El fútbol de cada país suele tener un sello. Los brasileños tienen su estilo. Los peruanos son de tratar bien la pelota. Los argentinos son directos y no especulan. Los paraguayos son aguerridos. Y los colombianos suelen defenderse con el balón. Les gusta tenerla y hacer de la posesión su arma principal.
¿Y los uruguayos? También tienen sus formas. Jorge Valdano escribió alguna vez: “Si van ganando sabrán defenderse, si van perdiendo atacarán con desesperación, si el partido se pone brusco trabarán con los dientes, si hay que perder tiempo lo harán con inteligencia, si juegan contra 200 mil personas las desafiarán a todas. En eso consiste jugar a la uruguaya”.
Y dentro de esas características hay una que identifica plenamente a los uruguayos: el centro. Ese que tantas veces fue última pelota en procura de la cabeza milagrosa.
El juego aéreo suele ser una receta que no falla y que el resto del continente suele sufrir cuando le toca enfrentar a Uruguay. El rival del jueves es un claro ejemplo. Colombia sufre con el juego por elevación de los uruguayos.
Hay un dato que es revelador: desde que asumió Tabárez la celeste jugó siete partidos con los colombianos por Eliminatorias y le anotó seis goles
por esa vía.
En el proceso clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica 2010, la celeste venció 1-0 a Colombia en Bogotá con un cabezazo de Sebastián Eguren a centro de Forlán en un tiro de esquina.
En el partido de la segunda rueda, en el Centenario, el juego estaba 1 a 1 cuando a 15 minutos del final Palito Pereira tomó una pelota por izquierda y lanzó un centro que conectó Andrés Scotti de cabeza para encaminar el triunfo celeste 3-1.
En el proceso clasificatorio para el Mundial de Brasil 2014, Uruguay perdió feo 0-4 en Barranquilla y en la revancha, jugada el 10 de setiembre de 2013 en el Centenario, la celeste ganó 2-0. El juego estaba cerrado cuando, otra vez a falta de 15 minutos, un centro de Maxi Pereira al corazón del área encontró la cabeza de Cavani entre los dos centrales colombianos para abrir el marcador.
En las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018, Uruguay le marcó tres goles en dos partidos a Colombia por acciones de balón detenido.
El primero fue el 13 de octubre de 2015 en el Centenario. La celeste jugaba sin Suárez y Cavani suspendidos cuando, sobre la media hora, Carlos Sánchez ejecutó un tiro de esquina que conectó Godín.
En la revancha, jugada el 11 de octubre de 2016, la celeste perdía 1 a 0 cuando Sánchez ejecutó una acción de pelota quieta. El balón llovió al área, un colombiano intentó restar pero la peinó y Cristian Rodríguez conectó de cabeza para igualar.
A los 72 minutos, Suárez puso en ventaja a Uruguay, otra vez consecuencia de una pelota aérea. Godín cobró una falta larga. La pelota se elevó y la bajó Stuani de cabeza para la entrada de Suárez que definió. El partido finalmente terminó igualado 2 a 2.
En el último antecedente, en noviembre de 2020, Uruguay ganó 3-0 en Barranquilla sin necesitar de su arma letal: el centro al área.
