José Francisco Sanfilippo, el Nene, murió en Buenos Aires a los 91 años. El fútbol argentino despide a uno de sus grandes goleadores de época, máximo histórico de San Lorenzo. Fue un delantero marcado para siempre por su identificación con el Cuervo, club en el que escribió la parte más grande de su historia y del que sigue siendo el máximo goleador histórico.
Sanfilippo quedó grabado en la memoria popular, tanto por su jerarquía dentro de la cancha como por su polémica fuera. Todo un personaje que iluminó cuanto set de televisión se le puso por delante, sobre todo entre los años 90 y 2000.
Pero su verdadera diferencia, su destaque genuino, fue en el verde césped. Y como dice el dicho, goles son amores. El Nene fue, en eso, un atacante feroz, resolutivo, temperamental y dueño de una confianza absoluta frente al arco. En tiempos de defensores duros, pelotas pesadas, canchas en condiciones distintas a las actuales, Sanfilippo hizo de convertir una costumbre recurrente.
El máximo goleador histórico de San Lorenzo
Sanfilippo nació el 4 de mayo de 1935 en Buenos Aires y se formó futbolísticamente en San Lorenzo. Con la camiseta azulgrana debutó en Primera División en 1953, aunque su consolidación llegó a partir de 1955, cuando empezó a transformarse en una pieza central del equipo.
A sus 91 años se fue de este plano José Francisco Sanfilippo.
— San Lorenzo (@SanLorenzo) June 4, 2026
Una leyenda imborrable de San Lorenzo y del fútbol argentino que, por siempre, descansará en nuestro corazones.
Gracias por tanto, Nene. pic.twitter.com/FzeIzXXisF
El Club Nacional de Football lamenta profundamente el fallecimiento de José Sanfilippo.
— Nacional (@Nacional) June 4, 2026
Nuestras condolencias a su familia, amigos, allegados y a todo @SanLorenzo.
QEPD pic.twitter.com/96IJNUDscg
El Club Atlético #Banfield lamenta profundamente el fallecimiento de José Sanfilippo, quien vistió nuestra camiseta entre 1966 y 1967, donde disputó 50 partidos y convirtió 19 goles.
— Club A. Banfield (@CAB_oficial) June 4, 2026
Acompañamos a sus familiares y amigos en este momento de dolor.
Que en paz descanses, Nene. pic.twitter.com/2lt1JtcGZh
En el Ciclón, el club de su vida, marcó 207 goles en 265 partidos. Una locura. Esa cifra lo mantiene como el máximo goleador histórico de San Lorenzo y como uno de los grandes artilleros de la historia del fútbol argentino.
Su vínculo con Boedo no se explicó solo por la cantidad de goles. Sanfilippo fue campeón nacional en 1959 y, ya en el tramo final de su carrera, volvió al club para integrar el plantel que obtuvo el Metropolitano y el Nacional de 1972. Ese regreso terminó de cerrar una relación futbolística y emocional que nunca se rompió.
También dejó una marca especial en el clásico ante Huracán: con 16 goles, es el máximo artillero histórico del duelo frente al Globo. Para San Lorenzo, Sanfilippo fue gol, carácter, pertenencia y memoria.
Un goleador implacable en el fútbol argentino
La dimensión goleadora de Sanfilippo se entiende mejor al revisar su dominio en los campeonatos locales. Fue goleador del torneo argentino en cuatro temporadas consecutivas: 1958, 1959, 1960 y 1961.
Esa regularidad lo convirtió en uno de los delanteros más temidos del país. No era solo un futbolista de rachas. Era un goleador permanente, capaz de sostener su producción año tras año y de definir partidos con una facilidad que parecía natural.
Sanfilippo se movía con inteligencia dentro del área, atacaba los espacios, anticipaba a los defensores y tenía una enorme confianza en su remate. No necesitaba participar demasiado del juego para ser decisivo. Su especialidad era aparecer donde el partido pedía un goleador.
Campeón con la Selección Argentina
El rendimiento de Sanfilippo en San Lorenzo lo llevó rápidamente a la Selección Argentina. Con la camiseta nacional disputó 29 partidos y marcó 18 goles, una cifra que refleja su contundencia también a nivel internacional.
Con Argentina no alcanzó un título mundial, pero sí fue campeón de la Copa América de 1957 y obtuvo la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1955. También participó de la Copa del Mundo de 1958, una experiencia dura para la Selección, que quedó eliminada de manera prematura.
Más allá de aquel golpe mundialista, Sanfilippo fue parte de una etapa de delanteros argentinos de enorme peso continental. Su capacidad goleadora no se redujo al torneo local: también supo responder con la camiseta de la Selección.
El día que Sanfilippo pasó de San Lorenzo a Boca
El 9 de marzo de 1963, a los 28 años, Sanfilippo sorprendió al fútbol argentino al fichar por Boca. El pase se hizo por 25 millones de pesos, una cifra muy importante para la época.
Alberto J. Armando lo quería desde hacía tiempo y realizó un esfuerzo grande para llevarlo al club. Boca sumaba a un delantero de Selección, goleador probado y con personalidad suficiente para asumir cualquier desafío.
Su paso por el Xeneize fue breve, pero intenso. Jugó apenas 28 partidos y marcó 14 goles, un promedio notable. En 1963 fue parte del equipo que llegó a la final de la Copa Libertadores ante el Santos de Pelé.
En la ida, disputada en Brasil, Boca perdió 3-2 y Sanfilippo marcó los dos goles del equipo argentino. En la vuelta, en La Bombonera, Santos ganó 2-1 y el gol de Boca también fue suyo. Tres goles en una final de Copa Libertadores contra uno de los mejores equipos de la historia le dieron chapa internacional a su jerarquía.
La trompada que terminó con su etapa en Boca
Sanfilippo tenía personalidad, carácter y una mirada frontal del fútbol. Esa misma intensidad que lo hacía competitivo dentro del área también le jugó en contra fuera de la cancha.
Su etapa en Boca terminó demasiado rápido por un acto de indisciplina. En 1964, durante un amistoso por la Copa Jorge Newbery, el Nene se enojó con el entrenador Aristóbulo Deambrosi porque lo hizo calentar como suplente, pero finalmente no lo puso en el partido.
Años más tarde, Sanfilippo recordó el episodio sin vueltas: "Le dije si le parecía bien dejarme sentado en el banco y no ponerme, y con soberbia me contestó que sí. Enseguida le metí una trompada y lo noqueé".
El delantero pidió perdón al entrenador y a sus compañeros, pero la situación no tuvo retorno. Ni siquiera Armando pudo sostenerlo en el club. Boca le rescindió el contrato y su historia en la Ribera quedó cerrada con la misma velocidad con la que había empezado.
Su carrera después de Boca
Después de su salida de Boca, Sanfilippo continuó su carrera en Nacional de Montevideo, Bangu y Bahía de Brasil, Banfield y nuevamente San Lorenzo.
En Nacional también dejó una gran imagen: entre 1964 y 1966 jugó 41 partidos y marcó 32 goles. Luego pasó por el fútbol brasileño, donde ganó títulos con Bahía, antes de regresar a la Argentina.
Su vuelta a San Lorenzo en 1972 tuvo un valor simbólico enorme. Ya en el final de su carrera, volvió al club en el que había sido ídolo, salió campeón y volvió a convertir. En ese regreso marcó ocho goles en ocho partidos, como si el arco siguiera estando donde siempre lo había encontrado.
Sanfilippo, el personaje: frontal, filoso y sin filtro
Después de retirarse, Sanfilippo siguió presente en los medios de comunicación. Su estilo como panelista fue una extensión de su personalidad como futbolista: directo, frontal y sin demasiados filtros.
Uno de sus cruces más recordados fue con Sergio Goycochea después de la derrota de la Selección Argentina ante Colombia por 5-0 en las Eliminatorias rumbo al Mundial de 1994. Sanfilippo fue durísimo con el ex arquero de River y le dijo: "Pibe, usted se comió todos los amagues. Le hicieron cuatro goles en el mismo palo y en la mayoría de las jugadas se tiró con los pies hacia adelante".
La escena quedó como una de las más recordadas de la televisión deportiva argentina. Hasta Carlos Salvador Bilardo, ya ex entrenador de la Selección, se acercó al canal para decirle a Goycochea que debía irse del programa ante las fuertes palabras del Nene.
Muchos años después, en 2017, Sanfilippo también se animó a incursionar en la política como candidato a diputado. Lo hizo con un slogan polémico y fiel a su estilo: "Al que roba, garrote, garrote, garrote...".
La frase que resume a Sanfilippo
El Nene explicó, alguna vez, la verdadera razón por la que infló tantas veces las redes: "Hice muchos goles también porque tuve grandes asistidores. No hay muchos jugadores que hagan cambios de frente y te la pongan en el pecho para dejarte perfilado ante el arquero. Yo les decía a mis compañeros que me la dieran a mí porque hacía el gol".
José Sanfilippo fue campeón, goleador, ídolo y personaje. Un delantero de época que dejó 207 goles en San Lorenzo, una final de Libertadores inolvidable con Boca y una marca que todavía pertenece a la historia grande del fútbol argentino.
El Nene trascendió el fútbol y se convirtió en un personaje popular. Paso a paso, se transformó en leyenda. Y las leyendas no mueren: viven para siempre.
