Pierre Gasly, entre la bronca y la tristeza por Mónaco

El francés de Alpine, compañero de Franco Colapinto, habló en Barcelona sobre ese podio que se convirtió en séptimo lugar después de haber sido penalizado.

“Puedo decir con seguridad que fue el día más difícil que tuve en F1 y en mi carrera deportiva, y me refiero en términos deportivos, no en relación con 2019 y la muerte de Anthoine Hubert”, fue la tajante definición que utilizó Pierre Gasly este jueves en Barcelona para resumir la decepción vivida cuatro días antes en el GP de Mónaco. El dolor y la bronca continúa recorriendo el cuerpo del piloto de Alpine después de haber sido tercero en pista en las calles monegascas, pero una doble penalización (cinco segundos de recargo por cada una) que le aplicaron los comisaros deportivos por exceder la velocidad en calles de boxes lo envió al séptimo lugar.

Desde el equipo de Enstone aseguran que el francés no superó el límite de 60 km/h, al igual que su compañero Franco Colapinto, también castigado con cinco segundos. Por eso, la escudería apeló la determinación ante la FIA con el derecho a revisión. La situación se da porque no hay un detector de velocidad fijo que mida a cuánto van los autos, sino que se toma el tiempo transcurrido desde que pasa por la línea demarcatoria de ingreso hasta la línea de salida. En Mónaco, esas franjas no están en paralelo por la forma de la calle de boxes y es posible que los pilotos de Alpine (como también pasó con Oscar Piastri, George Russell y Lewis Hamilton) hayan hecho una traza diferente en el ingreso y, al hacer menos metros, da como resultado mayor velocidad.

Para Gasly fue un golpe muy fuerte. De hecho, muchos llegaron a dudar de que el piloto supiera de la sanción ante su alocado festejo al caer la bandera de cuadros monegasca y su grito por radio: “¡Sí, posición tres!”, bramó. Era absolutamente obvio que Pierre estaba informado de la situación porque no solo se lo avisaron por radio, también se habló del tema en el largo parón que tuvo el GP cuando se mostró la bandera roja por el asfalto que se levantó en la curva Anthony Nogues.

“En ese momento era consciente de la penalización, simplemente estaba muy emocionado después de una carrera perfectamente ejecutada", contó Gasly en Montmeló, donde este fin de semana se disputará el GP de Barcelona-Cataluña. “Estaba muy orgulloso del rendimiento que tuvimos con el equipo, y de cruzar la meta en tercer lugar, lo cual debería ser recompensado con un puesto en el podio, y fue mi manera de tener mi momento. Así es como quería afrontar la situación, compartir cualquier tipo de emoción que tuviera", agregó el compañero de Colapinto.

Los cuatro días que pasaron entre Mónaco y Barcelona no fueron sencillos para Gasly. “Fueron días difíciles para mí. Sé que soy una persona bastante emotiva, pero lidiar con todas las emociones que sentí después de la carrera fue, para mí, extremadamente extraño e intenso, y si tienes un coche que te da la posibilidad de terminar en el podio cada dos fines de semana, es un poco diferente. Sin duda necesitaba estos días para relajarme. Mónaco ya es un fin de semana muy intenso, tanto dentro como fuera de la pista; conducir requiere mucha energía. Se corre con la adrenalina a tope, así que si a eso le sumamos la situación en sí, fue bastante difícil de asimilar el lunes y el martes, pero ahora me siento en un buen momento para concentrarme al 100% en este nuevo fin de semana de carreras”, analizó.

Gasly habló con la prensa antes del encuentro virtual que tendría Alpine con la FIA para tratar la apelación, en el que el team debería presentar evidencia nueva y fuerte que demostrara el error de los comisarios. “Tenemos un caso fuerte”, dijo el piloto. Para cerrar, habló del aprendizaje que le dejó Mónaco: "Fue un lugar especial con resultados especiales, y sin duda fue el momento más difícil, que también me hizo aprender sobre mí mismo y cómo afrontarlo, pero no fue un momento agradable".