
