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Con Valentín Barco como figura, Estrasburgo va por la final de la Europa League: la influencia del argentino

Valentín Barco, aquel jovencito formado en Boca Juniors que deslumbró con su aparición en el fútbol argentino, ya está en etapa de madurez. Y recién tiene 21 años. Es que Barco está firmando la mejor temporada de su carrera, siendo el motor futbolístico del Racing de Estrasburgo. Polifuncional que puede jugar tanto como lateral por izquierda como en el rol de mediocampista central, el Colo dejó de ser una promesa para convertirse en una pieza determinante en un equipo que pelea en múltiples frentes y sueña con cerrar el año en una final europea.

Con contrato hasta 2029 y un valor de mercado que ya alcanza los 35 millones de euros, Barco atraviesa un momento de consolidación absoluta en el fútbol francés. Su impacto no solo se explica desde el juego, sino también desde los números, que lo respaldan y reflejan su crecimiento,

De apuesta a pieza central en Europa

El recorrido de Barco en Europa tuvo momentos de incertidumbre antes de este presente. Tras su salida de Boca en enero de 2024, cuando Brighton ejecutó su cláusula de rescisión, el argentino no logró afirmarse en la Premier League. Apenas sumó minutos en su primer semestre y, con el cambio de entrenador, quedó fuera de consideración.

Su paso por Sevilla tampoco le permitió consolidarse. Sin continuidad, su evolución parecía frenarse hasta que apareció Estrasburgo como oportunidad clave. Primero a préstamo y luego como apuesta definitiva del club francés, encontró el contexto ideal para desarrollar su juego.

La temporada que lo cambió todo

La campaña 2025/26 marca un antes y un después. Barco se consolidó como volante, su posición natural en este nuevo esquema, y pasó a ser el principal generador de juego del equipo. Su versatilidad le permite desempeñarse como interior o doble cinco, con libertad para manejar los tiempos y conectar líneas.

Los números son para hacerle un cuadro: jugó 40 partidos en todas las competiciones, con dos goles y nueve asistencias, además de superar los 3.100 minutos en cancha. En Ligue 1 sumó 25 presencias, mientras que en la Coupe de France fue determinante con cinco asistencias en apenas cuatro partidos.

También tuvo participación activa en el plano internacional, con nueve encuentros en la UEFA Conference League, donde volvió a mostrar su capacidad para influir en momentos decisivos.

Un perfil que domina el juego

Más allá de las estadísticas, lo que distingue a Barco es su influencia constante en el desarrollo del juego. Zurdo, técnico y con gran lectura, se convirtió en el nexo entre defensa y ataque. Esa versatilidad, mezclada con creatividad y despligue, sedujo a Lionel Scaloni para darle una oportunidad en la Selección Argentina a menos de dos meses de la Copa del Mundo.

Su capacidad para moverse entre líneas y generar superioridades lo posiciona como uno de los mediocampistas más interesantes del fútbol francés y, por qué no, uno de los de mayor proyección a futuro dada su juventud.

El modelo BlueCo y el interés del Chelsea

El crecimiento de Barco no pasa desapercibido. Estrasburgo forma parte del grupo BlueCo, el mismo consorcio que controla a Chelsea, lo que facilita la proyección de talentos hacia la Premier League.

En ese esquema, el argentino aparece como uno de los nombres con mayor potencial para dar el salto. Su evolución, sumada a su perfil técnico, lo convierten en una opción concreta para reforzar al conjunto inglés en el corto plazo.

El grupo fue el que facilitó, por ejemplo, el fichaje del entrenador Liam Rosenior por los Blues o las llegadas de Aarón Anselmino, Kendry Páez, Ben Chilwell, Datro Fofana, Diego Moreira, Mathis Amougou y Mike Penders a la Ligue 1.

Estrasburgo y un doble desafío europeo que puede cambiar su historia

El Racing de Estrasburgo atraviesa un momento decisivo de la temporada con dos frentes abiertos que pueden redefinir su lugar en el mapa europeo. El equipo francés no solo compite por sostenerse en la Ligue 1 (está octavo con 46 puntos en 30 partidos), sino que además se metió en instancias clave tanto a nivel local como internacional.

En la Coupe de France, el conjunto alsaciano enfrentará a Niza en semifinales, con el objetivo de alcanzar una final que podría otorgarle un boleto directo a la UEFA Europa League. La copa doméstica aparece como una vía concreta y directa para dar el salto de calidad en el plano continental.

En paralelo, Estrasburgo también está entre los cuatro mejores de la UEFA Conference League, donde se medirá frente a Rayo Vallecano en semifinales. Este camino internacional ofrece una segunda oportunidad: ganar el torneo también asegura la clasificación al segundo mejor torneo continental de clubes, lo que convierte a esta competencia en un objetivo prioritario.

La particularidad del escenario es que el club tiene dos rutas diferentes para llegar al mismo destino. Esa doble posibilidad no solo eleva la expectativa, sino que también incrementa la exigencia en el tramo final del calendario, donde cada partido pasa a tener valor de final.