Un error condena a España frente a Alemania

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España vence a Sudáfrica y ganan su primer partido en un Mundial femenino (1:00)

La española, Jenni Hermoso, es la primera futbolista que anota dos goles de penalti en un mismo partido en la Copa Mundial Femenina. (1:00)

Alemania confirmó su clasificación para los octavos de final derrotando a España en Valenciennes, gracias a la combinación de un error garrafal de Marta Torrejón bordeando el descanso y la falta de acierto de las españolas ante la portería de Almuth Schult. Por 1-0, gracias al solitario y afortunado gol de Sara Dabritz, venció la selección alemana y dejó a las de Vilda pendientes de la última jornada, la que, probablemente, las encamine a un enfrentamiento en octavos con Estados Unidos, la campeona y que se presentó con el 13-0 de record sobre Tailandia.

Sonrieron las germanas al final después de sufrir un partido impensable que ya había comenzado con mal pie por la lesión de Dzsenifer Marozsan. La lógica, teórica y proclamada superioridad de la selección alemana fue apenas un espejismo en el terreno de juego, enfrentadas las jugadoras de Martina Voss-Tecklenburg a una España descarada y atrevida, liderada por Jennifer Hermoso en la zona central y avisando desde el principio su disposición a provocar una sorpresa que, viendo el juego, empezaba a no parecerlo tanto.

Solo necesitó cinco minutos la Roja para dar el primer aviso, en una asistencia de Virgina Torrecilla que Nahikari García no supo definir ante la meta alemana. Envalentonadas, las jugadoras de Jorge Vilda se fueron con alegría al ataque y con solo dos minutos de diferencia (14 y 16) lamentaron dos nuevas ocasiones perdidas por la misma Nahikari García y Silvia Messeguer, que despertaron a las germanas, conscientes a partir de ahí de la dificultad de un partido que, se demostró, había preparado tan bien España como mal Alemania.

DESGRACIA
Lanzada y sin miedo, conociendo las debilidades de la rival en el centro del campo y jugando el balón con solvencia, la selección hispana se hizo dueña del partido, reclamó un penalti por manos del que no quiso saber nada la árbitro y fue arrinconando a una rival entre incrédula y asustada... Pero a la que llamó la fortuna en un momento crítico.

Se rozaba el descanso cuando en una de sus pocas llegadas al área española, un centro de Hendrich acabó con el balón muerto en el área pequeña tras no atraparlo Paños y despistarse de manera increíble Torrejón. Ahí, entre la nada, apareció Sara Dabritz para empujar con calma el balón a la red.

Entre la injusticia y la desgracia, el 1-0 le cayó como un jarrón helado a las españolas, hundidas al marchar al descanso y rabiosas al regreso para jugar una segunda mitad en la que, otra vez, volvieron a mostrar todo su atrevimiento y ganas de lograr un empate que merecieron de manera sobrada.

Fue cuando la veteranía de las alemanas se notó en el momento de romper el ritmo, de hacer las faltas necesarias y defender con todo, mientras lo intentaba de todas las maneras la selección española.

Nahikari García, Jennifer Hermoso y Torrecilla. Y Lucía García, Guijarro y Bonmatí, sustitutas de Caldentey, Putellas o Meseguer. Peleonas todas, hasta Marta Torrejón inventándose un penalti en tiempo añadido, con Irene Paredes y Marta Corredera subiendo a rematar toda opción... Sin manera posible.

Acabó el partido con 1-0 y la imagen más evidente de lo ocurrido en los 93 minutos de juego fue ver a las alemanas celebrando la victoria con un alivio extraordinario. El mismo alivio que pesar de las españolas, que disfrutaron de un partido que rozó lo extraordinario y penaron una derrota tan lógica en el minuto cero como injusta en el 93.