Manchester United recibió a Wolverhampton Wanderers en Old Trafford por la fecha 19 de la Premier League, empató 1-1 y no pudo cerrar el 2025 con un triunfo ante su gente, sumando una nueva decepción y recibiendo abucheos generalizados tras el pitazo final.
El equipo de Amorim enfrentaba un partido ideal para despedir un año turbulento y comenzar con energías el tramo final de la temporada. Sin embargo, volvió a mostrar una pálida versión futbolística y no le alcanzó para superar al último de la tabla de posiciones, que apenas llegó a 3 puntos con esta igualdad.
La gente presente en Old Trafford recriminó por esta pobre actuación ante los Wolves. Los abucheos no faltaron y el descontento generalizado también quedó ejemplificado con varios hinchas retirándose del estadio antes de tiempo.
Las cosas no salieron para Manchester United, que pese a este tenso final tenía todo para celebrar un triunfo en casa.
Comenzaron ganando a los 27' con un fortuito gol de Zirkzee, quien remató y aprovechó un desvío en la defensa para celebrar este tanto.
Los Wolves, un equipo desdichado en lo que va de la temporada, no bajaron los brazos pese a este inicio negativo. Siguieron buscando, amenazaron el arco rival y tuvieron recompensa justo antes del final del primer tiempo.
Krejci facturó de cabeza a los 45' y colocó la igualdad en el marcador antes del entretiempo, un golpe letal para un United que sin Bruno Fernandes en cancha mostró todas sus falencias creativas.
Durante el complemento, Wolverhampton sintió la desesperación de los Diablos Rojos y se animó más, encontrando espacios en la contra y generando chances claras para el 2-1 que no se concretaron.
Del lado del United, la situación más importante en el segundo tiempo ni siquiera llegó por mérito propio. Yerson Mosquera intentó pasarle la pelota a su arquero con un toque de cabeza y casi termina convirtiendo un golazo en contra, que fue salvado por Sá sobre la línea del arco.
Así, con poca claridad y mucho nerviosismo, Manchester United despidió el 2025 con un fiel reflejo de lo que fue su año y con la esperanza de que 2026 sea mucho mejor, con resultados positivos y estando en la pelea por cupos internacionales.
Para Wolverhampton, el empate fue un triunfo: fue su tercer punto en toda la competencia y cortaron la sangría de caídas en Premier League. Una pequeña 'alegría' en tiempos difíciles y con un destino de descenso que parece imposible de evitar.
