Gustavo Álvarez, entrenador de San Lorenzo, dio la cara tras la dolorosa eliminación del Ciclón en su casa frente a Deportivo Recoleta de la CONMEBOL Sudamericana, en la que dejó varias frases para analizar. "La sensación después de la derrota no es otra que tristeza. En los malos momentos hay que dar la cara. Normalmente suelo irme al vestuario rápido, pero si el equipo pierde y pasa lo que pasó, tenemos que irnos todos juntos y con la cabeza en alto, aceptando la reprobación. Las derrotas son parte del camino y, por más dolorosas que sean, hay que levantarse. No entiendo ningún resultado deportivo como algo definitivo, y ningún estado de ánimo tampoco. Hay que sobreponerse, aceptarlo y trabajar para mejorar", comenzó expresando el DT. Al ser consultado por su evaluación de la CONMEBOL Sudamericana, Álvarez dijo que fue 'un paso insuficiente'. "Si voy al rendimiento, puedo hablar de muchísimas cosas, de que el equipo fue creciendo individual y colectivamente. Pero estos rendimientos son resultados y no quiero que eso sea consuelo. Nosotros teníamos que clasificar, si era posible primeros, y no lo pudimos hacer. Creo que nuestra copa fue mala por no clasificar y no alcanza con la evolución". Álvarez también habló sobre los silbidos del Nuevo Gasómetro una vez finalizado el partido y dijo que "la reacción de la gente siempre hay que aceptarla. Así como aceptamos los aplausos, hay que aceptar la reprobación. Mi continuidad no depende de mi voluntad, ni ahora ni nunca. Siempre que estuve en un club te sostienen el perfil, la capacidad y los resultados. Este club no es la excepción. Yo me centro en trabajar día a día; tenemos que mañana levantarnos y prepararnos para el próximo partido. Luego veremos". Por último, respaldó al plantel pese a la caída. "Me parece que la solución de los problemas se encuentra sin señalar. Jamás voy a señalar a los jugadores ni eludir la responsabilidad. Sí hay cosas para mejorar que las hablo en privado con ellos y luego las entrenamos. Es parte de mi tarea. Acá somos todos responsables, cada cual en su cuota parte. Insisto: no tenemos revancha de esto, pero no le escapo a la responsabilidad, no señalo ni acuso falta de jerarquía ni nada. Cuando tomé el cargo acepté dirigir al equipo aceptando el plantel, observando que había posibilidad de hacer un buen trabajo. Ante la derrota, jamás voy a criticar al plantel", concluyó.
