NUEVA YORK - Horas antes de su primer juego de Grandes Ligas en nueve meses, José Reyes dijo que entiende que no todo el mundo le va a dar la bienvenida de vuelta.
Reyes será el primer bate y jugará en la tercera base para los Mets de Nueva York el martes ante los Marlins de Miami. Esto marcará su primer juego de Grandes Ligas desde el incidente de violencia doméstica con su esposa el 31 de octubtre en Hawái. El incidente no prosperó a nivel criminal, pero sí le conllevó una suspensión por los primeros dos meses de la temporada.
Reyes firmó un contrato de liga menor con los Mets luego de ser dejado en libertad por los Rockies de Colorado.
Los Mets bajaron al jugador del cuadro Matt Reynolds al equipo Triple A Las Vegas y transfirieron a David Wright a la lista de incapacitados de 60 días para hacerle espacio a Reyes.
"Yo sé que hay algunas personas que me van a odiar", dijo Reyes. "Yo entiendo eso. Yo me puse en esta situación, como he dicho antes. Pero la gente que me conoce desde el fondo de su corazón, saben que yo no soy ese tipo de persona. Yo soy un ser humano. Los humanos cometemos errores. Nadie es perfecto.
"Uno tiene que aprender de sus errores. Yo hice todo lo posible que me dijo MLB. Yo cumplí con mi suspensión. Fui a consejería, y sigo yendo para poder cumplir con lo que quiero ser - ser un mejor hombre, un mejor esposo, un mejor padre en la casa y cosas como esas, un mejor compañero.
"Esta es la primera vez que paso por algo como esto. Nunca me he metido en problemas antes. Yo soy un chico que salió de República Dominicana y que ama el béisbol. Estoy muy contento de volver, de poder hacer lo que amo".
Reyes debe darle ayuda a los Mets, quienes dependen mucho del cuadrangular, para poder manufacturar más carreras. Los Mets andan últimos en la Liga Nacional con 16 robos de base.
Aun así, Reyes, de 33 años, admitió que ya no es el mismo jugador que fue cuando estuvo con los Mets del 2003 al 2011 y que se convirtió en líder de robos de base de todos los tiempos en la franquicia. Se estafó 370 bases para los Mets durante ese periodo de nueve temporadas.
"La gente tiene que entender, cuando yo estaba aquí, yo era el tipo que se podía robar 60 bases", dijo Reyes. "... Ahora tengo 33 años. Pero todavía puedo correr un poco. El año pasado me robe 24 bases [en 116 juegos]. Eso es bueno para esa cantidad de juego. Esto es algo que quiero traer a este equipo - un poco de velocidad. Como dijo, la gente no se puede volver demasiado loca. No esperen que me vaya a robar 60 bases, pero si voy a recibir mi oportunidad y me voy a robar algunas bases para este equipo y que voy a poner en posición de anotar. Ahora mismo soy un jugador un poco diferente. De eso, no hay duda".
El receptor Travis d'Arnaud entregó su No. 7 para que Reyes pudiese tener su viejo número de vuelta. D'Arnaud, fanático de los Indianapolis Colts, usará ahora el No. 18 como tributo a Peyton Manning.
Wilmer Flores será desplazado como antesalista titular, pero el manager Terry Collins sigue con planes de mantenerlo en juego, al menos ante lanzadores zurdos. Flores estará en la segunda base el martes, y probablemente en la primera base el miércoles.
Reyes será usado principalmente en la tercera base por los Mets, aunque Collins dijo que probablemente utilice a Reyes también en el jardín central.
Reyes, un cuatro veces Todos Estrellas como torpedero, dijo que no le importaba donde fuese colocado. Sugirió que los Mets siguen siendo su casa. Y que no importa dónde estés en tu casa, te sientes cómodo en ella.
"Cuando llegas a tu casa, y entras en ella, no importa donde duermas", dijo Reyes. "Si estás en la cocina, en el baño, no importa. Te vas a sentir cómodo, ¿correcto? Así que esta es mi casa. Donde quiera que me pongan, yo me voy a sentir cómodo y feliz. Voy a poner el máximo de mis habilidades en juego para ayudar a este equipo a ganar cada juego, cada día, cada vez que entre al terreno".
