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Cruz Azul está peor sin 'Billy'

Siboldi le puso dignidad y se fue. Si sus jugadores la tuvieran, se hubieran ido con él. Que no se confundan. Ya no está 'Billy' para consentirlos

Si el Club de Futbol Cruz Azul no hubiera existido, alguien lo hubiera creado para alguna serie o película. Es una fuente inagotable de entretenimiento, generalmente involuntario.

El capítulo de la última semana no lo pudo ni imaginar con tanta saña ni George R. R. Martin.

Infames cinco días en los que el equipo pasó de ilusionarse en por fin descargar una lápida con la que ha cargado los últimos 23 años a enterarse que tiene a un barrabrava por dirigente y quedarse sin su DT más efectivo en los últimos 20 años.

A estas alturas es extenuante el seguir buscando los motivos y sobre todo los culpables de una enésima decepción celeste. Ha dejado de ser intrigante para volverse tedioso. Sobretodo desde que ha desparecido de la escena el villano favorito del cuento, 'Billy' Álvarez.

'Billy' era un blanco fácil. El vox pópuli tenía incluso ya frases favoritas para asociarlas con el jefe de jefes para encontrar respuestas:

• Hace negocio con promotores

• Solo contrata a sus amigos

• Se mete en decisiones futbolísticas

• Su hijo es el que mete mano

• No sabe de fútbol

• Su estilo es anticuado

Podría seguir pero respeto (y agradezco) su tiempo.

Había cosas que con 'Billy' no faltaban: dinero, comodidades, facilidades, paciencia y en una de esas hasta cariño a los jugadores. Tal vez, en alguna ocasión se excedió en apapachar a varios vividores que pasaron por ahí a varios niveles.

Con él existió un extraño balance entre la normalidad y la mediocridad.

“Aquí todos están bien”, solía decir. “Queremos ganar, pero están bien. No les falta nada a mis jugadores y mientras esté yo nunca les faltará”.

El “son buenos muchachos” que dejó de herencia el 'Profe' Meza se convirtió en la aspirina perfecta para la imborrable jaqueca de los días sin título de liga.

Pero como todo buen drama, hay un punto de inflexión cuando la historia llega a su tramo final. En este peculiar peliculón (por la duración, no por la calidad) 'Billy'... se fue. Exiliado por sus propios errores se ve prófugo de la justicia.

Y cuando parecía que la dolida nación celeste encontraba el final del arcoíris con su huida, como si se tratara de un malvado titiritero, un siniestro personaje apareció esta semana para reventar a cualquier alma que se hubiera subido al camión que llevó al equipo el domingo a jugar a CU.

El “dirigente” -comillas NO accidentales- Víctor Manuel Velázquez, desenvainó la espada y provocó un derramamiento de sangre propio de The Red Wedding en Game of Thrones.

Jugadores y cuerpo técnico no fueron bajados de idiotas y poco hombres, permítaseme la interpretación.

Además, avisó que dinero ya no hay. Que se acabaron los apapachos y vienen los cinturonazos y que a CONCACAF va el grupo que queda porque simplemente no hay más, pero que si por él fuera no iban estos petardos.

Qué lindo viaje a Orlando va a ser ese.

Siboldi le puso dignidad y se fue. Si sus jugadores la tuvieran, se hubieran ido con él. Que no se confundan. Ya no está 'Billy' para consentirlos.

Llegó The Mountain, el de la temporada 5.

Sálvese quien pueda.