Italia ganó 2-0 y quedó a un paso de meterse en el Mundial 2026, pero Mateo Retegui se quedó con la sensación amarga de haber dejado pasar varias oportunidades claras para convertir.
En una noche en la que la Azzurra dominó durante largos pasajes a Irlanda del Norte, el delantero nacido en Argentina no logró traducir en gol ninguna de sus intervenciones.
Su primera aparición en zona de fuego se dio en el amanecer del partido. Federico Dimarco soltó un latigazo de zurda y el arquero Pierce Charles alcanzó a desviarla. El rebote dio en la canillera derecha de Retegui, quien llegaba a la carga de frente al arco y no tuvo ni siquiera tiempo para intentar otra cosa. Después de ese impacto fortuito del balón, Sandro Tonali pudo marcar el 1-0 pero un defensor británico llegó con lo justo y la sacó al córner.
Sobre el final del primer tiempo, el goleador ítalo-argentino tuvo una chance mucho más nítida. Un envío largo de Manuel Locatelli le permitió escabullirse a espaldas de la defensa. Sin embargo, con la pelota en su poder, el derechazo salió demasiado centrado, facilitando la sólida respuesta del Charles.
A los 7’ del complemento, Retegui desperdició su oportunidad más clara de la noche. Los norirlandeses cometieron un grave error en el mediocampo y el centrodelantero se escapó con campo abierto y todo a favor para convertir. Sin embargo, su último control fue largo y, por eso, terminó perdiendo el duelo con el arquero, que fue más veloz y se adueñó de la pelota. A los 19’ de la segunda parte, Francesco Pio Esposito entró en reemplazo del atacante nacido en San Fernando. Genaro Gattuso, su entrenador, lo aplaudió mientras caminaba hacia la línea lateral y, una vez fuera del campo, le chocó palmas con una mano y le palmeó la espalda con la otra, en un claro gesto de aprobación por el esfuerzo y la entrega.
