¿El 2020 será el año de Clayton Kershaw con los Dodgers?

Para nadie es un secreto que Clayton Kershaw ha sido el pitcher más dominante en la Liga Nacional desde que irrumpió en las Grandes Ligas con la casaca de Los Angeles Dodgers el 25 de mayo de 2008 a la edad de 20 años, pero que tiene una tarea pendiente: ganar una Serie Mundial.

En sus 12 temporadas en Ligas Mayores tiene en su haber tres premios Cy Young, un premio de Jugador Más Valioso, ocho selecciones al Juego de Estrellas y un Guante de Oro. Tiene una Triple Corona de Pitcheo, cinco títulos de efectividad, ha sido Pitcher del Año, ha obtenido los premios Roberto Clemente y Branch Rickey.

En la Liga Nacional no hay departamento de pitcheo en que sea el líder en sus 12 años de carrera, y entre todos los pitcher de Grandes Ligas —ambas ligas— aparece en el Top-5, siendo el más destacado en algunos departamentos de importancia.

Pero, pese a todo este palmarés que lo tiene en camino al Salón de la Fama de Cooperstown, en las últimas cinco campañas —en que las lesiones han aparecido— solo ha sido líder de triunfos y efectividad una vez, y le han pegado 91 jonrones, luego de tolerar 82 en sus siete años previos sin pasar por lesiones.

Y con estos altibajos, hay algo en que el zurdo de oro texano de los Dodgers ha quedado a deber en su intento por tener una temporada redonda, por lo que todo mundo se pregunta, ¿será este el año de Clayton Kershaw? Y por ende, también ¿será el de Dodgers?

La pregunta no encaja para sus logros en rol regular —Dodgers tiene siete títulos divisionales consecutivos y nueve en los 12 años de Kershaw—, sino para la postemporada y sobre todo la Serie Mundial, en que falló rotundamente, aunque con un asterisco a su favor, ya que fue apaleado por dos equipos señalados por robar señales de manera electrónica.

¿Y qué necesita hacer?

Bueno, primero esperar a que pase la pandemia del coronavirus, para que MLB defina los pasos a seguir para jugar la temporada 2020.

Mientras eso pasa, Kershaw debe estar en casa en su gimnasio particular preparándose para una vez que se retomen los entrenamientos de primavera, llegue avanzado y no esté propenso a las lesiones de espalda e inflamación de hombro (izquierdo) que lo han aquejado en las últimas temporadas.

Debe llegar afilado, pues con una alineación como la que tendrá Dodgers en 2020 con la llegada de Mookie Betts y la inclusión de David Price en la rotación de abridores, la obligación ya no es llegar a la Serie Mundial, sino ganarla.

Kershaw ha sido un fracaso en la postemporada en toda su carrera, ha venido a menos con las lesiones en rol regular, su velocidad ya no es la misma. Ahora, su inteligencia al lanzar a home debe ser más precisa para volver a ser el de antes. Aquel que dominó el premio Cy Young ganando tres en la Liga Nacional en un lapso de cuatro temporadas.

El zurdo va encabezar la rotación de los Dodgers, un equipo que impuso marca para el equipo de victorias con 106 la campaña pasada. Su velocidad —muy poco por arriba de las 90 mph— no será su fuerte, pero sus pitcheos rompientes deben ser venenosos como en el pasado.

A la espera de cuántos serán los partidos de 2020 —se ve difícil se jueguen los 162 de una temporada regular si se inicia finales de mayo o principios de junio— debe bajar la cifra de jonrones admitidos porque ha aceptado mínimo 23 en dos de la últimas tres temporadas.

Y un punto clave, que quizá es lo que más debe ayudarlo, su mánager Dave Roberts debe saber el momento justo para removerlo de la loma, no como sucedió en algunos partidos de postemporada de los años anteriores en que dejó que lo “mataran” en el montículo.

En la temporada 2020, pasará de los 2,500 ponches —necesita 36 para llegar a la cifra—, en par de años sin duda alguna alcanzará los 200 triunfos —requiere 31—, va por los 2,500 innings lanzados —necesita 225 un tercio.

No hay duda de que su efectividad seguirá alrededor de su 2.44 en 347 partidos. Y lo que si se ve difícil, es que mantenga el promedio de solo seis derrotas por campaña.

¿Podrá Kershaw romper el maleficio de las postemporadas para que 2020 sea su año? Esperemos la pandemia deje arrancar la campaña y ayude a Dodgers a ganar su primera Serie Mundial desde 1988.

Y de no jugarse la temporada 2020 —que lamentablemente es una posibilidad—, Clayton tendrá un año de descanso a beneficio de que su brazo y su espalda se fortalezcan más.