La consigna de Padres parece clara ante la afición beisbolera mexicana: tener una presencia constante en el país que pueda atraer una mayor afluencia de fanáticos
Hace algunos años, pensar que los San Diego Padres harían frente a los clubes más poderosos de Grandes Ligas parecía fantasioso. Resultaba igualmente impensable que en México algún día gozarían de la popularidad de los equipos más queridos por la afición de este país, como los New York Yankees o Los Angeles Dodgers.
Pero ante la llegada del club de la frontera californiana a la Ciudad de México para disputar una serie histórica ante los San Francisco Giants este 29 y 30 de abril, ambos escenarios ya no parecen imposibles. La afición mexicana será testigo de quizás, la versión más espectacular y mediática en la historia de la franquicia.
En las últimas temporadas, San Diego se ha dedicado a juntar algunos de los talentos más dinámicos de todo el deporte, como los dominicanos Juan Soto y Fernando Tatis Jr., el estadounidense de ascendencia dominicana Manny Machado, el arubeño Xander Bogaerts y al japonés Yu Darvish, entre otros. Pese a su arranque lento esta temporada, son considerados entre los favoritos de la Liga Nacional para llegar a la Serie Mundial.
“Por este concepto de nombres que tienen en el plantel, es la temporada más anticipada que han tenido los Padres ante su afición”, dijo Eduardo Ortega, voz de los Padres en español desde 1986, en entrevista con ESPN Digital. “Muchísima gente va a ser feliz con el béisbol de los Padres”, continuó.
En su condición como equipo fronterizo, los Padres han gozado de una popularidad indiscutible en la región de Baja California prácticamente desde su entrada a Grandes Ligas, en 1969. Pero ese fervor ha sido contenido casi siempre a esa zona del país, ya que el equipo siempre ha sido secundario en afición en México comparado a cuadros de mayor tradición y éxito como los ya mencionados Yankees o Dodgers.
Un estudio publicado por MLB en 2018 reveló que los Padres eran apenas el octavo equipo más popular en México. Después de los Yankees y los Dodgers, los Boston Red Sox cerraban el podio. Ese trío de equipos suman 45 campeonatos de Serie Mundial – los Padres jamás han ganado, y apenas ostentan dos apariciones: en 1984 ante los Detroit Tigers, y en 1998, contra los Yankees, donde fueron barridos.
Pese a eso, el equipo de San Diego siempre ha mantenido lazos estrechos con México. A lo largo de la historia, han firmado a grandes peloteros mexicanos o de ascendencia mexicana, como Adrián González, Fernando Valenzuela y Vinicio Castilla. Con 26 jugadores nacidos en México entre sus filas desde 1969, los Padres presumen ser el equipo con más paisanos en la historia de MLB.
“Los Padres son el equipo local en Baja California por las razones geográficas de siempre”, dijo Ortega. “Pero lo que yo veo ahora es que en nuestras nuevas generaciones, ya no sólo es una tradición regional”, continuó. Los Padres también tienen una relación muy estrecha con México gracias a que son el único equipo de Grandes Ligas con dueño mexicano, aunque sea en capacidad de socio minoritario. Alfredo Harp Helú, también propietario de los Diablos Rojos de México y los Guerreros de Oaxaca en la Liga Mexicana de Béisbol, adquirió una parte del equipo en 2012.
En parte gracias a ese lazo, los Padres han jugado más veces en México que cualquier otro equipo de MLB. San Diego se encargó de jugar en la serie inaugural en el país ante los New York Mets en 1996, así como enfrentar a los Colorado Rockies en 1999. En 2018, disputaron tres duelos contra los Dodgers, con Harp Helú lanzando la primera pelota de la serie. Todos los partidos previos se llevaron a cabo en Monterrey.
Ahora los Padres harán historia nuevamente en tierras mexicanas, jugando ante los Giants en la Ciudad de México en lo que será la primera serie en temporada regular disputada en la capital azteca. La jugarán, por supuesto, en el estadio financiado y que lleva el nombre de su benefactor local.
“San Diego es el equipo más cercano a la frontera con México. Hay un gran deseo de que se promueva el béisbol para el público mexicano”, dijo Harp Helú al anunciar su incorporación como socio de los Padres en 2012. “Somos parte de esta organización con mucho orgullo, pero siempre pensando que hay que seguir desarrollando al béisbol mexicano”, continuó.
El pasado noviembre, cuando se lanzaron a la venta los boletos para la mencionada serie entre Padres y Giants, la venta total de los mismos se llevó a cabo en menos de una hora, de acuerdo a MLB México. Ante la anticipación del evento, la novena de San Diego se ha comprometido no solamente a dar espectáculo sobre el diamante, sino también de participar en eventos directamente con la comunidad de la capital mexicana.
Un día previo al inicio de la serie, los Padres visitarán la Liga Infantil Olmeca en la alcaldía Álvaro Obregón, donde recibirán a más de 250 niños que recibirán una playera oficial del equipo y participarán en un entrenamiento con figuras actuales del equipo, así como leyendas del pasado como el lanzador Trevor Hoffman, el cátcher venezolano Carlos Hernández, y el segunda base Mark Loretta.
Sin importar lo que pueda pasar en los dos encuentros que disputarán este fin de semana, la consigna de San Diego parece clara ante la afición beisbolera mexicana: continuar siendo una presencia constante en el país que pueda atraer una mayor afluencia de fanáticos gracias a sus lazos con el país, y sí, sus esfuerzos para colarse entre la élite del béisbol de Grandes Ligas.
“Ahora veo que mucha gente se está subiendo al barco de los Padres en otras regiones porque tienen este nivel de juego”, dijo Ortega. “Eso me llena de orgullo”, completó.
