El líder del Mundial no tuvo un buen comienzo en la 15ª fecha de F1: su Mercedes se paró. George Russell, compañero del italiano, fue el más veloz.
Nunca es bueno sufrir un problema de confiabilidad en Fórmula 1, pero si un piloto pudiera tener la chance de entrometerse en la agenda del destino y elegir el momento, probablemente pediría el primer entrenamiento libre. Especialmente si se trata de una fecha de tres ensayos como ocurre este fin de semana en el GP de Azerbaiyán, 15ª fecha del ejercicio 2026. Eso le ocurrió nada menos que a Kimi Antonelli, el líder del Mundial y ganador de ocho carreras en el año.
Apenas habían transcurrido 24 minutos de los 60 del primer entrenamiento en las calles de Bakú cuando el Mercedes del italiano sufrió un problema hidráulico que obligó al piloto a parar en la séptima curva. Hasta ese momento, el jovencito boloñés lideraba la tabla de tiempo en el incipiente ensayo en el que nadie había salido a buscar el tiempo con las cubiertas blandas. Antonelli había completado seis giros con neumáticos y justo había colocado los blandos para salir a buscar un registro veloz, cuando llegaron los inconvenientes.
Kimi se bajó rápidamente del W17 y pidió asistencia, mientras de su auto salía humo, fundamentalmente de los frenos por la exigencia que genera la pista que les eleva la temperatura. Un auxiliar llegó con un matafuego y cuando los puso en funcionamiento terminó salpicando a Antonelli.
Hasta ahí llegó el trabajo del líder del Mundial en el primer entrenamiento. Su W17 será reparado para la segunda sesión que se disputará este mismo jueves, nada le devolverá el tiempo perdido en pista, aunque si hubiera podido elegir el momento del fin de semana para sufrir problemas, no hay dudas que hubiera sido en el momento que le ocurrió.
