Leandro Paredes, mediocampista central de Boca Juniors, se formó en la institución y, tras una carrera exitosa en el fútbol europeo, llegó a ser campeón mundial en Qatar 2022. Conoce los pasillos del Xeneize y es una voz autorizada para analizar el presente y el futuro del club.
En una entrevista concedida a CONMEBOL, el mediocampista dejó definiciones interesantes sobre los juveniles de Boca y puso el foco en un nombre propio: Tomás Aranda.
El ojo de un campeón del mundo
Paredes atraviesa una etapa distinta en su carrera. Ya no es solo un futbolista consolidado o una pieza clave de la Selección Argentina: también es una referencia para los más jóvenes que empiezan a dar sus primeros pasos en Primera.
Consultado por los talentos que emergen desde el predio de Boca, el volante no dudó en destacar el nivel general de las inferiores, pero hizo una mención especial que no pasó desapercibida.
"Hay mucha calidad, mucho futuro en todas las inferiores. Pero hoy, viendo a Tomás Aranda, por cómo juega, por la intención de juego que tiene, por la calidad y por cómo entiende el fútbol, es uno de los que más me llama la atención", expresó.
Más que talento: acompañamiento de Paredes a Aranda
Paredes contó, en la entrevista, que mantiene un vínculo cercano con los chicos que empiezan a aparecer en el plantel profesional, incluyendo a Aranda. La idea es clara: bajar la presión y ayudarlos a disfrutar el momento.
"Trato de hablar lo más posible, de sacarles responsabilidad. No se vive todos los días estar en la Primera de Boca, con los jugadores que tienen al lado", explicó.
En un entorno como el de Boca, donde cada partido tiene peso específico y la exigencia es inmediata, ese tipo de mensaje resulta clave. No todos los jóvenes logran adaptarse rápido a ese contexto, y ahí es donde aparece la figura del referente.
Paredes y el valor del padrinazgo en el fútbol
El caso de Paredes y Aranda expone una dinámica histórica del fútbol: la transmisión de experiencia entre generaciones.
No es solo una cuestión táctica o técnica. Es, sobre todo, una construcción emocional. El respaldo, el consejo en el momento justo, la palabra que ordena cuando el ruido externo crece.
Paredes lo resume en un deseo concreto: que Aranda pueda seguir creciendo, disfrutar el proceso y, eventualmente, convertirse en una pieza importante para el equipo.
"Ojalá que siga disfrutando, creciendo, que lo pueda ayudar y que nos pueda dar mucho", completó el crack de la Selección.
