Tyson Fury y Anthony Joshua se mostraron sorprendentemente cordiales y respetuosos al verse cara a cara en una conferencia de prensa.
LONDRES -- Tras décadas de intercambios verbales y disputas en las redes sociales, Tyson Fury y Anthony Joshua se mostraron sorprendentemente cordiales y respetuosos el uno con el otro al verse cara a cara en una conferencia de prensa previa a su combate celebrada este miércoles.
Las superestrellas británicas de los pesos pesados se enfrentarán el 11 de diciembre en Cardiff, Gales.
En un animado primer encuentro en el oeste de Londres, los aficionados se hicieron oír y vitorearon a sus púgiles favoritos durante todo el evento.
Y aunque prometieron dar lo mejor de sí mismos —y de forma brutal— sobre el ring, con promesas de nocauts, Fury y Joshua se profesaron un gran respeto mutuo.
"Cuando AJ se convirtió en campeón mundial, yo me emborrachaba todos los días; no me concentraba en nada más. Todos hemos tenido nuestros propios problemas", dijo Fury.
"Él es bicampeón, medallista de oro olímpico, un modelo a seguir; me encuentro defendiendo a mi archirrival ante los aficionados".
"Estamos aquí para pelear, y pelearemos; espero con ganas el desafío. Hemos tenido nuestros altibajos; yo tengo 38 años, AJ cumplirá 37 pronto... ¿es demasiado tarde? ¡Ni de coña es demasiado tarde!".
"Enfrentarnos ante 80.000 personas, que gane el mejor, salgamos a repartir golpes".
Fury añadió: "Les diré lo que voy a hacer: voy a salir y a arrasar con él. Ganará el hombre que deba ganar. No voy a huir ni a boxear a la defensiva; voy a ir a la guerra. Lo voy a alcanzar y se acabó la historia".
Joshua, quien también pidió un minuto de silencio por algunos amigos —entre ellos Sina Ghami y Latif "Latz" Ayodele, fallecidos en un accidente automovilístico en diciembre— y por la leyenda del boxeo Ricky Hatton, correspondió a las amables palabras, pero afirmó estar listo para una guerra.
"Nos encanta. Esa es la energía que queremos", dijo Joshua. "No espero nada más de este hombre. Pero esto es lo que me mantendrá en marcha; quiero demostrarme a mí mismo que lo que él dice no es posible".
A principios de año, todo apuntaba a que el combate se celebraría en Nueva York, pero una intervención de última hora por parte de Joshua y Fury hizo que el evento terminara celebrándose en el Reino Unido.
"Es algo impresionante, y no lo digo a la ligera", afirmó Joshua.
"Estoy muy agradecido por esta oportunidad y por traer el combate a Gran Bretaña, porque sé que la gente en los pubs ha llegado a discutir acaloradamente sobre quién ganará e incluso ha habido familias que se han distanciado por ello.
"Inspiraremos a esta generación y a la siguiente. Fue la gente de este país la que nos apoyó. Estoy cumpliendo mi destino antes de partir de este mundo".
