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Mantequilla Nápoles prefirió ser mexicano a recibir un carro

José "Mantequilla" Nápoles, izquierda, se coronó por primera vez al vencer a Curtris Cokes Getty Images

Venía regresando 'Mantequilla' Nápoles de haberse convertido en campeón mundial de peso welter tras destronar a Curtis Cokes en California, y le llamó el entonces presidente de la República Mexicana, Gustavo Díaz Ordaz, para hacerle un regalo, las ofertas eran algo de dinero, un carro o un reloj de oro, y él rechazó todas, pero tuvo una petición: "No señor, no quiero dinero, todo lo que yo quiero es mi nacionalidad", y así se hizo mexicano.

El recuerdo quedó en una entrevista concedida hace 10 años a La Jornada. Se refería al año 1969, cuando José Ángel había destronado a Curtis Cokes como campeón welter de la Asociación Mundial de Boxeo y del Consejo Mundial de Boxeo. Fue la primera de 18 peleas de campeonato que realizó en su carrera, 17 de ellas ya con la doble nacionalidad, la cubana y la mexicana.

Hace un par de años, en una charla concedida a ESPN, precisamente 'Mantequilla' celebraba su llegada a México en 1962. "Porque México lindo y querido", dijo cuando se le preguntó el porqué de su llegada a México, aunque fue porque el manager Cuco Conde había buscado en México un espacio para su equipo de peleadores, que en ese entonces también conformaba Ultiminio Ramos.

"Siempre los mexicanos han sido buena gente", añadió Nápoles en ese momento. Se dice que las ganancias de José Ángel superaron entonces los 50 millones y que cada día estrenaba un traje nuevo, además de que portaba una pulsera de oro de más de un kilo en sus días de gloria, aunque también se dijo que perdió mucho de su dinero apostando a los caballos.

En el boxeo, 'Mantequilla' logró todo. "Todo lo que quería, todo por lo que luché", dijo el excampeón mundial welter. "Yo iba a pelear con una persona, tenía que ir al lugar y ahí le daba en la madre", recordaba sobre sus jornadas en el ensogado profesional que le permitieron consagrarse como uno de los mejores del boxeo latinoamericano de todos los tiempos.

De su pelea con Monzón, sólo se lamentó haberla tomado, porque siempre supo que en ese peso, el mediano, sus oportunidades eran pocas. "Pero Monzón era de otro peso", recalcó una y otra vez sobre una pelea que para él marcó su carrera por encima de cualquier conquista.

En los últimos años de su vida, José Ángel fue apoyado de manera notable por el magnate mexicano Carlos Slim, quien públicamente aceptó que el cubano-mexicano fue su ídolo deportivo, así como por el Consejo Mundial de Boxeo.