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Preocupa en Barcelona que Messi podría jugar la Repesca

BARCELONA -- Ver a Messi en Nueva Zelanda no es una quimera. Al contrario, es una posibilidad real, y preocupante, si Argentina cierra la liguilla de clasificación para el Mundial en la Conmebol en quinto lugar y debe disputar la repesca. Un viaje transoceánico, con el cansancio que provoca, y su ausencia en una, o dos, jornadas de Liga.

Así se comprende que desde el Barcelona se atienda con preocupación el cierre de las diferentes fases de clasificación para el Mundial, donde varios de sus futbolistas se jugarán en la última jornada su presencia en Rusia.

Y el peor escenario es el que se presenta ante la mayor estrella del club, un Leo Messi que podría estar abocado a una repesca que, siendo un mal menor para Argentina, sería un inconveniente de primera magnitud para el Barça.

La Albiceleste se juega el futuro en Quito, frente a una Ecuador a la que no venció en su campo en las últimas tres visitas oficiales en el camino mundialista y ante la que no puede fallar el martes… Teniendo en cuenta que ni una victoria, de entrada, le aseguraría el pase directo al Mundial.

La posibilidad de acabar en quinta posición es cierta y jugar la repesca frente a Nueva Zelanda es una evidencia que se conoce en Barcelona, lo que provocaría un perjuicio de primera magnitud, puesto que dejaría a Messi, y Mascherano, fuera de un partido liguero, nada sencillo a primera vista, frente al Sevilla en el Camp Nou. Además de poner en duda su presencia en el siguiente a jugar en Madrid contra el Leganés.

El partido de ida de la repesca mundialista entre el quinto clasificado de la Conmebol y Nueva Zelanda se jugará en Wellington el miércoles 8 de noviembre, tres o cuatro días después (depende del calendario liguero aún) de que se dispute en el Camp Nou el Barça-Sevilla correspondiente a la jornada 11 de la Liga española…

Si Argentina se viera obligada a disputar este repechaje para ganarse el billete mundialista, Messi y Mascherano no jugarían, muy probablemente, este encuentro liguero ya que deberían concentrarse con la Albiceleste para preparar el largo desplazamiento a Nueva Zelanda, jugando en Wellington y regresando a Buenos Aires para disputar la vuelta el 14 de noviembre.

Ante eso, también sería difícil que Leo pudiera jugar en condiciones el siguiente encuentro liguero, el fin de semana del 19 de noviembre en el campo del Leganés, lo que no deja de ser una situación preocupante en el Camp Nou.

Si en el Barça se está pendiente principalmente de la suerte que puedan correr Rakitic con Croacia y Semedo y André Gomes con Portugal (que podrían disputar la repesca de la UEFA), la sideral distancia entre Barcelona y Nueva

Zelanda, más de 19 mil kilómetros, es un asunto a tener en cuenta, no tanto por el nivel futbolístico de los ‘All Whites’ como por el cansancio que pueda acumular Messi.