Johnny Cueto tiene poco tiempo para demostrar que sigue en la élite

Johhny Cueto Dennis Wierzbicki/USA TODAY

Johnny Cueto ha sido uno de los lanzadores dominicanos más consistentes de la MLB durante sus doce años de carrera. Su récord de 126 victorias con 87 derrotas, junto a un promedio de carreras limpias permitidas (ERA) de por vida de 3.35 en 296 partidos disputados, acompañados de sus 1556 ponches, son parte de las estadísticas que así lo prueban.

Luego de su primer año con los San Francisco Giants en 2016, las cosas no han estado del todo bien para el dominicano, quien ha tenido múltiples problemas de salud y no ha podido contribuir en la forma esperada luego de que se le otorgara un contrato de seis años por 130 millones de dólares.

Cueto llega a su penúltimo año de contrato con los Giants luego de tres temporadas para el olvido, en las que ha compilado estadísticas pobres, ya que desde 2017 tiene una efectividad de 4.24 en 38 partidos. Ha lanzado 216.1 entradas y ponchado a 187 bateadores.

Cueto enfrentará un año que simboliza un verdadero reto profesional, ya que tendrá oportunidades reducidas para lanzar en una temporada de 60 juegos. Para el derecho será clave demostrar su valía a un conjunto al que no se le vislumbran muchas oportunidades de competir en una complicada división oeste de la Liga Nacional.

Sin embargo, Cueto podría aprovechar la situación particular de que su equipo se enfrentará 40 veces contra rivales divisionales, por lo que la mayoría de sus salidas serían en contra de Los Angeles Dodgers, Arizona Diamondbacks, Colorado Rockies y San Diego Padres, escuadras contra las que ha sido exitoso en su carrera.

A lo largo de sus 12 temporadas en la MLB, Cueto ha lanzado en 67 partidos contra los equipos rivales de su división, obteniendo un récord de 35 victorias y 19 derrotas, con un promedio de carreras limpias permitidas de 3.16 en 426.1 entradas lanzadas. Ha ponchado a 395 bateadores y otorgado 118 bases por bolas. Vistas estas estadísticas, el lanzador abridor dominicano podría tener una oportunidad dorada para obtener buenos números y entrar a su última temporada de contrato con menos presión.