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Sergio Agüero y sus inicios en Independiente

Independiente fue la cuna de grandes jugadores surgidos de sus Inferiores. Sin ir más lejos, el estadio del Rojo cambió su nombre por el de Ricardo Enrique Bochini, una leyenda del club de Avellaneda. Sergio Agüero, con mucho menos recorrido en el club que el Bocha, es sin dudas uno de los grandes valores que nacieron en el Rojo. Y la última gran aparición que saltó de la Reserva a la Primera, en la que anotó 23 goles en 56 partidos.

Los inicios en el Rojo

Corría 2001 y tenía 13 años. “En un partido de baby fútbol, jugábamos una final y perdíamos. Estaba muy nervioso. En un momento me empecé a cansar y de repente se me empezó a acelerar el corazón. Me quedé en medio de la cancha, avisándole al entrenador que me pasaba algo. Me llevó al vestuario, me lavó la cara y seguí normal. Si me ponía nervioso por algo, me saltaba la arritmia. Respiraba, me calmaba y se me iba”, confesó el exdelantero que debió retirarse abruptamente del fútbol por una arritmia cardíaca en "Kun por Agüero", la serie que se estrenó este 7 de mayo en Disney+.

“En Independiente me empezó a pasar en el entrenamiento y nunca decía nada. Ya estaba a un paso de arrancar Novena y enfrentar mejores equipos. Ahí conocí a Pepe (José Sosa), Campito (Diego Campos) y Pocho (Lucas Fernández), mis mejores amigos”, agregó.

Un año más tarde, en 2002, protagonizó un hecho por demás curioso: “El último partido que teníamos que ganar era contra Central. Sentí que iba a ser fácil. Arrancamos ganando 1-0, nos empatan y nos peleamos. No podíamos hacer el gol, me sacan amarilla y ya me estaba desesperando. También sabía la que me esperaba con mi viejo si no ganábamos el campeonato. En el festejo me saqué la camiseta y un compañero, el número 7, también. Ahí me dice ‘Tomá’, me da su camiseta y se pone la 10. Después entendí que lo hizo para que lo expulsen a él y yo pueda jugar esos minutos que faltaban. El árbitro nunca se enteró”.

El esperado debut en Primera

El debut del Kun se dio el 5 de julio de 2003 con Oscar Ruggeri como entrenador, en el clásico ante San Lorenzo. Agüero tenía en ese momento 15 años y 35 días y de esa manera se convirtió en el futbolista más joven en debutar en el fútbol argentino.

Superó así nada menos que a Diego Armando Maradona, quien había hecho su estreno el 20 de octubre de 1976, cuando estaba a punto de cumplir los 16. “Iban pasando los días, las semanas y el rumor era cada vez más fuerte. Lo único que quería era jugar. Pasó todo tan rápido…”, dijo en su documental

En Independiente fue ídolo absoluto, aunque luego del debut debió esperar varios meses hasta comenzar a consolidarse en Primera. José Omar Pastoriza, Daniel Bertoni y Pedro Damián Monzón le dieron minutos.

En el Apertura 2004 marcó su primer gol, ante Estudiantes de La Plata: “Yendo para el estadio usaba el handy. Me suena y era Mario, un amigo de mi viejo que es fanático de Independiente. Me dice: ‘Si no pateás de afuera del área, cuando te vea te voy a meter un coscorrón. Enojado, me decía: ‘Te estoy hablando en serio’. No solía patear de afuera del área. Igual ya fui con mi cabeza pensando, ‘quizás tiene razón’. Ahí comienza mi momento de empezar a hacer goles”.

La explosión antes de partir a Europa

En la temporada 2005 y 2006 se vio lo mejor de Agüero en el Rojo. El Kun había sido convocado a la Selección juvenil que ganó el Mundial de Países Bajos y su actuación dejó muy buenas sensaciones. El nivel que venía mostrando, y la madurez por el paso del tiempo desde el estreno oficial, lo convirtieron en titular indiscutido.

Con Julio César Falcioni en el banco, el Kun explotó como jugador maduro. Afianzado como titular, anotó 18 goles en 38 partidos entre 2005 y 2006. En septiembre de 2005, podría decirse, se ganó de manera indiscutida a la hinchada del Rojo.

No hay dudas que para ser ídolo existe una condición fundamental: lucirse ante el clásico rival. Y Agüero no falló en ese ítem: el 4 a 0 ante Racing del 11 de septiembre de 2005 lo tuvo como protagonista con un golazo que la gente de Independiente no olvidará nunca. Agüero arrancó una larga corrida, eludió a Martín Vitali, luego encaró y eliminó varias veces a Diego Crosa a puro amague; después definió cruzado, de zurda, ante la salida de Gustavo Campagnuolo: fue el 4 a 0 que hizo delirar a toda la tribuna local.

El 10 terminó en andas, levantado por sus compañeros, y fue reemplazado por el DT Falcioni para llevarse la ovación de su gente. Un partido soñado. “Ese gol se lo dediqué a Emiliano Molina, quien había muerto hacía poco en un accidente de auto”, declaró el Kun.

En el Clausura 2006 volvería a marcarle a la Academia, y por duplicado, con dos golazos en cancha de Racing, en el 2-0 que dejó otra extraordinaria actuación del 10: los festejos fueron con bailecito incluido ante el equipo del debutante Diego "Cholo" Simeone.

El fútbol argentino no pudo disfrutarlo tanto: sus buenas actuaciones lo pusieron rápido en la mira de los grandes de Europa. Y en mayo de 2006 llegó al Atlético de Madrid. Comenzaría otra etapa de su exitosa carrera.