El uruguayo Fernando Muslera no es el primer portero que comete un error monumental.
Loris Karius lo hizo en la final de la Liga de Campeones con Liverpool, aunque en ese caso sufría de una conmoción cerebral. Y el argentino Willy Caballero cometió otro en este mismo Mundial.
Una lista de algunos de los errores más famosos.
10. Jim Leighton: Manchester United vs. Crystal Palace, final de la Copa FA de 1990
Este caso se trata menos sobre el error -- o, en este caso, errores -- que fueron malos, pero no terribles, y más sobre las secuelas. United rescató un empate 3-3 en la final después que Leighton perdió de vista dos centros, lo que permitió que Gary O'Reilly e Ian Wright anotaran por Palace. Alex Ferguson dejó en la banca a Leighton para el partido de desempate, que United ganó por 1-0 con Les Sealey en el arco. Leighton nunca volvió a ser el mismo.
9. Rob Green: Inglaterra vs. Estados Unidos, Mundial 2010
Green probablemente no debió estar en la escuadra inglesa para su primer partido en la Copa del Mundo de 2010. Joe Hart, un arquero que tendría su propia lista de pifias en el futuro, era la nueva sensación inglesa, pero el técnico Fabio Capello eligió a Green, y esa decisión le costó caro justo antes del entretiempo contra Estados Unidos. Clint Dempsey remató sin mucho peligro, Green se arrodilló para atajarlo fácilmente, pero la pelota se escurrió entre sus manos y cruzó la raya lentamente.
8. Petr Cech: República Checa vs. Turquía, Euro 2008
Se podría decir que Cech, hasta entonces un muro en el arco, no volvió a ser el mismo después de este error en un partido contra Turquía por la fase de grupos de la Eurocopa de 2008. Los checos ganaban 2-1 cuando Cech soltó un centro a los pies de Nihat Kahveci, quien anotó el gol. Kahveci agregó otro después y Turquía se impuso por 3-2.
7. Pat Bonner: Irlanda vs. Holanda, Mundial 1994
Irlanda perdía 1-0 en su partido contra Holanda por la segunda ronda del Mundial de 1994, pero venía de superar a Italia en la fase de grupos, por lo que no perdía las esperanzas. Eso fue hasta que un remate de Wim Jonk, dirigido directo a los brazos de Bonner, simplemente rebotó en las manos del arquero irlandés y entró a la portería.
6. Oliver Kahn: Alemania vs. Brasil, Mundial 2002
La naturaleza cruel de la vida de un portero quedó clara por el error de Kahn en la final del Mundial de 2002. El guardameta alemán había sido el mejor arquero del torneo, y uno de los mejores jugadores de cualquier posición, ayudando a Alemania a llegar hasta la final. Pero en el partido más importante, no controló un tiro fácil de Rivaldo, y lo que aprovechó Ronaldo para abrir el marcador en la que sería una victoria de Brasil por 2-0.
5. David Seaman: Arsenal vs. Real Zaragoza, final de la Recopa de Europa de 1995
Se podía ver cómo se lanzaba a Seaman desde kilómetros de distancia como un infortunio si ocurría una vez ... Pero, al haber ocurrido en dos oportunidades, comienza a parecer un acto de negligencia. En par de ocasiones, durante partidos importantes, Seaman fue atrapado fuera de guardia por tiros de larga distancia. El esfuerzo de Nayim en el último minuto desde la mitad de la cancha fue intencional y llevó al Zaragoza a la victoria 2-1. “Recuerdo haber visto a Seaman durante todo el partido y en el último minuto lo intenté. Afortunadamente, todo salió bien”, expresó Nayim posteriormente. Seaman luego tuvo una maravillosa carrera, pero esta jugada lo persiguió cuando Ronaldinho, con su gol de tiro libre en los cuartos de final del Mundial 2002 ayudó a que Brasil eliminara a Inglaterra.
4. René Higuita: Colombia vs. Camerún, Mundial 1990
Si siempre conduces a toda velocidad, eventualmente tendrás un accidente. Probablemente, Higuita se veía a sí mismo como un rebelde. Aunque, en realidad, se trataba de un arquero que asumía riesgos innecesarios y eventualmente, uno de esos riesgos terminaría siendo sumamente costoso. Titubeando cerca de la mitad de la cancha en el tiempo extra del partido de segunda ronda mundialista en el cual Colombia se enfrentaba a Camerún, Higuita intentaba replegarse, pero Roger Milla le quitó el balón para así correr hasta marcar un tanto. Milla anticipaba la oportunidad, al conocer la tendencia de Higuita de rondar por la cancha, tras haber jugado con el capitán de Colombia, Carlos “El Pibe” Valderrama, a nivel de clubes.
3. Nery Pumpido, Argentina vs. Camerún, Mundial 1990
Pumpido estuvo a punto de perder su dedo luego que su anillo de bodas quedara atascado en el gancho de la red. Por ende, este error cometido en el Mundial de Italia 1990 quizás no sea lo peor que jamás le haya ocurrido. Sin embargo, sí debe encontrarse cerca. Pumpido, guardameta de la selección argentina campeona del mundo en 1986, permitió que un débil remate de Francois Omam-Biyik le superara para así sellar la sorpresa más memorable dada por los cameruneses, en su encuentro inaugural de la gesta mundialista de 1990. Las cosas empeoraron para Pumpido desde allí: En su siguiente partido, se fracturó una pierna, Sergio Goycochea brilló y, por ende, Pumpido nunca volvió a jugar con la Albiceleste.
2. Luis Arconada: España vs. Francia, final de la Eurocopa 1984
La crueldad de ser arquero de primer nivel recae en el hecho que, incluso tras haber tenido una carrera excelente, puede terminar siendo recordado por un solo error. El campeonato europeo de 1984 había sido un torneo agresivo. Francia clasificó a la final tras un extraordinario cotejo semifinal contra Portugal y pudieron disfrutar de una gran ventaja en el partido decisivo contra España. Luis Arconada, apodado “El pulpo” y ganador de tres Trofeos Zamora en España, parecía haber controlado el suave tiro libre de Michel Platini desde el borde del área con facilidad, pero se le escapó de las manos y llegó hasta la malla. Sería recordado como el “gol Arconada”.
1. Moacir Barbosa: Brasil vs. Uruguay, Mundial 1950
El viejo adagio que indica que no se debe vencer al arquero al primer palo es algo erróneo. Sin embargo, eso no evitó que Moacir Barbosa fuera culpado por el gol más traumático en la historia del fútbol brasileño. Barbosa esperaba que Alcides Ghiggia pasara el balón en los últimos minutos de la final del Mundial 1950. Por el contrario, disparó al arco, el balón pudo meterse y así Uruguay selló la victoria en el torneo. Barbosa debió soportar las críticas por años, fue tratado como pájaro de mal agüero de mala suerte y terminó yendo a la tumba en el año 2000, ofendido (y con cierta razón) por terminar siendo el chivo expiatorio más grande de la historia.
