Hace 28 años, México y Corea del Sur se enfrentaron en una Copa del Mundo, en un juego que quedó marcado por una jugada llena de picardía
MÉXICO -- Cuauhtémoc Blanco presionó el balón entre sus dos pies y brincó en medio de dos defensas de Corea del Sur que quedaron sorprendidos ante la insólita jugada que fue bautizada como la ‘Cuauhtemiña’, misma que se inmortalizó durante la actuación de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo de Francia 1998, pero que nació en las instalaciones del América en Coapa, en un frontón con piso de tierra que era conocido como el “Templo de la técnica”.
Francisco ‘Panchito’ Hernández, quien estuvo ligado al América en diferentes cargos directivos de 1968 a 1995, fue el encargado de mandar a poner un frontón de 20 x 40 metros en las instalaciones de Coapa, lugar que fue destinado exclusivamente para desarrollar la técnica de los futbolistas de Primera División y de fuerzas básicas, como lo fue con la generación de Cuauhtémoc Blanco.
Carlos García, mejor conocido como ‘Didí’, fue designado por ‘Panchito’ Hernández como el encargado de desarrollar la técnica de los futbolistas en el frontón, donde vio por primera vez la ‘Cuauhtemiña’ de Cuauhtémoc Blanco, en lo que fue un recurso para librarse de las marcas en un ejercicio de espacios reducidos que podía ir desde 5 vs. 5 hasta 8 vs. 8.
“Esa ‘Cuauhtemiña’ nace cuando el frontón era techado. En alguna ocasión, estaban en una parte del ala izquierda, recuerdo eso muy bien, y empezaron a meter, o sea, iban a disputar el balón con mucha energía y dándole todo. Acorralaron al ‘Cuau’ en esa esquina, y él con la chispa que tiene pues saca esa jugada de la nada”.
Villa y Terrazas, las primeras víctimas de la ‘Cuauhtemiña’
‘Didí’ recuerda que Germán Villa e Isaac Terrazas fueron las primeras víctimas de la inesperada jugada de Cuauhtémoc Blanco que se dio al finalizar una de las sesiones que tuvieron en el frontón todavía como jugadores de las fuerzas básicas del América, en un ejercicio de espacios reducidos.
“Le están dando Villa, Terrazas, por ahí estaba (Marco Sánchez) Yacuta, y él (Cuauhtémoc Blanco) agarra el balón con los dos pies y sale de ellos brincando, pero sin perder el control del balón. Y de ahí se empieza a dar esa jugada que se volvió muy famosa”, recuerda ‘Didí’.
“Se ponían muy bravos, en otros lados, en Sudamérica le dicen, potrero, porque era tierra tal cual, y teníamos que regar para que no se levantara tanto polvo, pero estaba muy parejita, pero terminábamos con esos partidos que eran muy peleados”.
La ‘Cuauhtemiña’ generó burlas entre los compañeros de aquella generación de las fuerzas básicas del América que fue comandada por Cuauhtémoc Blanco, en especial de parte de Germán Villa e Isaac Terrazas, las primeras víctimas de la jugada.
“Eso es chistoso porque las palabras altisonantes de Terrazas, Villa, decían, ‘¿y esas pin... mam... qué, güey?’, ‘¿Qué es eso, güey?’, o sea, como que se quedaban asombrados, pero también como que choteaban un poquito sin pensar en dónde iba a terminar esa jugada”, rememora ‘Didí’ entre risas.
‘Cuauhtemiña’, del “Templo de la técnica” a Francia 98
El frontón era conocido en las instalaciones de Coapa como el “Templo de la técnica”, debido a que en esas paredes se desarrollaron un sinfín de jugadores que posteriormente llegaron a la Primera División, entre ellos Cuauhtémoc Blanco, Luis Roberto Alves ‘Zague’, Carlos Hermosillo, Germán Villa, incluso alcanzó a pasar Guillermo Ochoa, justo antes de que ese lugar quedara en el olvido.
“Era techado para que pusiéramos balones colgantes y trabajábamos el cabeceo. Cuando el balón estaba amarrado, empezábamos a enseñar el cabeceo a los jugadores, el balón iba, venía, y trabajabas el fildeo. Panchito decía que los buenos jugadores vienen del del barrio, y era lo más parecido al barrio, a la cáscara del barrio”, recuerda ‘Didí’ sobre el “Templo de la técnica”.
“El trabajo siempre se desarrolló en una forma inicial, que era calentar muy bien, dominando, conduciendo un poquito el balón, este, cabeceando, haciendo amagues, trabajando la recepción. Y después de eso, terminábamos jugando partidos en espacios reducidos y de esa forma también conocí un montón de jugadores, decenas de jugadores que trabajaron y que mejoraron eso esos fundamentos técnicos”.
‘Didí’ vio a través del televisor el partido entre México y Corea del Sur del 13 de junio de 1998 en la fase de grupo de Francia 1998. El Tricolor ganó 3-1, pero ese duelo es recordado por la vez que Cuauhtémoc Blanco inmortalizó la ‘Cuauhtemiña’ ante los ojos del Mundo.
“Cuando la hizo en el Mundial yo la vi y me acordé obviamente. A través del tiempo dije pues esa es la jugada que lo sacó adelante en el frontón, que se la hizo a fulanito y fulanito y cuando la veo no me sorprendió, porque yo ya sabía que él ya la tenía estructurada”.
