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Severino Varela, el ídolo uruguayo de Boca Juniors que frenó a "La Máquina" de River

“La Boina fantasma” también fue tetracampeón con Peñarol y ganó una Copa América con la Selección Uruguaya. X/BocaJrsOficial

Severino Varela fue un futbolista uruguayo que se convirtió en ídolo de Boca Juniors por, entre otros hitos, frenar a “La Máquina” de River en la década de 1940.

Su cifra goleadora en el Xeneize fue superada por su compatriota Miguel Merentiel.

¿Quién fue Severino Varela?

Un contrato que fue invalidado por haber sido firmado cuando era menor para poder llegar a Peñarol, el origen de su particular apodo ‘La Boina Fantasma’, la Copa América ganada con la Selección Uruguaya (en la que tuvo un mejor promedio de gol que Luis Suárez o Edinson Cavani) y su vida como funcionario público forman parte de la rica historia de esta leyenda.

La polémica llegada a Peñarol y el primer tetracampeonato

“El Gallego” Varela nació en Montevideo el 15 de setiembre de 1913 y comenzó a jugar en Olimpia, club de la Aduana. En 1932, Olimpia se fusionó con Capurro para jugar en River Plate, y Varela, con 16 años, pudo quedar en la selección de lo mejor de los dos planteles.

Luego de jugar la temporada de 1934 con River Plate, Varela presentó una carta a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) dirigida al Presidente de la Junta del Fútbol Profesional.

Según destaca el libro Memorias de la pelota, de Alfredo Etchandy, el futbolista señaló en la misiva que había firmado un desventajoso contrato con River Plate siendo menor de edad y sin la participación de su padre y que, al haber adquirido la mayoría, expresaba su deseo de defender a Peñarol.

El jugador solicitó su transferencia y Peñarol depositó en las oficinas de la AUF dos mil pesos como indemnización para River, pero el darsenero no estuvo de acuerdo con esta resolución. Hubo nuevas instancias de diálogo y River se terminó quedando con la recaudación de un partido amistoso ante Peñarol.

En el Manya, Varela fue clave para ganar las ediciones de la Copa Uruguaya entre 1935 y 1938, siendo este el primer tetracampeonato conquistado por un club uruguayo.

Su fugaz e inolvidable paso por Boca Juniors

En Argentina, Boca había ganado el torneo de 1940, pero River Plate pudo conformar una delantera extraordinaria con Labruna, Muñoz, Moreno, Pedernera y Loustau, quienes fueron denominados como La Máquina y que, tras ser bicampeones obteniendo los torneos de 1941 y 1942, amenazaban con ejercer un extenso dominio.

Ante esto, una delegación del Xeneize viajó a Montevideo para concretar la llegada de Varela, a quien los dirigentes argentinos habían visto en el Campeonato Sudamericano (hoy Copa América) de 1942 que ganó el Gallego con la Selección Uruguaya.

Sin embargo, surgieron varios inconvenientes. El primero, que Varela había estado en 1941 siete meses enfermo y con 65 días de yeso desde el cuello hasta la cintura por un problema de columna, por lo que la directiva de Boca exigió un partido de prueba porque ‘tenían miedo que yo fuera jugador de uno o dos meses’, explicó el uruguayo en una nota con la revista Estrellas Deportivas en 1978.

“Después de muchos días, el escribano Pampín me ablandó en el hotel, me orientó y me aconsejó que hiciera el partido de prueba. ¿Total, qué iba a pasar con la experiencia que yo tenía? Accedí y el partido se hizo en La Bombonera contra Argentinos Juniors. Las tribunas estaban repletas porque todos querían verme jugar. Actué medio tiempo y a los 10 o 15 minutos hice un gol de cabeza. Había aprobado el examen y entonces el contrato se firmó con mis exigencias”.

Entre lo acordado, se le permitió al jugador seguir viviendo en Montevideo, viajar a Buenos Aires los viernes por la tarde, jugar y volver a casa los domingos por la noche. ¿La razón principal? Varela también era funcionario público en UTE (Usinas Termoeléctricas del Estado) y no quería renunciar a su empleo sabiendo que su carrera como futbolista no estaba lejos de finalizar.

El entreala fallecido el 29 de julio de 1995 jugó 74 partidos en Boca y marcó 46 goles, cinco de ellos a River Plate. En particular, hubo un gol que generó la leyenda.

River, con La Máquina, era bicampeón y puntero del campeonato de 1943 y, por la fecha 20, Loustau abrió el marcador ante Boca. Sin embargo, sobre el final del primer tiempo, el Xeneize tuvo un tiro libre a favor y Carlos Sosa levantó un centro que parecía que se perdía por la línea de meta. Sin embargo, y para sorpresa de todos, Varela tuvo una aparición fulgurante, se tiró de palomita y conectó de cabeza, con su boina, para marcar el 1 a 1.

Como bien se destaca en el artículo Historia de un gol: Severino Varela, River y la leyenda de ‘La Boina Fantasma’, de Juan Mocciaro en Rionegro.com.ar, en ese tiempo de ‘pelotas cosidas con costuras de tiento, era común que los defensores jugaran con boina para no lastimarse la frente al cabecear. Menos común era que la utilizaran los delanteros, salvo que fueran cabeceadores de gol. Y Severino era uno de ellos’.

Por si fuera poco, Varela marcó el 2 a 1 definitivo en el inicio del segundo tiempo, lo que significó un gran golpe en el torneo que Boca terminaría ganando, dando por finalizada La Máquina de River.

“Esto de la boina fantasma es un mito que ha quedado en la historia de Boca Juniors, a tal punto que aún hoy sus hinchas me quieren ver con ella cuando voy a Buenos Aires”, relataba el propio Varela en la citada entrevista con Estrellas Deportivas en 1978.

El uruguayo también fue campeón con Boca en 1944, año en el que Varela volvió a convertir goles en clásicos ganados ante River, sentenciando los restos de La Máquina.

En la última fecha del torneo de 1944, el Xeneize le llevaba un punto a River, pero mientras el Millonario goleaba en su partido, Boca empataba con Ferro.

‘La Boina Fantasma’ recordó: “A los 35 del segundo tiempo, todavía estábamos igual. Entonces, no por jactancia, sino como jugador experimentado me di cuenta que si no hacía algo heroico no ganábamos. Me enteré que faltaban diez minutos para terminar el partido y entonces me fui a los tres cuartos del campo, agarré la pelota y traté de gambetear a todos para convertir. Se lo cuento sin vanidad, pero lo cierto es que gambeteé a todos, llegué al área y cuando el full back derecho me tocó con el hombro y me caía, vi a Sarlanga, que venía a mi costado y estando ya en el aire se la toqué con la punta del pie, lo dejé solo y ¡gol de Boca!”

En 1945, Boca perdió el campeonato con River. “Tuve que viajar todo el año de Montevideo a Buenos Aires, porque no tenía más licencia en la Usina y yo no quería perder mi empleo, que al fin de cuentas iba a ser el sostén de mi vida. Iba el sábado a mediodía en el hidro de CAUSA y volvía el lunes de mañana. Por eso y porque además ya tenía 33 años, no rendía lo que tenía que rendir”.

Al año siguiente, Boca le ofreció un nuevo contrato por lo que quisiera, pero Varela decidió quedarse en su país, donde finalizó su carrera jugando los años 1946 y 1947 en Peñarol.

Su impactante promedio de gol con la Selección Uruguaya y el goleador de la Celeste en Copas América

Con la Selección Uruguaya, Varela jugó 24 partidos y tres Sudamericanos (Argentina 1937, Perú 1939 y Uruguay 1942).

Convirtió cinco goles en cada Copa América que jugó, por lo que llegó a 15 tantos con la Celeste en este certamen continental (en 15 partidos), siendo el goleador histórico de la Selección Uruguaya en la Copa.

Además, El Gallego marcó en total 19 tantos con el combinado oriental en apenas 24 partidos, convirtiendo un gol cada 96 minutos, según los registros de la AUF.

Este promedio es realmente impactante, y por ejemplo Luis Suárez y Edinson Cavani (máximos goleadores de Uruguay) tienen un promedio de un gol cada 163 minutos (69 goles en 143 encuentros) y un tanto cada 171’ (58 goles en 136 partidos), respectivamente.

“Dribleador extremo, enlace notable entre defensa y ataque, vivo para rematar y definir, siempre dio espectáculo”. Así se definió a Varela en la revista La Copa América de El País publicada en julio de 1995.

En el Top 3 de goleadores uruguayos de Boca

Con sus goles a lo largo de tres temporadas (1943, 1944 y 1945), Varela se ubica en la tercera posición de la tabla histórica de goleadores uruguayos en Boca, únicamente superado por el Manteca Sergio Martínez (87 goles en 164 partidos) y Miguel Merentiel (47 goles en 138 partidos).

Según la revista El Gráfico, Varela marcó 43 goles en 67 partidos, pero según posteos de Boca Juniors realizados en 2018 fueron 46 goles en 74 encuentros.