Ben Whittaker, uno de los boxeadores más atractivos de la actualidad, estará este sábado 3 de octubre frente a una nueva instancia de una ascendente y meteórica carrera profesional. Será en la Utilita Arena de Birmingham frente al australiano Connor Wallace, en una pelea eliminatoria de la Federación Internacional de Boxeo. El ganador irá por el campeonato mundial que, en este momento, está en poder de Dimitri Bivol.
Whittaker -que rompe todas todos los esquemas de los libros de boxeo cuando sube al ring- tiene solamente 12 peleas ganadas, 9 por la vía categórica, y un empate. Está invicto. Su rival suma 14 ganadas -10 KO- y una derrota.
El fenómeno es este boxeador de 29 años -cumplidos el 6 de junio-, que despierta admiración y también provoca críticas. Por su estilo desmañado -a veces demasiado sobrador hacia los rivales- y por sobre todas las cosas categórico en su forma de definir.
En su última pelea en Estados Unidos le ganó a Richard Rivera -27-3-1 SD, 20 KO-, a quien noqueo en solamente 2 asaltos. Fue su debut en América de la mano de su promotor Eddie Hearn, que lo considera una de las figuras más atractivas del momento. Una opinión que comparten la mayoría de los críticos especializados.
Campeón Silver WBC de la categoría medio pesado, “El Cirujano” será la atracción de la velada, que será transmitida por ESPN KNOCK OUT desde las 15:00, hora de la Argentina, 13.00 de Colombia y 14.00 de México, a través de Disney+.
Ben Whittaker, figura del momento en el boxeo mundial
Whittaker, nacido en Darlaston, a 16 kilómetros de Birmingham, tiene una campaña muy breve todavía en el terreno profesional. En el caso de ganar el sábado, podría medirse nada más ni nada menos que con Dimitri Bivol, titular unificado mediopesado. El actual campeón suma 25 triunfos, 12 por KO, una discutida derrota ante Artur Beterbiev y una victoria ante El Canelo Álvarez en julio 2022.
¿Whittaker será para tanto realmente? Cuando hablamos con Mauricio Sulaimán, presidente del WBC, destacó el carisma y atractivo que posee el boxeador británico. Y, si bien esto es importante, lo que sí puede ser cuestionable es la falta de rodaje con rivales de mayor nivel, más allá de su calidad que -por supuesto- lo ha puesto en el lugar en que se encuentra.
Wallace viene de ganar 10 peleas consecutivas, es zurdo y pegador, y en su golpe pueden estar sus posibilidades de victoria, siempre y cuando conserve el orden ante un rival que desconcierta a cualquiera.
Whittaker tiene algunas características que, a la hora de pintarlo, lo hacen de cuerpo entero. Y no es solamente por su trastorno obsesivo por la limpieza -no puede entrenar ni concentrar si su habitación no está milimétricamente alineada-, sino que busca en cada movimiento una posición geométricamente correcta.
Es un apasionado de la cultura japonesa pop. Luce tatuajes de tallados Dragon Ball y Naruto. Y afirma que esa influencia es importante para su disciplina pugilística.
Estuvo cerca de la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Tokio, pero perdió la final ante el bicampeón olímpico cubano Arlen López.
Una curiosa actuación situación se dio en 2024, cuando enfrentó a Liam Cameron. Fue un empate técnico cuando ambos cayeron juntos por encima de las cuerdas en un forcejeo y Whittaker se lesionó una pierna, lo cual generó una serie de críticas de aquellos que lo vienen persiguiendo, diciendo que en realidad no había querido seguir peleando. Luego vino la revancha y le ganó a Cameron en forma categórica.
Un boxeador argentino sufrió también ante Whittaker. Brian Suárez, un noqueador que fue puesto en nocaut en Liverpool en el primer asalto, en un combate en que estaba en juego el título plata de la categoría semi pesado. El argentino perdió en 2 minutos 40 segundos en el primer asalto el 18 de abril de este año.
Venía con 21 peleas ganadas, de las cuales 20 habían sido por nocaut y cuatro derrotas, o sea un 95% de victorias categóricas. Sin embargo, todo se diluyó más rápido que el anuncio del combate, porque prácticamente no duró nada. Whittaker aprovechó que su rival bajaba a la guardia para descargar seis golpes continuos para terminar la pelea, transmitida por ESPN KNOCK OUT.
La importancia de su fenómeno podría estar ubicada por las bolsas que ha ganado. Su pelea ante Suárez le reportó 250.000 dólares y su bolsa promedio es de 300.000. Esto tiene que ver con su relación con Matchroom Boxing y Eddie Hearan, considerada uno de los acuerdos más grandes del boxeo moderno británico.
Entre otras actividades extra boxísticas, se calcula que sus ganancias están en el orden de los dos millones de dólares anuales. Convertido en un fenómeno comercial, que le permite hacer campaña para marcas como Givenchy o Diesel y que incluso lo tiene como un habitué de la Semana de la Moda en Milán. Además, es embajador de Adidas. Tiene 4 millones de seguidores en Instagram y 2 millones en TikTok.
Todo esto lleva a una vieja frase: lo tomas o lo dejas. Seguramente por esa razón la transmisión de ESPN KNOCK OUT de este sábado, que comenzará a las 15:00 de la Argentina, concitará la atención de aquellos que -como suele ocurrir en el boxeo- estarán para verlo ganar y muchos otros para verlo perder. Pero ahí estarán todos pendientes de este fenómeno. Lo tomas o lo dejas. Imposible ser indiferente.
