El delantero mexicano comparte la cima del goleo del Clausura, mientras el León atraviesa una racha sin triunfos que aumenta la presión interna
En medio de la turbulencia colectiva, hay un dato que no se mueve: Ronaldo Cisneros sigue marcando.
Alajuelense atraviesa un momento incómodo. Cinco partidos sin ganar en todas las competiciones, tres jornadas sin sumar de tres en el Clausura y una presión que en el entorno rojinegro nunca es ligera.
Pero mientras el equipo busca recuperar confianza, su delantero pelea arriba.
Cisneros suma cuatro goles en el torneo y comparte la cima del goleo con Marcel Hernández y Brian Martínez. En otras palabras, en un equipo que no atraviesa su mejor versión, el mexicano mantiene peso ofensivo.
“Tres partidos sin sumar de tres es un siglo en este club”, reconoció el propio atacante, consciente del contexto.
El contraste es evidente.
La Liga no gana, pero su nueve responde. El equipo no encuentra regularidad, pero Cisneros compite en la tabla de goleadores.
Eso plantea una pregunta inevitable: ¿le falta acompañamiento ofensivo al mexicano o el problema va más allá del área?
El sábado ante Puntarenas, en el Lito Pérez, el escenario será exigente. Cancha reducida, ritmo alto y un rival en buena racha.
La urgencia no es opcional.
Más que goles
Para Cisneros, los números individuales pesan poco si no se traducen en victorias.
La Liga tiene por delante una seguidilla intensa que incluye torneo local y Concacaf, y el margen de error es mínimo.
El delantero pelea el goleo. El club pelea por reencontrarse.
Y en Alajuelense, cuando las victorias no llegan, los goles individuales sirven… pero no alcanzan.
